Diario de Valladolid

Hallan restos humanos en las obras de un portal de la calle Felipe II

Los forenses dictamirarán su antigüedad aunque se descarta que sean recientes

Agentes de la Policía Nacional custodían el piso de la calle Felipe II.-J.M. LOSTAU

Agentes de la Policía Nacional custodían el piso de la calle Felipe II.-J.M. LOSTAU

Publicado por
J. I. Fernández

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Los trabajadores de las obras de un portal de vecinos en la calle Felipe II no podían pensar que una tarde normal de trabajo se iba a convertir en toda una novela de misterio o en un capítulo de la serie CSI. Varios de los empleados comprobaron ayer cómo al excavar en la entrada del portal donde se estaban produciendo las obras para acondicionarlo y modernizarlo encontraron restos humanos a una profundidad aproximada de metro y medio.

Los obreros se sorprendieron al ver los restos, aunque al principio pensaron que se trataba de restos de animal. Ante la duda, no tuvieron que ir muy lejos ya que la comisaría de la Policía Nacional se encuentra justo enfrente.

Así, varios agentes recogieron los restos, mientras otros compañeros custodiaban la puerta ante la mirada de curiosos que pasaban sobre las 17.00 horas sobre la céntrica calle vallisoletana. En ese momento se paralizó la obra y los empleados se dedicaron a limpiar la zona de los escombros.

Los restos humanos encontrados se trasladaron inmediatamente al Instituto Anatómico Forense, para su análisis y para determinar a qué época pertenecen. Aunque por la apariencia, según fuentes de la Policía, podrían tener muchos años, ya que la vivienda cuenta con más de seis décadas, según los datos que manejan los vecinos. Así, las pruebas permitirán conocer la antigüedad de los restos, posibles causas de fallecimiento y otros datos sobre las circunstancias del suceso. Una vez que los forenses determinen de qué se trata, se podría comenzar una investigación si en los restos aparecen indicios de criminalidad.

Estos descubrimientos sorprendieron a los residentes de la zona, especialmente a los propios habitantes del edificio, que durante unos cuantos minutos estuvieron a la espera de posibles noticias. Mientras que los vecinos de los locales colindantes se mostraron sorprendidos ante el descubrimiento, aunque agradecían que no se trataran de restos recientes.

El inmueble se encuentra en la mitad de la calle Felipe II, con la placa del número 8 sobre el dintel de la puerta exterior, entre una joyería y la sidrería La Espuma y La Sepia, y durante estos días es una calle muy transitada por motivo de la Seminci y la presencia de un colegio cercano.

No es la primera vez que ocurre algo así en Valladolid, en verano de 2016 se hallaron en un ático abuhardillado de la también callecéntrica Macías Picavea, dos cráneos un fémur, un trozo de cadera y otros huesos pequeños, posteriormente se confirmó que tenían más de tres décadas y no se encontraron signos de violencia.

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