Unanimidad del pleno para frenar la fiebre de las casas de apuestas
El Ayuntamiento de Valladolid incluirá en el PGOU medidas para tratar de limitar la apertura de locales dedicados al juego

Manuel Saravia y Óscar Puente conversan durante el pleno del Ayuntamiento.-J.M. LOSTAU
La unanimidad no es moneda frecuente en el pleno del Ayuntamiento de Valladolid, pero ayer sí que la hubo para adoptar las medidas de protección que estén al alcance de la Corporación contra los riesgos que implican la proliferación de salas de apuestas.
En realidad no es mucha la capacidad de maniobra del Ayuntamiento en este campo, más allá de instar a la Junta y al Gobierno, administraciones competentes en la materia, a informar a los jóvenes sobre los problemas derivados del uso de los juegos online y las apuestas y a incluir la ludopatía en el Plan Nacional de Drogas y acelerar el acceso de las personas afectadas a los recursos que ofrezca el sistema de salud. Y así se recoge en la moción aprobada por todos los grupos municipales y por el concejal no adscrito, Jesús Presencio, a propuesta de Valladolid Toma la Palabra.
Para lo que sí tiene potestad el Ayuntamiento es para aplicar la normativa urbanística que impide la apertura de locales destinados al juego en las proximidades de colegios y espacios frecuentados por jóvenes y adolescentes. Y esto también se contempla en la moción aprobada por todos los grupos, aunque están por concretar cómo se hará.
El concejal del Grupo Popular Carlos Fernández sugirió aplicar la legislación de la Junta de Castilla y León e impedir que se abra una local de juego a menos de 100 metros de un centro educativo y que la distancia mínima entre dos de estos establecimientos sea de 300 metros.
El concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, explicó tras el pleno que las medidas se establecerán en el Plan General de Ordenación Urbana, PGOU, que está en proceso de revisión, pero la idea es aplicar a las casas de juego la misma filosofía que a los locales de copas. Es decir, se analizará si hay zonas con saturación de este tipo de establecimientos y se estudiará también que no estén próximos a espacios que puedan considerarse sensibles, sobre todo si son utilizados por jóvenes, colectivo en el que más aumenta la adicción al juego.
La moción presentada por Valladolid Toma la Palabra la defendió el concejal de Juventud, Participación Ciudadana y Deportes, Alberto Bustos, quien advirtió de que las casas de apuestas «crecen como setas y es como tener un casino a la puerta de casa». Recordó el edil que la ludopatía, la adicción al juego, es «particularmente agresiva en el ámbito de la juventud y la infancia» y aportó datos que revelan cómo el grupo de edad en el que más crece es en el que está entre 18 y 24 años.
Bustos pidió el apoyo del resto de grupos «para dar una imagen de determinación ante una adicción muy seria».
No fue necesaria mucha capacidad de convicción dado que todos los grupos estaban de antemano de acuerdo. Incluso el ‘popular’ Carlos Fernández dejó entrever un reproche por no haber planteado el asunto como una moción institucional, consensuada por todos.
La portavoz de Ciudadanos, Pilar Vicente, recordó que la edad de inicio en el juego es 21 años, el edil de Sí se Puede Héctor Gallego desveló que se han abierto 25 locales de este tipo en Valladolid en los últimos años y que el 25% de los que acuden a rehabilitación son jóvenes.
Tanto la concejala de Servicios Sociales, Rafaela Romero, quien intervino en nombre del PSOE. como el edil no adscrito Jesús Presencio abundaron en similares argumentos para respaldar la moción.
Peor suerte corrieron las cuatro mociones de la oposición. La mayoría del equipo de gobierno rechazó las tres enmiendas presentadas por el PP y una de Ciudadanos para la promoción del rugby.
El portavoz del PP, José Antonio Martínez Bermejo, planteó 30 medidas para los barrios de la zona sur y advirtió al alcalde, Óscar Puente, de que le quedan 222 días de mandato «para corregir el balance». El portavoz del PSOE, Pedro Herrero, le recordó que la mayoría de las medidas eran «copiadas» de las planteó el PSOE cuando estaba en la oposición y «ahora proponen las que ustedes rechazaron».
La portavoz de Sí se Puede, Rosario Chávez, tachó la propuesta de «moción trampa» por cuanto señaló que el PP contribuyó con sus política urbanística «a los desequilibrios entre los barrios». Al final, la moción fue rechazad, como también otra de los ‘populares’ para ampliar la tarifa plana a los autónomos 6 meses con fondos municipales.
Indemnización a los comercios afectados por las obras de la plaza Mayor
Las obras de la plaza Mayor también fueron objeto de debate en el pleno, en este caso a cuenta de una pregunta del PP para conocer si el Ayuntamiento tiene decidida cuál será la indemnización que corresponde a los dos locales, una zapatería y el bar La Sepia, afectados por los trabajos de la calle Jesús para trasladar a este punto la salida del aparcamiento. Además de estos dos locales, que deberán permanecer cerrados los cuatro meses que están previstos para las obras, también deberá ser indemnizada la empresa adjudicataria del estacionamiento. El concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, explicó que la indemnización se establecerá al terminar las obras y se analizarán dos parámetros: el lucro cesante y el daño emergente. El portavoz del Grupo Popular, Antonio Martínez Bermejo, advirtió de que las previsiones del concejal de Urbanismo no son muy fiables y el pronóstico de terminar los trabajos en Semana Santa puede fallar.