Alcalde para otros cuatro años tras salir reforzado en las urnas
Puente tendrá garantizada la mayoría absoluta, pero tiene retos pendientes que no harán fácil el mandato que empieza hoy
Hay cierta similitud, aunque lejana, entre la última etapa de la carrera política de Pedro Sánchez y la de Óscar Puente, su valedor y fiel apoyo. Sánchez se aupó al poder por una moción de censura que tuvo algo de carambola política al darse una confluencia de factores para que las cuentas, los votos, le salieran y pudiera echar a Mariano Rajoy.
También Puente se convirtió en alcalde en 2015 gracias en cierta medida a una carambola - aunque se queda pequeña comparada con las que se observan estos días en muchos ayuntamientos- que le permitió sumar 15 concejales, la mayoría absoluta, y acabar con veinte años de gobierno del PP. Estaba por ver si las urnas refrendaban la osadía de Sánchez y la suerte de Puente -sus ocho concejales en 2015 fueron el peor resultado del PSOE- y tanto uno como otro superaron la prueba y salieron reforzados tras las elecciones generales.
Puente llega hoy a la sesión de investidura con 22.000 votos y tres concejales más que hace cuatro años y, lo que es más importante para refrendar su nuevo mandato, representa al partido más votado y con más ediles, circunstancia que no se daba en 2015, cuando el PP obtuvo 12, cuatro más que los socialistas.
Superada la tentación de gobernar en solitario, que durante varios días pareció una decisión asumida y sin vuelta, volverá a contar en los cuatro próximos años con la tranquilidad que supone saberse con la mayoría absoluta, asegurada tras retomar el acuerdo de gobierno con los tres concejales de Valladolid Toma la Palabra.
No significa que vayan a ser cuatro años fáciles. Por delante tiene retos que pueden hacer naufragar el mandato, algunos inaplazables, como el Campus de la Justicia, y otros en los que los están puestos ojos de la ciudadanía, caso de la integración ferroviaria. Aunque el abandono del soterramiento no le pasó factura y Puente ganó en aquellos barrios más beneficiados por la supresión del tren, la construcción de nuevos pasos sobre la vía a lo largo de todo el trazado urbano ferroviario será una de las piedras de toque del nuevo mandato que empieza hoy el alcalde.
Pero saber que contará con los 14 votos necesarios para sacar adelante los plenos supone para Puente un alivio que le libera de la incertidumbre de tener que pactar, como pretendía con su fórmula de geometría variable, cada asunto con el grupo de turno abierto al acuerdo.
Valladolid
Las bases de VTLP avalan el sí a Puente y la entrada en el equipo de gobierno
fernando-martin