Puente dice que la dimisión de Soraya Rodríguez es coherente pero «llega tarde»
El alcalde de Valladolid: «Ahora es consciente de que no va a tener posibilidades de entrar en las listas»

Óscar Puente, en una imagen de archivo.-JUAN LÁZARO
El portavoz de la Ejecutiva federal del PSOE, Óscar Puente, consideró ayer que la dimisión de la vallisoletana Soraya Rodríguez como diputada nacional es un «gesto de coherencia», pero apuntó que «llega un poco tarde», porque si es por discrepancias con el partido, éstas «no son nuevas».
En declaraciones recogidas por Europa Press, el actual alcalde de Valladolid, que compartió Grupo Municipal del PSOE con Rodríguez entre 2007 y 2008, apuntó que la política vallisoletana se va del Congreso «ahora que es consciente de que no va a tener posibilidad de entrar en las listas».
En todo caso, Puente calificó la dimisión de «gesto de coherencia», ya que la propia Rodríguez ha explicado que se va «por discrepancias», por lo que considera que es «lo que hay que hacer en política».
Sin embargo, consideró que la decisión «llega un poco tarde» porque esas discrepancias «no son nuevas» pues proceden desde el momento en que Soraya Rodríguez «era partidaria de abstenerse para que Mariano Rajoy goberanara» mientras otros representantes del PSOE, entre los que se incluye, defendían una posición distinta 15 de los 84 diputados socialistas se abstuvieron en octubre 2016 en la votación de investidura del expresidente del PP.
Según Óscar Puente, «ése probablemente habría sido el momento» de dimitir para Soraya Rodríguez, y «habría sido igual de coherente pero mucho más digno».
Soraya Rodríguez consideró que «no es una sorpresa para nadie» dadas las discrepancias que ha venido manteniendo en los últimos tiempos con la dirección del partido.
Principalmente las desavenencias con Ferraz llegaron a raíz de la cuestión territorial y la crisis en Cataluña, una problemática que Soraya Rodríguez entiende que debería abordarse desde el diálogo, como defiende el Gobierno, pero apuesta por primero cerrar filas entre los partidos constitucionalistas para esbozar un planteamiento común para Cataluña.
«El diálogo político es necesario, pero el primer diálogo se debe dar entre las fuerzas constitucionalistas. No hay solución política viable que no sea incluyendo a todas las fuerzas», explicó la todavía diputada por Valladolid.
«Tiene que haber un bloque sobre cómo trabajar y qué ofrecer a Cataluña, no solo a los independentistas», añadió, apuntando a que este frente constitucionalista no se puede «resquebrajar». «Desde ahí es donde espero que podamos trabajar en el nuevo ciclo tras las elecciones generales», zanjó Rodríguez.
A su juicio, España lleva «demasiado tiempo atrapada» con la crisis catalana. «El tema territorial no puede ser cuestionado en ningún país, la mejor defensa que se puede hacer es defender el orden jurídico», recalcó.
«No voy a repetir en las listas y creo que no es una sorpresa para nadie, he mantenido importantes discrepancias con dirección y las he manifestado de forma clara en el único sitio en el que estaba, el Grupo Socialista», dijo.