Los radares fijos recaudan más de 2,7 millones y falta por cobrar medio millón
La morosidad en el pago de las multas por parte de los conductores es de un 21% en los dos últimos años / El cinemómetro de la Avenida de Zamora dispara las infracciones en un año en 1.132 sanciones, un 14% más

El radar situado en la Avenida de Zamora 33 es el que más ha incrementado las multas en el último año.-J. M. LOSTAU
El radar de la Avenida de Burgos 35 (a la altura de la cafetería Latino) sigue siendo el enemigo número 1 de los conductores en Valladolid. Sumando las multas acumuladas entre 2017 7 2018, alcanza las 20.395 sanciones, divididas en 10.485 y 9.910, respectivamente. Esto significa que en el último año los conductores se han percatado de su presencia y han levantado el pie a su paso porque desde su instalación se convirtió .
Sin embargo, el segundo que más sanciona de Valladolid, el situado en la Avenida de Zamora, 33 llega pisando fuerte. En total ha impuesto 16.102 multas, entre 2017 y 2018, pero el último año se ha incrementado un 14%. Ha pasado de 7.440 a 8.572. Una zona muy importante de tránsito ya que comunica con el polígono de Argales y donde los pilotos que circulan por la ciudad están viendo cómo el flash salta en múltiples ocasiones, así se recoge en los datos facilitados por el Ayuntamiento a través del Área de Seguridad y Movilidad.
El tercer puesto en el ranking de los radares fijos que más multan en Valladolid lo ocupa el situado en la Avenida de Madrid, justo al abandonar el barrio de Las Delicias con dirección a Laguna. Ese cinemómetro ha saltado en 9.655, aunque su evolución es decreciente. En 2017 sancionó a 5.281 vehículos, mientras que en 2018 lo hizo algo menos, 4.374.
En el ranking de 2018 emerge el situado en el Paseo de Isabel La Católica con 1386 fogonazos. Posteriormente se sitúa el del Paseo Arco de Ladrillo 77 con 611. Es llamativo los números que desprende éste pues ha triplicado su actuación de un año a otro. En 2017 solo multó a 251. Aunque es cierto que durante varios meses esa zona estuvo en obras. Luego va el de Avenida de Salamanca 68 con 491 y el del Monasterio de San Lorenzo del Escorial con 485. Mientras que el radar de Paseo Zorrilla 49 (junto a la plaza de toros) es el más condescendiente con el conductor pues solo ha multado en 166 veces. Disminuyendo sus registros de 2017 cuando lo hizo en 241 ocasiones.
Respecto a los radares de rojo, es decir, aquellos que sancionan cuando el vehículo se salta el semáforo en este color, fueron 4776 multas tramitadas en los dos últimos años, la mayoría se produjeron en la Avenida de Zamora. Aunque es cierto que se comprueba un gran descenso de un año a otro, con 2768 y 2008. El radar de rojo de la Avenida de Salamanca se mantiene en la segunda posición con 868 sanciones en los dos últimos años (364 y 304). Por su parte, el del Paseo Zorrilla sumó este año 203 (511 bianual), el de la calle Don Sancho 140 (197 el pasado), el de la Plaza Rinconada 99, el Avenida de Soria (zona cuartel Guardia Civil) sancionó en 2018, 90 veces y el del Paseo Juan Carlos I ( a la altura del IES Delicias) 40. Todos ellos han visto cómo sus registros descendían de un año a otro.
Y después de sancionar, llega el momento en el que se notifica la multa y hay que pagarla. Ese momento en el que el conductor tiene que ‘rascarse’ el bolsillo. Un trámite que por pronto pago siempre reduce el coste, pero que en otras ocasiones, o bien, se recurre, o bien, los conductores se niegan a pagarlo, con el riesgo que eso implica. De esta manera, el Ayuntamiento de Valladolid recaudó en los dos últimos casi tres millones de euros en concepto de multas por sus radares, en concreto, 2.719.580 euros. Y podría ser más, pero existe un 21% de sanciones que todavía no han sido abonadas. De las 57.972 impuestas sumando todos los radares se pagó en estos dos últimos años 45.925. Así, en el limbo se encuentran cerca de 571.000 euros aún por cobrar.
Menos ingresos
En 2018 se recaudó 1.090.100 euros por los radares de velocidad y 151.000 euros por lo de rojo. Un total de 1.241.100 euros, lo que supuso un descenso respecto a 2017. En aquella ocasión las arcas municipales ingresaron 1.249.600 en velocidad y 228.880 euros de rojo, en total 1.478.480 euros. Es decir, de un año para otro se redujo en 237.380 euros menos. Además, la recaudación de las multas de 2017 incluye un mayor % de cobros en vía de apremio. Mientras que las multas del último trimestre de 2018 aún son susceptibles de pago en período voluntario.
Sin duda, la mejor forma de ahorrarse estos sustos al es respetar la velocidad que marca la vía y el semáforo rojo. Los números indican que los conductores están más concienciados a la hora de condudir.