LA ENTREVISTA / MANUEL SARAVIA
«Si Vox entra en el Ayuntamiento será a costa del PP y Ciudadanos»
El concejal de Urbanismo lleva cuatro años duros en el Ayuntamiento y le esperan unos meses no menos complicados en los que, salvo sorpresa, tendrá que pasar de Saravia concejal a Saravia candidato y batirse con su compañeros de gobierno

-J. M. LOSTAU
Ya tenía el pelo canoso cuando asumió la concejalía de Urbanismo en junio 2015, pero casi cuatro años después el peso de la actividad política en primera línea también se deja sentir en Manuel Saravia, aspirante a candidato de Valladolid Toma la Palabra y si se llega a un acuerdo con Podemos, aspirante también a la candidatura conjunta que pueda surgir. Pese a haber intentado arrojar la toalla, asegura que se presenta de nuevo por responsabilidad, para rematar lo que no se terminó en este mandato.
Pregunta.- ¿Es cierto que ha presentado usted la carta de dimisión en tres ocasiones en este mandato?
Respuesta.- Alguna vez sí y me la devolvió (el alcalde).
P.- ¿Decepcionado, por cansancio?
R.- Desde luego que hay cansancio, pero no era por salir de una situación complicada, sino porque en algún momento me sentía responsable de alguna actuación que no había salido bien, como esperábamos.
P.- ¿Cómo cuál?
R.- Hay unas cuantas. Era una carta que presenté al grupo más cercano de Valladolid Toma la Palabra.
P.- Y con estos precedentes, ¿vuelve usted a aspirar a ser candidato?
R.- Sé que es una respuesta habitual, pero creo que hay cosas que tenemos que completar. No sólo en mi caso, sino en el conjunto del Ayuntamiento hay proyectos que completar o darles un impulso mayor. Por ese sentido de responsabilidad, por acabar proyectos iniciados, por compromiso con mucha gente, con vecinos, con muchos técnicos que están trabajando mucho por sacar adelante proyectos, hay que intentar continuar.
P.- ¿Tiene algún cargo de conciencia por el estado de proyectos como el Campus de la Justicia?
R.- No es cargo de conciencia y el Campus de la Justicia va a salir. El problema es que el funcionamiento de la administración es el que es. Lo he visto en otros ayuntamientos, en los que también lo dicen otros concejales que llegaron con mucho impulso y se encuentran con que las cosas son muy complicadas, en algunos casos innecesariamente complicadas. Creo que se podía ir un poco más deprisa. Por ejemplo, el paso de la plaza de Rafael Cano, en Pilarica, tiene un retraso porque hubo que hacer unos trabajos de noche y se trabajaban menos horas, pero eso es imposible prever al empezar, Yasí hay muchas cosas.
P.- Pero proyectos como el Campus de la Justicia o el parque Agroalimentario, ¿no transmiten la imagen de ineficacia en la gestión?
R.- Sí, puede ser. Pero por ejemplo el Parque Agroalimentario, que es un proyecto muy bien planteado, se cambió de sitio, se hizo el planeamiento urbanístico, se habló con los pueblos de alrededor, hablamos con la Junta, con Vitartis, varias veces con todos, y se planteó hacer un estudio de viabilidad, que es muy importante. Pero resulta que lo que te entregan no es válido. ¿Qué se ha hecho mal ahí? No se ha hecho mal nada. Hay varios casos de estos. Ahí está la plaza de la Solidaridad, en la que se adjudican las obras y la empresa, por sus problemas internos, dice que no, con lo que se retrasa la obra. Son imponderables imposibles de prever.
P.- La sensación es que el bagaje que van a presentar ustedes, el equipo de gobierno, después de cuatro años es pobre en proyectos.
R.- Yo ahí discrepo e invito a comparar con los mandatos anteriores, en todos los temas. En lo que me afecta, el urbanismo, quiero recordar que antes no se iba a ninguna reunión de las juntas de compensación de los sectores de planeamiento, como si no concerniese al Ayuntamiento, que tiene que estar representado. Y sin embargo nosotros vamos a todas. Hemos facilitado mucho la resolución de temas como por ejemplo el del edificio del Lucense, o el de Doctrinos, que se arrastraba desde los años 80. Pero sobre todo creo que es fundamental el pulso de la ciudad. Y yo veo clarísimo que tiene mucho más pulso, más alma por decirlo de otra manera, que hace cuatro años. Y en el caso del soterramiento, en los cuatro años anteriores a 2015 no se hiz nada. Nosotros nos hemos enfrentado a todas las situaciones, fueran buenas o malas.
P.- Ya que lo ha sacado usted, dado que es un proyecto que quieren los vallisoletanos, ¿no tenían que haber insistido más en vez de descartarlo?
R.- Teníamos todas las papeletas para entrar en concurso de acreedores y disolver la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, lo cual habría sido dramático. Lo dijo el interventor: sería terrible para la ciudad y optamos por ir a la integración. En el soterramiento se gastó más en propaganda que en el propio proyecto. Cientos de miles de euros en decir que iba a haber un antes y un después, como si fuera a llegar el maná, la panacea. Eso es lo que se vendió y el PPlo dice todavía todos los días. ¿Pero por qué en Europa no se hace ningún soterramiento si es tan bueno? Frente a esa publicidad nosotros estamos intentando llevar inversiones hacia el este y solucionar la permeabilidad.
P.- Pero convendrá que mejoraría la movilidad, la comunicación, incluso la estética de la ciudad.
R.- No tengo tan clara esa idea de que la ciudad tiene claro que es absolutamente necesario hacer la obra del soterramiento frente a la integración.
P.- ¿Teme que pueda pasarle factura a usted como candidato?
R.- Cabe la posibilidad. No habría sido difícil dar la patada hacia adelante y llegar a un acuerdo con los bancos para que se prolongara más la deuda y decir que se haría en cuanto se pudiera. De hecho fue lo que se hizo en años anteriores. Nosotros en esto, como en otros temas, hemos intentado resolverlo con realismo y sin dar patadas hacia adelante.
P.- ¿Se le ha atragantado el Plan General de Ordenación Urbana?
R.- No, no se me ha atragantado. Ya he hecho bastantes y lo conozco bien, pero por ejemplo Barcelona está tirando con uno de hace varias décadas y Madrid con uno de los años noventa, eso sí incorporando modificaciones. Los planes generales son complicadísimos y cada vez más. El plazo en el que estamos es razonable, aunque esperaba haber ido más deprisa.
P.- Están ustedes en negociaciones con Podemos para concurrir juntos a las elecciones de mayo, pero ¿tienen claro que van a sumar o pueden bajar de los siete concejales que tienen ahora en conjunto? Usted es conocido, pero Podemos no tiene cartel en Valladolid.
R.- Cuando hay programas que tienen una parte muy importante en común, parece razonable intentar ir juntos. Lo que pueda pasar o lo que se puede interpretar ya se verá. Son formaciones distintas y si llegamos a un acuerdo estaría encantado y si no se llega también lo asumiríamos.
P.- Ahora entre Valladolid Toma la Palabra y Sí se Puede tienen siete concejales decisivos, ¿considera que los mantendrán de ir juntos?
R.- Cuando se presenta uno a las elecciones lo hace para ganar. Nosotros queremos hacer un programa que pueda ser asumido por todo el mundo con un par de aspectos que quiero destacar. Tenemos que hacer un esfuerzo para que en el programa se vea representada la mayor parte de la población. En Andalucía a los cuatro grandes partidos les ha votado menos del 50% de la gente. Y también tiene que ser un programa ejecutable e inclusivo y abierto.
P.- Mientras las encuestas sitúan a Podemos a la baja, Vox está en ascenso. ¿Contempla la entrada de Vox en el Ayuntamiento?
R.- Si se presenta será una opción que hay que contemplar, pero como el resto de los que se presenten.
P.- ¿Pero teme usted que entre y pueda inclinar la balanza en el Ayuntamiento hacia la derecha?
R.- Nosotros no tenemos encuestas ni estudios. Sólo tengo una percepción, pero creo que si entrase sería a costa del PP y de Ciudadanos. Pero como pasó en las anteriores elecciones, los últimos meses van a ser decisivos. Habrá dos concejales menos, 27, y viendo como estamos ahora creo que habrá buena representación en un lado y en otro, pero insisto en que en los últimos meses las cosas pueden cambiar hacia uno u otro lado.
P.- Si como todo indica usted es candidato tendrá que competir con el que ahora es su aliado, con el alcalde, Óscar Puente. ¿Cómo va a marcar las distancias con él?
R.- No sé muy bien cómo se hace. Pero habrá que reconocer lo que se ha hecho en estos años desde el gobierno y aquello en lo que nuestra formación ha incidido en los resultados. Hay que vender eso, pero por otro lado somos diferentes y vamos a estar frente a ellos. No sé muy bien cómo se hace, pero es evidente que hay que hacerlo.
P.- ¿Qué va a vender usted a los ciudadanos?
R.- Desde nuestra formación hemos trabajados y vamos a trabajar hasta el último día para conseguir resultados claros. En la concejalía de Medio Ambiente está clarísimo. María Sánchez no sólo tiene la recuperación del servicio del agua, sino la labor en materia de contaminación, la estrategia alimentaria... Tiene bastantes actuaciones. La concejalía de Alberto Bustos ha puesto en marcha los presupuestos participativos, la extensión del deporte base y también de los programas de infancia. En Urbanimso voy a citar sólo un tema:la política de vivienda, con la ampliación del parque social y el programa de alquiler. Pero también hay que destacar la actitud de trabajo, en muchos casos silencioso. Hemos hecho cientos de obras, pero poquísimas inauguraciones.
P.- Sí que inaugurarán la plaza de Rafael Cano, en Pilarica, y los nuevos accesos a la plaza Mayor.
R.- No tengo ninguna intención de inaugurar la plaza de Rafael Cano ni los accesos de la plaza Mayor. Si no inauguramos la calle Éxtasis de La Rondilla, no inauguramos la plaza Mayor, yo por lo menos.
R.- Habla de logros en materia de medio ambiente, pero existe una sensación general de que la ciudad está más sucia que antes.
R.- Es que sin tener datos concretos desde el primer día en que entramos a gobernar ya decían que estaba más sucia, lo cual es imposible porque estaban los mismos trabajadores y los mismos equipos, pero de repente estaba más sucia. A partir de ahí ha sido una crítica recurrente, pero los datos no avalan esa idea. Sales a la calle y ves hojas, claro, pero también las había otros años. Hay que ir a los datos, al número de empleados, a los medios, a la inversión... Eso es lo determinante y los datos no avalan esa percepción de que la ciudad está más sucia, aunque es muy fácil de vender.