Calvo reivindica el vínculo entre el hombre y el toro
El Miguel Delibes acoge hasta el próximo 28 de abril la muestra ‘Taurokathapsia’, que reúne 39 obras que homenajean a la tauromaquia

Exposición ‘Taurokathapsia’, de Luis Alberto Calvo en Valladolid.-ICAL
El pasillo interactivo del Centro Cultural Miguel Delibes acoge, hasta el próximo 28 de abril, la exposición ‘Taurokathapsia’, que reúne 39 obras realizadas en diferentes formatos y técnicas por el veterinario y artista Luis Alberto Calvo Sáez (‘Lacasa’). En las piezas, realizadas en óleo, plumilla, grabado y pizarra digital, el presidente de la Asociación de Veterinarios Especialistas Taurinos de España rinde su particular homenaje a la cultura de la tauromaquia y a «la relación de espiritualidad que el hombre ha mantenido con el toro históricamente».
En ese sentido, explicó que la relación de hombre y toro se remonta a la cultura minoica, la primera civilización europea de la Edad del Cobre y del Bronce, aparecida en la isla de Creta en torno al 7.000 a.C. «En esos años el hombre consideraba al toro un dios, y esa relación se instauró en los países del Mediterráneo», señaló.
Según explicó el secretario general de la Consejería de Cultura y Turismo, José Rodríguez Sanz-Pastor, esta exposición es la sexta muestra que el Gobierno regional ha organizado dentro del proyecto ‘Taurociclos’ durante esta legislatura, una iniciativa que, según explicó, «ha tenido un éxito muy apreciable» entre el público, ya que las muestras itinerantes dentro del proyecto ‘Burladero’ recorrieron más de 70 localidades y tuvieron más de 90.000 visitantes.
Calvo Sáez, que es también presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Valladolid, reunió en esta ocasión obras realizadas desde 2006 hasta este mismo año, en las que representa diversos morlacos, equinos o diestros, junto a minotauros, flamencas, una dehesa, un retrato de Picasso o madres orando para que no le pase nada a sus hijos en el ruedo.
«Todo pintor siente la necesidad de expresarse a través de la pintura. Yo quería mostrar a través de distintas técnicas la atracción que me provoca el mundo del toro y el aire cultural que lo envuelve, además de reflejar la admiración por un animal que, siendo herbívoro, gregario y huidizo por definición, se convierte en un animal muy agresivo, imponente, y el hombre ha utilizado esa agresividad para evadirle con más o menos arte», argumentó.
Cuestionado sobre el título de la muestra, señaló que alude a las imágenes de jóvenes jugando con toros en el palacio de Cnosos, descubiertas por Arthur John Evans. «Yo he querido relacionarlo como un hipotético origen de la tauromaquia contemporánea, que al fin y al cabo también es un juego con los toros», explicó.
Respecto al debate que existe en estos momentos en torno a la tauromaquia en España, fue tajante: «Quien no entienda el tema de la tauromaquia no lo va a entender nunca, y si a alguien no le gusta algo no pasa nada. Los toros son parte de la cultura española y muchas veces parece que te tienes que disculpar, pero es lo que es. La gente seguirá acudiendo a los toros mientras siga siendo un espectáculo legal, y si la mayoría de la gente detesta o no le gustan los toros por las nuevas sensibilidades, acabarán por desaparecer, aunque yo creo que no», señaló.
Por su parte, Rodríguez Sanz-Pastor se refirió al artista como «un hombre del Renacimiento» que «ama profundamente su profesión: la veterinaria» y que en estas obras «expresa su amor por el toro desde sus diferentes facetas artísticas» y con una «singularidad y variedad enormes», informa Ical.