La vendimia da oxígeno a Valladolid que crea 700 empleos y borra 362 parados
La vallisoletana es la única provincia de Castilla y León que anota valores positivos / El desempleo y la afiliación se sitúan a nivel de 2008 / Septiembre ‘golpea’ a la Comunidad al destruir 4.000 empleos e inscribir 1.447 parados

Viñedos del valle de Esgueva.-ICAL
Valladolid contradijo esa tradición no escrita que indica que septiembre es un mal mes para el mercado laboral. Fue la única de Castilla y León donde cayó el paro y en paralelo amplió su volumen de cotizantes. La vendimia, y en menor medida el sector servicios, oxigenó el mercado laboral vallisoletano.
No sólo contribuyó a que disminuyera en septiembre el desempleo un 1,14% (el mayor porcentaje de la Comunidad), sino que hizo que fuera la única de Castilla y León que ampliara su cifra de afiliados, aunque fuera tan solo en un 0,33%.
En valores absolutos, ‘desapuntó’ del paro en septiembre a 362 personas y afilió a 700 vallisoletanos. De esta forma, cerró el mes con 31.386 parados y 212.853 cotizantes –las mejores cifras desde septiembre de 2008–.
A diferencia de Valladolid, septiembre sí propinó un segundo ‘revés’ al mercado laboral castellano y leonés, tras el batacazo observado en agosto. Subió el paro, incluso en mayor medida que en el conjunto de España, y se destruyó empleo. Aunque la campaña de la vendimia sirvió para frenar en parte el golpe, no fue suficiente para contradecir esa costumbre.
Los datos publicados ayer por el Ministerio de Empleo contabilizan que 1.447 castellanos y leoneses se vieron obligados a inscribirse en septiembre en la listas del paro, a razón de 48 al día, y ya son 142.590 los ciudadanos de la Comunidad que tienen el ‘carné’ de parado.
Eso significa que el desempleo registrado aumentó en la Comunidad de agosto a septiembre de este año en un 1,03%, siendo así el incremento intermensual más notable desde septiembre de 2013.
Si se compara a Castilla y León con España, se observa que el desempleo creció 39 décimas por encima del promedio del país, donde subió un 0,64% hasta los 3,2 millones de parados.
No logró colarse así entre las seis autonomías que sí contrajeron su número de desempleados (La Rioja, Castilla-La Mancha, Canarias, País Vasco, Cataluña y Madrid), si bien, en su descargo, fue la tercera en la que menos se incrementó el paro en términos intermensuales.
La agricultura fue el sector que con mayor presión logró taponar la ‘herida’ del desempleo, pero no fue lo suficientemente contundente como para contrarrestar el ‘sangrado’ sufrido en los servicios.
El sector agrario fue capaz de sacar de las listas a 613 trabajadores en un mes, lo que supuso una reducción del desempleo del 8,28%. Por contra, el fin de los contratos estivales hizo que entraran en ese mismo listado 1.955 castellanos y leoneses procedentes del sector servicios (un incremento del 2,06%).
El 100% de los nuevos parados tenía nombre de mujer y el 75% no había cumplido aún los 25 años. En concreto, se fueron directas al paro 1.461 mujeres –salieron de él 14 hombres–. El mismo camino recorrieron 1.089 jóvenes por los 358 mayores de esa edad.
No todo resulta negativo, sin embargo, en el análisis de los datos de desempleo. Castilla y León está hoy mejor que estaba hace un año. Está mejor en todas las provincias, en todos los sectores, en ambos sexos y por edad. Al cierre de septiembre había 14.346 desempleados menos que hace un año. Traducido a porcentaje supone una rebaja del paro del 9,14% –tres puntos más que en España–. Esta merma coloca a la Comunidad como la segunda de España con un mayor recorte, por detrás sólo de Galicia.
Ese vistazo atrás en el tiempo indica que la cifra de parados actual no era tan baja desde septiembre de 2008, cuando se contabilizaban 121.182 parados.
Pero ¿cómo se comportó la afiliación en el mes de septiembre? La respuesta no da lugar al optimismo. La Comunidad destruyó en el mes de septiembre 4.000 empleos, lo que mermó la afiliación en un 0,43%. Esta disminución contrasta con el aumento que se vivió en 2017, cuando ganó en el mes de septiembre un total de 544 cotizantes.
No sólo eso. Discrepa también con el respiro que se vivió en España. Y es que la afiliación media en el conjunto del país creció en 22.899 personas. Porcentualmente registró un aumento del 0,12%. De esta forma, Castilla y León aparece, en la estadística ministerial, entre las nueve autonomías que más recortaron en septiembre su cifra de cotizantes.
Ninguna provincia castellana y leonesa, salvo Valladolid de nuevo, fue ajena a esta merma. El recorte más pronunciado lo vivió Ávila, tanto en términos relativos (-2,2%) como absolutos (1.238 personas); seguida por Segovia, Soria, Palencia y Zamora. Todas ellas por encima del 1%.
Los datos denontan que exclusivamente el sector de empleados del hogar tuvo un buen comportamiento, quizás por aquello de la vuelta a la normalidad y a las rutinas tras el paréntesis veraniego. Se incrementó en un 8% el número de afiliados bajo ese epígrafe. Este sector ganó 1.220 nuevos trabajadores.
El resto de regímenes restaron cotizantes, siendo más acusado, sobre todo, en el sistema agrario y en la minería del carbón, ambos con caídas del 0,8%. Los autónomos tampoco se libraron de esta tendencia. Disminuyó su cifra en un 0,4% en un solo mes.
Sin embargo, Castilla y León sí mantuvo una evolución interanual al alza, con una subida del 1,4%, que se traduce en 12.900 afilados más en un año.
Pese a este respiro, Castilla y León no ha cogido el mismo tren que otras autonomías. De hecho, es la tercera autonomía que obtuvo un menor incremento en el número de cotizantes en el último año.
Pese a que el empujón es mínimo, este le ha permitido a la Comunidad situar su número de afiliados por encima de los 919.000 cotizantes. Se trata de la cifra más elevada desde 2010.
El apartado de la contratación tiene una lectura radicalmente contraria al empleo y a la afiliación, Buen comportamiento en el mes de septiembre, pero mal comportamiento en términos anuales. Así, en el noveno mes del año se registraron 88.711 contratos, lo que supone un aumento del 8,75 sobre el mes de agosto, pero un descenso del 4,81% el mismo mes del año anterior (el segundo más acusado de toda España). En ambos parámetros, los resultados son peores en Castilla y León que en el conjunto del país.
La estadística sí muestra un dato para el optimismo. Crecieron en mayor medida los contratos indefinidos que los temporales, aunque estos últimos continúan representando el 90% de todos los que se firman.
ÁVILA . A Ávila se le atragantó el mes de septiembre. Fue la provincia castellana y leonesa que asistió al mayor aumento del paro y al mayor descenso de las afiliaciones. Despidió el mes con 10.972 desempleados. Eso supone que 403 abulenses, un 3,81% más, estrenaron o retomaron su condición de parados. Sólo la agricultura salvó a la provincia de cosechar unos peores registros.
BURGOS . Las listas del Ecyl anotaron 457 nuevos ‘clientes’ procedentes de la provincia de Burgos. El paro subió un 2,6% hasta situar la cifra global de desempleados en 18.015 parados. Registró el cuarto mayor incremento en la Comunidad. La agricultura fue el único sector que sonrió al empleo burgalés.
LEÓN . Septiembre no golpeó con demasiada virulencia a León. Prácticamente congeló las listas del paro y de afiliación. Sólo incrementó su número de desempleados en 36 personas y recortó en 61 su afiliación. Se apoyó, para ello, en la industria y en la construcción. Fue, además, la tercera provincia española que más recortó su nivel de desempleo en un año, por detrás de Teruel y Ourense. Lo hizo en un 12%, situando así su número de parados en los 29.190.
PALENCIA . 9.313 palentinos estaban a 30 de septiembre inscritos en los registros del Ecyl. Septiembre deja 183 parados más y 651 afiliados menos. O lo que es lo mismo suma un 2% más de desempleados y un 1% menos de cotizantes. En relación a un año antes, es junto a Zamora la única provincia castellana y leonesa que anota una pérdida de personal afiliado. Pierde 678 afiliados a la Seguridad Social.
SALAMANCA . Las cifras del Ministerio de Empleo reflejan que la provincia cerró septiembre con 22.860 personas sin trabajo. Son un 2,17% más que en agosto (486 más), lo que la sitúa en la mitad de la tabla autonómica.
SEGOVIA . La provincia acabó el mes con un 2,64% parados más que los anotados en agosto. Dejó 170 desempleados más, a lo que añadir 852 afiliados menos. Se trata del segundo peor porcentaje de toda Castilla y León, por detrás de Ávila. La provincia comienza octubre, por tanto, con 6.607 segovianos a la espera de una oportunidad laboral.
SORIA . Fue tras Ávila la provincia más castigada por el aumento del desempleo. En un mes, 117 sorianos se registraron en los ficheros del Ecyl, con lo que su nivel de paro aumentó un 3,7%, hasta situar la cifra global en los 3.275.
ZAMORA . La provincia se agarró a la agricultura. Este sector le permitió acabar septiembre con un recorte, aunque testimonial, en su número de desempleados. El paro bajó un 0,39% (43 personas menos), lo que la convirtió, tras Valladolid, en la única que redujo su volumen. Y fue, además, la cuarta de España que más contrajo su desempleo en un año. En concreto lo hizo en un 11,8%. Su cifra final son 10.972.