Cuatro meses por descargar 10 videos de pornografía infantil
El vecino de La Victoria no llegó a distribuir las imágenes, pero la fiscal pidió siete meses por posesión / El juez le veta trabajar con niños durante 4 años
Aviso a ‘navegantes’: una sola descarga de vídeo de pornografía infantil sale muy cara penalmente. Lo comprobó ayer el vecino de La Victoria J.L.M.P., de más de 60 años, al aceptar como mal menor una pena de cuatro meses de prisión y cuatro años de inhabilitación de cuatro años para cualquier trabajo que conlleve contacto con menores.
En su caso fueron diez las descargas de videos de porno infantil las que detectó el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) y el acusado se benefició además de que no existe constancia de su distribución o envío a terceros, pero ello no le evitó ser llamado a juicio y tener que nombrar abogado y procurador por un delito de posesión de pornografía infantil, con una petición inicial de la Fiscalía de Valladolid de siete meses de cárcel.
La sentencia pactada ayer con la Fiscalía y que evitó la celebración de la vista oral señalada en el Juzgado de lo Penal 4, tuvo más efecto de ‘susto’ por la transcendencia penal de los hechos, que de importancia por la condena impuesta de cuatro meses de cárcel.
El Grupo II de Protección al Menor General de Investigación Tecnológica y de la Brigada de Delitos Tecnológicos del CNPcelebra además que este fallo tenga trascendencia pública y que se instale el mensaje de que la Policía está permanente escrutando las redes y especialmente los delitos en los que están menores afectados.
La investigación arrancó en el año 2017, cuando la Comisaría Judicial de Policía Judicial detectó, en el marco de una operación de ámbito nacional, una dirección IP de un ordenador de Valladolid desde las que se habían descargado películas de alto contenido sexual con menores protagonistas.
El avance de las pesquisas permitió determinar que el domicilio de conexión estaba ubicado en un piso del barrio de La Victoria. El titular resultó ser J.L.M.P., sin antecedentes penales hasta entonces.
Carpeta de «nenas»
Siguiendo hilo de la investigación los agentes entraron en más detalles. Desde una red de intercambio de archivos P2P (peer to peer, intercambio de archivos entre iguales conectados a una misma red)el ahora condenado se había descargado al menos diez vídeos de pornografía infantil entre el 17 de junio y el 29 de julio de 2017.
El juez acordó la entrada y registro de la vivienda y los funcionarios no tardaron encontrar pruebas. En un ordenador de mesa que tenía descargado un programa que permite el intercambio de archivos.
También había instalado un disco duro externo de 1TB (mil megas de almacenamiento) en cuyo interior y en una carpeta con el nombre de ‘nenas’ la Policía localizó dos vídeos de pornografía infantil, sin que haya constancia de que se hayan compartido. A la vista de estos hechos, la fiscal jefe de Valladolid interesó inicialmente siete meses de prisión y la pena de inhabilitación especial por espacio de dos años para cualquier profesión u oficio, sea no retribuido, que conlleve contacto regular y directo con menores de edad y personas con discapacidad.
De forma complementaria solicitó la medida de libertad vigilada por tres años –que se mantiene también en la pena ahora pactada– y la realización de un curso de educación sexual.