Patrimonio autoriza derribar el convento de San Quirce para residencia de mayores
La demolición afectará a la parte que no está protegida, construida en los años setenta, y en su lugar se levantarán 72 alojamientos independientes asistidos

Exterior del antiguo convento de San Quirce y Santa Julita, desde la parte que da la calle San Quirce.-J.M. LOSTAU
La Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de Valladolid aprobó en su reunión de ayer el proyecto para la creación de una residencia-asistencial en el espacio que ocupa el convento de San Quirce y Santa Julita de Valladolid, en la calle San Quirce, 10, promovido por Valladolid Sur Sociedad Cooperativa Novena Fase. El proyecto albergará una residencia geriátrica y 72 alojamientos independientes asistidos para personas mayores y todos los espacios libres de parcela se tratarán para crear zonas de paseo y jardín, así como una zona de huertos urbanos para los usuarios.
El proyecto que ayer informó Patrimonio de forma favorable incluye la demolición del antiguo convento, una edificación no protegida de los años 70, así como la construcción del nuevo edificio para residencia y alojamientos. Recoge también la rehabilitación del edificio no protegido de las Donas, integrándolo en el conjunto edificatorio del complejo asistencial, y el tratamiento de los espacios libres de la parcela.
En su informe, la Comisión recuerda la necesidad, recogida en anteriores acuerdos, de realizar una nueva fase de sondeos, una vez sea demolido el edificio del siglo XX.
La edificación da a la calle San Quirce y a la plaza de la Trinidad, y se encuentra en el entorno del Palacio del Duque de Benavente, declarado Bien de Interés Cultural. El proyecto no interviene en el edificio protegido de la iglesia, de manera que cumple con las condiciones del Plan Especial del casco Histórico respecto a las edificaciones protegidas.
Una de las partes del edificio nuevo se adosará al cuerpo histórico del coro y de la iglesia y los encuentros de la nueva edificación con las edificaciones existentes se proyectan de manera que se pongan en valor los elementos históricos existentes.
El proyecto se separa del espacio del coro, configurando en ese punto la entrada al complejo de alojamientos desde la plaza de la Trinidad. La edificación en la esquina se reduce en una altura para potenciar la visión de la espadaña de la Iglesia desde la calle Expósitos.
La Comisión de Patrimonio autorizó también la propuesta para llevar a cabo un estudio histórico documental y excavación de sondeos arqueológicos en el convento de las Descalzas Reales de Valladolid. El estudio tendrá por objeto aportar información, tanto de carácter histórico como de tipo arqueológico, para la redacción de un proyecto que pretende dotar de estabilidad económica a la comunidad religiosa y, en consecuencia, al propio edificio mediante una serie de actuaciones de rehabilitación y conservación que afectan al ala sur y una serie de construcciones de nueva planta proyectadas en el cuadrante sureste del patio.
Este estudio seguirá una doble estrategia. Por un lado, el estudio de documentos originales conservados en el propio monasterio, con el fin de delimitar y fechar actuaciones en el edificio, en especial la cerca. Por otro, la ejecución de dos sondeos para explorar el estado de conservación de la evidencia arqueológica conservada y evaluar los riesgos existentes.
Con mabos estudios se obtendrán datos diagnósticos para elaborar un proyecto compatible con la protección y conservación del patrimonio cultural y, en su caso, establecer las oportunas medidas preventivas o correctoras.
Apartamentos entre 52 y 65 metros a partir de 140.000 euros
La previsión inicial de los promotores era que las obras empezasen el próximo mes de marzo una vez estuviera el visto bueno de la Comisión de Urbanismo, un paso que se dio ayer, y que se prolongasen hasta la primavera de 2021. De hecho, buena parte de los apartamentos, con precios a partir de los 140.000 euros, ya están comprados. La superficie de cada uno de ellos oscilará entre los 52 y los 65 metros cuadrados, distribuidos en un edificio de planta baja más tres pisos y bajo cubierta. En las zonas de uso común habrá una piscina climatizada, gimnasio, una zona de juegos 4.000 metros cuadrados de jardines y para aquellos que no quieran cocinar en casa habrá también un comedor. Este nuevo modelo de alojamientos para mayores se presenta como una alternativa a las residencias convencionales. El edificio estará totalmente adaptado para persona con discapacidad y habrá un sistema de llamadas de emergencia. Otro complejo de 70 apartamentos está en construcción en la calle Álvarez Taladriz, con la previsión de terminarlo en verano de 2019. Junto a las viviendas, que contarán con dos dormitorios, baño, cocina y salón, habrá dos unidades de con- vivencia, gestionadas por Clece, empresa que también se encargará de los servicios sociosanitarios y de gestión del recinto. Habrá también videovigilancia y telasistencia las 24 horas del día.