Diario de Valladolid

Valladolid manda en la Iglesia de España

Ricardo Blázquez sitúa a Luis Argüello, obispo auxiliar de la archidiócesis, como su ‘mano derecha’ / Argüello asume que hay que «cuidar a las víctimas de las cosas mal hechas en el pasado»

Luis Argüello, en un momento de su comparencia tras su nombramiento.-ICAL

Luis Argüello, en un momento de su comparencia tras su nombramiento.-ICAL

Publicado por
Lucía Roales

Creado:

Actualizado:

Valladolid se hace con el mando de la Iglesia, tras haber sido nombrado secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE) Luis Argüello García, obispo auxiliar de la archidiócesis de Valladolid. De esta forma Ricardo Blázquez, presidente de la CEE, pone como su ‘mano derecha’ a Argüello.

Ambos afrontan este mandato con el objetivo de erradicar los casos de abusos sexuales dentro de la institución y además castigar a los encubridores. Ya lo dijo Blázquez el pasado lunes, reconociendo la «honda conmoción» que han despertado todos los casos de abusos en la Iglesia.

Argüello fue preguntado por cuestiones de actualidad como la exhumación de Franco o los casos de abusos sexuales de la Iglesia. El secretario general comentó que él tiene que tratar de ser fiel a la hora de lo que pueda decir a lo que la comunión de los obispos «respire sobre ese asunto».

El secretario general aseguró que hay asuntos más sencillos y otros «dolorosamente más complicados, como pueden ser los de los abusos. Respecto a esto recordó que Blázquez ya hizo una «declaración sinodal» al respecto, y él volvió a hacer referencia a las disculpas de la Iglesia: «es evidente que esto supone un desafío grande para nosotros, a la hora de mirar hacia delante y cuidar a las víctimas de las cosas mal hechas en el pasado», remarcó.

Las declaraciones de Blázquez de las que habló el secretario general las hizo el pasado lunes durante el discurso inaugural de la Asamblea Plenaria de los obispos. Allí el presidente de la Conferencia Episcopal reconoció abiertamente los abusos, y prometió «la firme decisión de erradicarlos» y un «inmediato y radical cambio de perspectiva».

Blázquez aseguró que los pecados «deben ser reconocidos humildemente ante Dios y sin pretextos ante los hombres. No se pueden encubrir los abusos ni darles una respuesta equivocada», sentenció.

Son varios los casos, de abusos sexuales en la Iglesia, que se han ido conociendo en los últimos meses. Francisco Javier destapó los abusos de José Manuel Ramos Gordón en el Seminario Menor de La Bañeza, donde tanto su hermano como él fueron algunas de las víctimas del religioso. En Puebla de Sanabria también hubo denuncias hacia Ramos Gordón, por casos en el Colegio Juan XXIII. La Congregacióin para la Doctrina de la Fe aplicó la segunda condena hacia él, que fue la expulsión de la diócesis de Astorga. La primera fue apartarlo un año del ejercicio eclesiástico.

El obispo de Salamanca, Carlos López, declaró hace pocos días asegurando perseguir a los abusadores. En la provincia se dieron varios casos. Francisco Carreras, realizó un recorrido por varias parroquias de la provincia en las que, presuntamente, abusó sexualmente de varios niños. Además, este religioso ya había recibido la advertencia de la archidiócesis de Miami, de donde fue expulsado por abusar de menores.

Por otro lado, Javier Paz, víctima de Isidro López, en la parroquia de San Julián y San Martín, recurrió al obispo en 2011 para denunicar el caso. Isidro López, tras renococer los hechos, fue prejubilado.

Argüello confirmó ayer que el secretario general tiene diversas encomiendas en el día a día, y que hay aspectos de la comunicación también es importantes. Comentó que los obispos lo conocen, y una buena comunicación pide «un punto 0» que es escuchar lo que viene de la sociedad y también lo que los obispos piensan y dicen. «La necesidad de escuchar para atreverse a hablar en nombre de otros es importante», concluyó.

«La Iglesia no somos solo los obispos, sino todo el pueblo, que tiene que ser acompañado y escuchado», comentó Argüello. Además añadió que la secretaría no deja de ser «un servicio para todos los obispos».

tracking