Diario de Valladolid

Talento prematuro sobre 88 teclas

El vallisoletano Guillermo Hernández, de 10 años, participará en la audición final para entrar en el ‘talent show’ de TVE ‘Prodigios’/ Ha ganado concursos en Granada y Segovia y un segundo puesto en el César Franck de Bruselas

Guillermo Hernández posa en su domicilio junto a su piano.-J.M. LOSTAU

Guillermo Hernández posa en su domicilio junto a su piano.-J.M. LOSTAU

Publicado por
J. I. Fernández

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Frédéric Chopin le gusta «porque es muy íntimo, sutil expresivo y delicado», Beethoven «tiene mucho carácter y se atrevió a cambiar la música desde el Clasicismo al Romanticismo», mientras que Franz List «era único, especialmente cuando escuché la ‘Campanella’, una de mis piezas preferidas». Así describe Guillermo Hernández Barrocal, de tan solo 10 años, a sus ídolos del piano. De todos ellos ha aprendido algo y ya se le puede considerar todo un prodigio de las 88 teclas (36 negras y 52 blancas) de su piano y que ahora va a participar en un ‘talent show’ de la televisión.

A este vallisoletano la pasión por las teclas le vino por casualidad hace un par de años. «Siempre estaba enredando en casa para buscar cosas que me entretuvieran, leyendo historia, papiroflexia, el cubo de Rubik hasta que un día mis padres me propusieron empezar a dar clases de piano. La idea me encantó y aquí estamos», explica el propio pianista.

Primero comenzó con el típico ‘tecladillo’ que los Reyes Magos suelen regalar el 6 de enero para comenzar a ‘golpear’ las primeras notas. Pero pronto, la familia Hernández Barrocal comprobó que lo de su hijo era algo más que una afición. «Busqué clases de piano en Simancas y salió una señora que, curiosamente, vivía cerca de nuestra casa», recuerda Juanra, su padre. Así comenzó todo. Hasta que a los dos meses de comenzar, y cual niño prodigio, esta maestra les comentó que su en este tiempo parecía que llevaba años tocando el piano. Un nuevo horizonte musical se abría para Guillermo que acudió en verano a un curso que había en Granada. «Al principio no quería subirme al escenario a tocar, pero cuando vi el día anterior que muchos de mis compañeros de master class en Granada lo hacían, no lo dudé, y me gustó muchísimo», evoca.

Su próximo reto sobre la partitura es participar en ‘Prodigios’, un nuevo programa elaborado por la productora de ‘MasterChef Júnior’’, donde los músicos clásicos (cantantes e instrumentistas) y bailarines de danza clásica de edades entre los 7 y los 16 años serán los protagonistas, y que ya se está realizando con éxito en otros países. De momento ya ha pasado la primera criba y se encuentra a las puertas de participar en este concurso de talentos de TVE. El 12 de diciembre tendrá la audiencia final para pasar a la final y arrancará en febrero. «Me encanta tocar en público, y participar en este programa servirá para darme a conocer y para conocer más gente», comenta con sonrisa siempre permanente. En su canal de Youtube se pueden ver actuaciones como la que hizo en Salamanca, tocando en la calle junto a Lucía Garrote, y que califica «como una de las mejores experiencias». También guarda un grato momento de su estreno con público en Valladolid en el Miguel Delibes con Jordi Gimeno.

MORALES, SU MAESTRO

La casualidad quiso que aquel maestro que conoció en Granada, Leonel Morales, ejercía su profesión en Madrid. En mayo de 2016, Guillermo, junto a su familia, se presentó en la capital para poder ponerse en sus manos. «Este chico tiene muchas posibilidades», fueron las palabras del prestigioso maestro cubano. Así ha pasado el tiempo y el vallisoletano se ha convertido en su alumno aventajado. El palmarés es de nota. «He podido conocer muchas ciudades, siempre me acompañan mis padres y mi hermana y los pasamos muy bien», apunta. Comenzó afinando con un primer premio en el I Concurso Internacional de piano de Leganés en 2017, posteriormente conquistó el María Herrero en Granada y el prestigioso Concurso Santa Cecilia organizado por la Fundación Don Juan de Borbón en Segovia. Aunque el cierre perfecto lo ofreció obteniendo el segundo premio en el concurso César Franck celebrado en Bruselas frente a los talentos más grandes de todo el mundo.

Durante la semana estudia piano en casa. Después de hacer los deberes del cole «que son un rollo», bromea, toca dos o tres horas todos los días. Luego el fin de semana se traslada a Madrid a dar clase. Allí asiste a las clases magistrales con grandes maestros de piano como Leonel Morales, Vincenzo Balzani o Amy Gustafson. «En clase voy preparando las piezas que me dice mi profesor para aprender y también para presentarme a concursos. Es una manera de esforzarme porque sé que en los concursos hay que ir al máximo», explica. Agradece todo lo que está aprendiendo gracias a los profesores y a los jurados de los concursos. «Hay un montón de gente muy comprometida de los que me encanta escuchar todas las historias», afirma.

Su talento va más allá de sentarse sobre un piano. También es compositor. «Me gusta mucho componer a ratitos. Ahora estoy trabajando en una sonata de la que ya he hecho el primer movimiento», adelanta. Hernández Berrocal tiene claro que «de mayor» quiere ser conciertista. «Me está gustando mucho», apunta. Siento un montón de cosas diferentes, depende de la pieza que esté tocando.

Pero no todo es música en su vida. En verano le gusta irse al norte a coger olas. «La sensación de libertad es increíble y además haces muchos amigos en la playa», aconseja. Algo así como hacer acordes sobre el agua.

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