SOMOS CASTILLA Y LEÓN
Luchar contra la despoblación requiere “voluntad política” para poner en marcha una “estrategia global” para el medio rural
Expertos apuestan por actuar en infraestructuras, sobre todo digitales, servicios, diversificación económica, financiación, asociacionismo y un cambio social y cultural

El presidente de Grupo Matarromera, Carlos Moro ; la presidenta de ATA, Soraya Mayo; el miembro de la Comunidad de Innovadores de Google para Educación, Óscar Abellón y el miembro de la Coordinadora Rural de Zamora, Teo Nieto-ICAL
La lucha contra la despoblación requiere de “voluntad política” para el impulso de una “estrategia global” para el mundo rural que incida en las infraestructuras, sobre todo en las de conectividad digital, los servicios, medidas de discriminación positiva, diversificación económica, apoyos financieros, impulso al asociacionismo y un cambio social y cultural.
El presidente de Grupo Matarromera, Carlos Moro; la presidenta de ATA, Soraya Mayo; el integrante de la Comunidad de Innovadores de google para Educación, Óscar Abellón; y el cura impulsor de la Coordinadora Rural de Zamora, Teo Nieto, protagonizaron hoy la “Mesa sobre las dinámicas empresariales y sociales contra la despoblación” dentro de la segunda jornada 'Somos Castilla y León 2019' que organiza El Mundo Castilla y León.
Los participantes en la mesa coincidieron en que “oportunidades hay en el mundo rural” y “muchas ideas” pero es preciso acabar con “muchas barreras mentales” que dan por sentado que en los pueblos “no se puede hacer nada” contra la despoblación. “Hay que acabar con el bloqueo mental”, dijo Nieto.
Nieto y Mayo se mostraron “esperanzados” en que se puede revertir la situación de sangría poblacional actual; mientras que Moro y Abellón expresaron su “optimismo” en el futuro de los pueblos de la Comunidad.
Un problema cultural
El “cura de pueblo”, como se definió Teo Nieto, quien bromeó con su presencia en un congreso contra la despoblación ante su condición de sacerdote, denunció que existe un problema social y cultural frente a la vida en los pueblos, en una sociedad en la que “la economía está por encima de las personas” y el modelo industrial de la ciudad se pretende extrapolar al campo. Asimismo, constató que pese a todo, en la mente colectiva “el paleto sigue siendo el único que se queda en el pueblo” algo que hay que desterrar.
Teo Nieto denunció los problemas estructurales que no hacen atractiva la vida en el medio rural para los jóvenes, con las “brechas” en servicios, comunicaciones y lúdicas frente a las ciudades; y apeló a dos soluciones al problema. En primer lugar, abogó por el empoderamiento de la gente rural, “de abajo arriba”, a través del asociacionismo, para que tengan “voz” y puedan presionar a la clase política. “La presión social es importante, pero no porque me han quitado el médico, sino para pedir en conjunto una sanidad de calidad para el medio rural”, dijo.
En segundo lugar, apostó por microproyectos económicos y por poner en valor las casas vacías de los pueblos. En cuanto a la Administración, defendió la puesta en marcha de leyes de discriminación positiva para el medio rural; y reclamó que se aligere la burocracia para poner en marcha proyectos; y se facilite financiación.
Instinto del hámster
Soraya Mayo, que procede de Folgoso de la Ribera, un pueblo de 500 habitantes del Bierzo, fue tajante y denunció que en Castilla y León “tenemos el instinto del hámster, todo el día dando vueltas en una rueda sin llegar a ningún sitio”. “En Castilla y León estamos todo el día hablando de despoblación pero no se hace nada, debemos bajarnos de la rueda y empezar a tomar medidas”, dijo.
Mayo apostó, en este sentido, por la puesta en marcha de una estrategia integrada de lucha contra la despoblación y por el liderazgo, porque “no tenemos a nadie” que lo ponga en marcha en la Comunidad y coordine todas las actuaciones de las diferentes administraciones, desde el Estado, a las diputaciones o la UE. “Espero que ese liderazgo salga de las urnas”, aseveró.
La dirigente de ATA apeló a la estrategia global pero insistió en que lo más importante es lograr un “liderazgo fuerte” que impulse a todos en la misma dirección al unísono. Con todo, expuso que el plan debería centrarse en las infraestructuras, con el acceso a Internet como algo básico; y medidas de discriminación positiva para el medio rural. Asimismo, indicó que es preciso diversificar la actividad económica, apostando por sectores, por ejemplo, como el de atención a los mayores. Además, reclamó medidas para retener y atraer el talento, para lo que será esencial, dijo, que las universidades y las empresas vayan de la mano. Por último, planteó un plan de comunicación, para que se den a conocer todos los recursos disponibles.
Un problema integral
Carlos Moro también manifestó que la despoblación constituye un “problema integral que se debe abordar de forma global” y asumió que los retos “son enormes” y deben ir ligados al desarrollo económico. Así, Moro reclamó un impulso el emprendimiento en el medio rural ante las "enormes posibilidades" que existen en sectores como la bioeconomía, las energías alternativas, la industria alimentaria y el turismo.
El alto ejecutivo denunció como hándicup el envejecimiento de los pueblos y la falta de talento joven y lamentó las dificultades que existen de acceso a los servicios, tanto los administrativos, como la sanidad, la educación, la cultura y el ocio. Asimismo, constató la falta de inversión en las zonas rurales, y el déficit “flagrante” de conectividad para el aprovechamiento de las nuevas tecnologías. “La falta de conectividad es un problema gravísimo en el mundo rural de Castilla y León, sentenció.
Pacto a medio y largo plazo
Óscar Abellón defendió que la tecnología para mejorar la educación “es fundamental” y recordó que “la educación es motor de cambio”. Este profesor asumió que el sistema educativo de la Comunidad, goza de “buena salud” lo que se refleja en los datos del informe PISA, pero advirtió de que “hay mucho margen de mejora” y se deben transformar los colegios en escuelas del “siglo XXI”. En este sentido, pidió que se apueste por enseñar las nuevas competencias que reclama el tejido productivo, como resolver problemas, el liderazgo, el trabajo en grupo, las nuevas tecnologías, los idiomas o el emprendimiento.
Abellón puso sobre la mesa que existe un “gran potencial” en el mundo rural, pero lamentó que las administraciones “ponen más trabas” que soluciones y no existe una “voluntad política” para encontrar un modelo que funcione, aunque “ejemplos hay”, dijo.
En este sentido, denunció que el modelo actual ha fallado y es preciso “abrir la mente” a nuevas soluciones “con un pacto que permita tomar medidas a medio y largo plazo”. Eso sí, defendió que “las infraestructuras, los servicios y fomentar el emprendimiento con la digitalización son fundamentales”.