La culpabilidad o no de Roberto arrastrará a la misma suerte judicial a la madre de Sara
La prisión permanente que piden las acusaciones sería la primera de Valladolid / Trebolle habla de un juicio «feo», con veredicto «complicado» y pide al jurado que se abstraiga de la prensa y delibere según lo visto en juicio

El presidente del jurado, Feliciano Trebolle, con los jurados a la izquierda y parte de las acusaciones a la derecha.-POOLEFE
La culpabilidad o no de Roberto Hernández arrastrará a la misma suerte judicial a la madre de la pequeña Sara, de 4 años, asesinada y violada en su domicilio de Rondilla el 2 de agosto de 2017. Si el que entonces era reciente novio de la madre –se conocieron por Badoo tres meses antes de la muerte de la pequeña–, resulta condenado de forma global o parcial, o de lo contrario es absuelto, todo este abanico de variantes se aplicará de forma automática a Davinia Muñoz.
Todo ello porque él sería, o no, el autor material de los delitos que se le imputan –seis de maltrato con lesiones, uno de malos tratos habituales, violación y asesinato– y la responsabilidad de la madre se equipararía en rango punitivo penal a la de Roberto, por el precepto legal de ‘comisión por omisión’ en los deberes de protección de su hija.
Así lo advirtió el juez presidente del jurado, Feliciano Trebolle, a los nueve miembros del jurado (cinco varones y cuatro mujeres), además de recordar que deberán tomar decisiones conforme «a lo visto en las trece sesiones del juicio» y no sobre «lo leído en prensa», sin olvidar el principio de «presunción de inocencia» que asiste a los dos acusados, y que el beneficio de la duda debe de favorecer al reo, cuando no tengan clara una decisión.
El caso Sara es el último gran juicio del presidente de la Audiencia de Valladolid, Feliciano Trebolle, que se jubila en julio, y posiblemente uno de los más delicados que ha afrontado en su carrera por tener que dirigir a un jurado lego, como es habitual, en cuestiones jurídicas y que además debe de enfrentarse a decidir cinco tipos distintos de delitos y a pronunciarse sobre una prisión permanente revisable para cada uno de los dos acusados, algo inédito en Valladolid.
Trebolle entregó ayer a los jurados un total de 138 preguntas como objeto del veredicto, 125 cuestiones redactadas por él mismo más otras trece propuestas por las partes. Y recalcó en la explicaciones previas a que los jueces populares se fuesen a deliberar, que el objeto del veredicto debería estar concluid, en condiciones normales, el viernes por la mañana y que «40 ó 50 de las preguntas», de las 138, encierran las «claves» de su deliberación.
Una decisión que tiene como escollo mayúsculo determinar el papel de la madre, Davinia Muñoz. «Esto va a generar una problemática muy enorme», clamó Trebolle. «Ustedes van a contemplar varias posibilidades: si absuelven a Roberto de algunos o de todos los delitos, quedará automáticamente absuelta Davinia», subrayó.
Imprudencia o dolo
«Y si le consideran autor material, deberán pronunciarse sobre que hechos de los seis episodios de malos tratos le ven o no culpable (23 de junio y 11, 16, 23, 26 y 28 de julio), e ir mirando, hecho por hecho, para contestar en cada caso si la madre de Sara es autora de comisión por omisión en cada uno de estos casos», repasó el juez.
De igual forma, recordó la diferente responsabilidad penal entre ‘dolo’ –saber que Roberto podía causar lesiones a la niña y no hacer nada por impedirlo– e ‘imprudencia’ en el caso de la presunta desprotección de la madre a Sara cuando dejaba a su hija en manos de su nueva pareja, el ex mecánico de helicópteros en el domicilio de Rondilla. «Una imprudencia no es dolo y, la comisión por omisión, al no producirse dolosamente no existe y no estaríamos ante la participación criminal de Davinia como comisión por omisión», advirtió el presidente consciente, sin decirlo, de que los jurados tienen que aplicarse y mucho para ser precisos en su decisión, ya que dependen muchos años de prisión de una a otra respuesta. «Reflexionen con serenidad, tranquilidad y valoren las pruebas. También lo que han visto en el juicio:lo dicho por testigos (neutros) que no tenían nada a favor ni en contra de lo s acusados », insistió.
Trebolle recordó que los hechos desfavorables deben de apuntalarse con 7 votos de 9 (al menos) y los favorables con 5, añadiendo que el miembro que se niegue a votar puede ser multado en un primer apercibimiento, y ser juzgado si se niega tras una segunda advertencia. Las explicaciones incidieron también en distinguir lo que es un homicidio de un asesinato, como mantienen las partes, ya que debe de concurrir en el caso de la alevosía –la pide Fiscalía–, un ánimo de matar y además con la imposibilidad de defensa de la víctima, y para el ensañamiento –que añaden el resto de acusaciones– una inflicción de dolor innecesario e inhumano en vida cuando ya estaba asegurado el deceso.