Valladolid abre un registro de bicis para recuperarlas en caso de robo
La Policía Municipal incorpora diez bicicletas eléctricas a su parque móvil como un sistema de patrulla por la ciudad limpio y silencioso

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Los usuarios de bicicleta de Valladolid cuentan desde ayer con un registro para inscribir y tener identificada su montura y facilitar así la recuperación en caso de robo. El nuevo servicio se denomina ‘BiciRegistro’ y lo presentó ayer el concejal de Seguridad y Movilidad, Luis Vélez, tras el acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento y la Red de Ciudades por la Bicicleta.
El registro en cuestión es un sistema de inscripción voluntario para que todo aquel que disponga de bicicleta pueda darla de alta en una base de datos a la que tendrán acceso tanto la Policía como las tiendas de bicis de la ciudad. Para el marcaje de la bici se requerirá un kit que venderán las tiendas al precio de siete euros, aunque por el momento son siete los establecimientos que disponen del material, y que contiene un lote de pegatinas de vinilo con un número de serie que servirá para identificar con facilidad bicis extraviadas o robadas. Las pegatinas están fabricadas con un material que hace muy difícil su extracción y que en el caso de que se intente su eliminación para robar el vehículo dejan el código de registro grabado en el bastidor.
Vélez explicó que esta iniciativa va a ayudar en el control y la búsqueda de bicicletas robadas al ser más fácil su localización y además puede ser una medida disuasoria.
El registro de bicicletas dificultará así el comercio ilegal y posibilita la recuperación de la bicicleta robada o extraviada, todo ello a través de las herramientas de las que dispone la web biciregistro.es, con las que se facilita la colaboración de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. De hecho, la Universidad de Valladolid ya tiene registradas las 250 bicicletas de las que dispone para préstamo.
Además de anunciar la puesta en marcha del registro, Vélez presentó en la plaza Mayor las diez nuevas bicicletas eléctricas que incorpora la Policía Municipal a su parque como «una herramienta de trabajo más». Con una autonomía de 100 kilómetros hasta que se recarga la batería, la bicicleta es un medio limpio y silencioso para patrullar por la ciudad, en especial por espacios verdes y peatonales.
Con la incorporación de estas diez bicis eléctricas al servicio, tras una inversión de 35.076 euros, culmina la experiencia piloto que se realizó durante el verano del pasado año para probar la eficiencia de este servicio a dos ruedas.