La silla de manos del Museo de Valladolid vuelve a exhibirse tras su restauración
La pieza procede del desaparecido Hospital de Santa María de Esgueva

Imagen de la silla.-ICAL
El Museo de Valladolid vuelve a exhibir la silla de manos del siglo XVIII, tras su restauración en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Simancas. La intervención, en la que han colaborado técnicos del museo, ha ascendido a cerca de 18.000 euros, financiados por la Consejería de Cultura y Turismo.
Las sillas de manos, de las que en Valladolid no se conoce que se conserven ejemplares, fueron un medio de transporte urbano para trayectos cortos, muy utilizada en los siglos XVII y XVIII por personas principales, que eran llevadas por dos lacayos. Durante este mes de febrero, será la pieza destacada del Museo de Valladolid para que los visitantes tengan la oportunidad de conocerla, informa Ical.
Esta singular pieza, que procede del desaparecido Hospital de Santa María de Esgueva de Valladolid, forma parte de la colección fundacional del Museo de Valladolid. La intervención ha tenido un carácter interdisciplinar. Las tareas de restauración y conservación han durado ocho meses.
La silla está íntegramente forrada con piel curtida en color negro. En los costados laterales y en la puerta tienen un vano que originalmente tenía un marco-ventana que sería deslizante en sentido vertical, lo que permitiría al ocupante salvaguardar su intimidad. Es de estilo rococó decorada con molduras de rocalla doradas y el perímetro del techo adornado con un doble tachonado de clavos dorados con cabeza cónica y circular.
El revestimiento interior es un tapizado de terciopelo en color burdeos, con dosel en el techo ribeteado con fleco, y sencilla pasamanería en los bordes de los paños. Aunque guarda similitud con modelos franceses, su factura y características la relacionan más directamente con ejemplares fabricados en el norte de Italia, de donde seguramente procede. En el Hospital de Santa María de Esgueva se utilizó como confesonario, se quitaron los marcos-ventana y se cambiaron por maderas que se deslizaban.