Carnero apuesta por el Plan del Cooperativismo Agroalimentario para superar los retos del sector

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, preside el Comité del Cooperativismo Agrario de Castilla y León.-ICAL
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta, Jesús Julio Carnero, apostó hoy por el Plan del Cooperativismo Agroalimentario 2019-2023 como herramienta para superar los retos que debe afrontar un sector que, gracias a sus 565 cooperativas, factura en la Comunidad 2.566 millones de euros anuales y genera 3.500 puestos de trabajo.
Carnero, que esta mañana mantuvo una reunión con el Comité del Cooperativismo Agrario de Castilla y León, en la que tuvo la oportunidad de conocer al nuevo consejo rector de la Unión Regional de Cooperativas Agrarias de Castilla y León (Urcacyl), destacó que es necesario acabar con la atomización del sector, incrementar la innovación, revalorizar los productos, mejorar la profesionalización y, por supuesto, rejuvenecer el sector e incorporar mujeres.
La Consejería de Agricultura, junto con Urcacyl, elaboraron el Plan Estratégico del Cooperativismo Agroalimentario de Castilla y León 2019-2023, Plan que fue aprobado el pasado 8 de febrero y que contará con un presupuesto de 8,1 millones de euros, informa Ical.
Se trata de una ruta de trabajo en la que se define el modelo de futuro de las cooperativas para conseguir que estas estén bien dimensionadas, puesto que en la actualidad están muy atomizadas, lo que conduce a un bajo poder de negociación; con modelos empresariales comunes para ser más competitivas y generadoras de valor; abiertas a la colaboración con otras cooperativas en materia de comercialización, compras, investigación, desarrollo e innovación y servicios; y con una estructura de gestión profesionalizada y una organización solvente con el grado de capitalización necesario para afrontar retos empresariales.
La puesta en marcha de este Plan, que acaba de arrancar este año y que se extenderá hasta 2023, contempla entre sus objetivos el incremento de un 40 por ciento del volumen de negocio total hasta los 3.600 millones de euros y que al menos el 50 por ciento de las cooperativas hayan implementado un modelo de incentivos por actividad cooperativizada y primas de fidelidad, implantando medidas efectivas para la captación de nuevos socios jóvenes, con especial incidencia en mujeres, y desarrollado una oferta de servicios en explotaciones de los socios. Además de incrementar en un 150 por ciento el número de fusiones, duplicar las cooperativas adheridas a la figura de la Entidad Asociativa Prioritaria y las participantes en proyectos de I+D+i.
Asimismo, contempla que 130 cooperativas cuenten con planes estratégicos propios que definan sus vías de crecimiento, comercialización e internacionalidad, su modelo de negocio para generar valor agregado y su modelo organizativo. En formación, que 100 directivos tengan formación especializada en gestión de cooperativas y que 3.000 alumnos de FP Agraria tengan formación complementaria en cooperativismo. Y que el 50 por ciento de las cooperativas hayan asumido la composición de un consejo rector con presencia de jóvenes y mujeres de acuerdo a la realidad de su base social.