Los principales municipios del alfoz de Valladolid acaparan el aumento de población
Aldeamayor de San Martín crece el 3% y gana dos concejales para los comicios municipales de mayo / Arroyo aumenta en 211 habitantes pero se queda lejos de los 20.000 L Laguna pierde 46 vecinos

Plaza de España de Arroyo de la Encomienda.-ICAL
Los principales municipios del alfoz de Valladolid ganan población en el último padrón oficial, correspondiente al 1 de enero de 2018, que sirve de base al censo electoral para los comicios del 26 de mayo. En el conjunto de Castilla y León, el 65% de los 49 municipios de más de 5.000 habitantes, exceptuando las capitales, pierden vecinos, según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El incremento poblacional de Aldeamayor, Arroyo, Boecillo, Cabezón de Pisuerga, La Cistérniga, Fuensaldaña, Renedo, Santovenia, Simancas y Zaratán es en conjunto de 664 nuevos empadronados.
Aldeamayor de San Martín es la que más incrementa el censo en términos relativos, con un 3%, equivalente a 163 vecinos, que sitúa la población en los 5.455 habitantes. En relación al último censo electoral, cuando no llegaba a los 5.000 empadronados, pasará de 11 a 13 concejales. El mayor incremento poblacional en términos absolutos se produce en Arroyo, que alcanza los 19.632 habitantes, con 211 más (1%), una cifra que se queda lejos de los 20.000 que le permitirían ganar en ediles.
Los 9.049 vecinos de La Cistérniga son 65 más que hace un año (0,72%), los de Zaratán 11, hasta los 6.212 (0,18%), y los de Simancas, 28 vecinos (0,54%), hasta los 5.242. La población registrada en Boecillo es de 4.154 personas, 50 más que el año anterior (1,22%), y la de Cabezón de Pisuerga de 3.693, con 15 más (el 0,4%). Más relevante es el aumento en Santovenia, que suma 48 personas para el padrón hasta las 4.346 y Renedo, que gana 40, hasta las 3.764. En ambos casos el incremento está en torno al 1%. Un punto más sube Fuensaldaña, con 33 nuevos empadronados que dejan la cifra total en 1.640.
Entre los seis municipios mayores de 5.000 habitantes que crecen en la provincia se encuentra también Cigales, con un padrón de 5.160 vecinos, que incorpora 93 (1,84%).
El segundo municipio de la provincia, Laguna de Duero, reduce mínimamente su población en 46 personas ((0,2%) hasta los 22.645 vecinos y el tercero, Medina del Campo, se queda en 20.583, con 96 empadronados menos (-046%). Tudela de Duero solo sufre una pérdida de 4 habitantes, para situarse en los 8.547;Tordesillas de 33 habitantes (-0,37), hasta los 8.825, e Íscar de 50 (-0,78%), hasta los 6.370. Peñafiel, con 5.090 empadronados a primeros de 2018, pierde 111, lo que supone la mayor caída en términos relativos:el 2,13%.
En el conjunto de Castilla y León experimentan caídas 32 poblaciones, mientras que 16 incrementan su censo y una lo mantiene invariable. El descenso es generalizado en los principales municipios de Ávila, Burgos y Zamora. En la provincia de León, los pueblos mineros sufren la crisis del sector.
ÁVILA. La provincia sólo cuenta con dos municipios de más de 5.000 habitantes que, en ambos casos, experimentan caídas. La que sufre Arévalo es mínima: solo de 18 (-0,22%), que deja el padrón en 8.069 personas. Más importante es la reducción en Arenas de San Pedro, que contabiliza 6.454 vecinos, 102 menos (-1,56%). Candeleda, que el año anterior sumaba 5.002 habitantes, desciende a 4.998, con lo que perderá dos ediles en los comicios de mayo.
BURGOS. Los cuatro municipios mayores de 5.000 habitantes de la provincia pierden población, aunque la reducción más acusada, en términos absolutos y relativos, se da en Briviesca. Con 185 vecinos menos, (-2,7%), se queda en los 6.675. El primer municipio de la provincia, Miranda de Ebro, apenas pierde 131 (-0,36%) para situarse en 35.477 empadronados. Prácticamente insignificante es la bajada en Aranda de Duero, que contabiliza 32.523 habitantes, solo 12 menos que a primeros de 2017 (-0,04%). Los 5.816 de Medina de Pomar son 31 menos (-0,53%) que en el padrón anterior.
LEÓN. Los municipios mineros de la provincia acusan la crisis del carbón, como se observa en el padrón de Villablino, Bembibre o, en menor medida, Ponferrada. Los dos primeros con poblaciones similares, pierden más del 2% y caen de los 9.000 vecinos. En Villablino se queda en 8.919, con 231 menos (-2,52% y en Bembibre en 8.979 con 212 bajas (-2,31%). La capital del Bierzo contabiliza 65.239 empadronados, 549 por debajo del censo anterior (-0,83%). En torno al 1% descienden San Andrés del Rabanedo y Astorga. El primero, con 30.820 censados, sufre una pérdida de 303 y, el segundo, con 11.029, de 124. Menos acentuadas son las rebajas que experimentan la Bañeza, de 42 habitantes (-0,4%) hasta situarse en los 10.307, y Valverde de la Virgen, de 11, hasta los 7.294.
El municipio más dinámico es Valencia de Don Juan, que gana casi un 2% y suma 101 empadronados para alcanzar la cifra de 5.302. Sariegos entra en el grupo de los pueblos mayores de 5.000 habitantes, al superar en 40 esta cifra gracias al aumento de 90 censados (1,8%), con lo que en las próximas elecciones municipales aumentará de 11 a 13 concejales. Apenas 10 son los que sube Villaquilambre, que contabiliza 18.676.
PALENCIA. Villamuriel de Cerrato, donde se asienta la fábrica de Renault, es el único municipio de Palencia por encima de los 5.000 vecinos que sube ligeramente en el padrón, con 20 más, hasta los 6.503. Los tres restantes sufren pérdidas en mayor o menor medida. La más acentuada es la de Guardo, en plena cuenca minera, con 6.153 habitantes, 126 menos (-2%) que en 2017. Un punto menos desciende Aguilar de Campoo, con una bajada de 74 vecinos que deja el censo en 6.842. Con similar porcentaje de caída, Venta de Baños contabiliza 6.363 empadronados, 66 menos.
SALAMANCA. La villa salmantina de Béjar es la más castigada de la provincia entre los 9 municipios mayores de 5.000 habitantes, de los que cinco pierden población y cuatro la ganan. Con 12.961 empadronados a primeros del pasado año, Béjar ha dejado en el camino 260, cerca del 2%. El segundo municipio más poblado, Santa Marta de Tormes, junto a la capital, reduce medio punto su vecindario hasta los 14.732, con 74 menos. También baja hasta los 12.513 Ciudad Rodrigo, con 155 menos (-1,2%). El descenso en Peñaranda de Bracamonte es de 112 empadronados (-1,74%), lo que deja el censo en 6.308 y, en Alba de Tormes, de 32 (-0,6%), hasta los 5.166.
En el lado opuesto, Villamayor y Carbajosa de la Sagrada ganan en torno al 1,4%. El primero cuenta con 7.207 empadronados (100 más) y el segundo con 6.947 (99 más). También sube ligeramente el padrón en Villares de la Reina, con 6.316 personas, 60 más (0,96%) y Guijuelo, con 5.660, que supone un aumento de 33 (0,6%).
SEGOVIA. Dos de las cuatro poblaciones de la provincia de Segovia con más de 5.000 vecinos suben y las otras dos descienden. Las primeras son Palazuelos de Eresma, con 5.308 censados gracias a 134 nuevos vecinos (2,6%), y Cuéllar, con 9.584, al sumarse 60 (0,6%). El Espinar reduce un 1% su padrón hasta los 9.061 habitantes, 94 menos, mientras que el Real Sitio de San Ildefonso lo hace un 0,9%, equivalente a 48 personas, para dejar el censo en 5.267.
SORIA. La provincia de Soria sólo cuenta con un municipio de más de 5.000 habitantes aparte de la capital: Almazán, cuya población ha permanecido invariable en los 5.526 habitantes.
ZAMORA. Los dos grandes municipios de Zamora siguen la misma tónica descendente de toda la provincia, aunque la caída es particularmente acentuada en Toro, que pasa a contabilizar 8.789 vecinos, 185 menos que los registrados un año antes, lo que representa un 2% menos. Benavente, con una población de 18.095 habitantes, pierde 142 (-0,78%).00