El hermano de la joven sostiene que existía «información suficiente» para haberlo evitado
Carlos Baladrón agradece al Ayuntamiento de Laguna de Duero su ayuda en el asesoramiento legal
Sin entrar a la valorar con calificativos la reapertura del caso, el hermano de Irene, Carlos Baladrón, sostiene que existía «información suficiente» en manos de las administraciones y del personal de la playa «para haber evitado la situación».
Se refiere el familiar «a los informes de los expertos que eran públicos» y a «los avisos que ocurrieron esa misma mañana». «Había elementos suficientes para que las administraciones hubieran tomado medidas preventivas. No sé si de restricción de acceso, de acordonamiento, de evacuación o decretar el cierre de la playa o de las cuevas. Es un tema legal en el que no nos queremos meter», afirmó.
«Si la zona es inestable, estaba afectada en esos días por un temporal y hay una persona que avisa que están cayendo piedras... el sentido común te dice que, si eres responsable, debes tomar alguna medida», insiste el hermano.
Carlos declinó pronunciarse sobre si los dos archivos iniciales de la juez instructora fueron un revés para la familia. «No quiero valorarlos ni calificar ahora la reapertura de la Audiencia de Lugo, por que son cuestiones legales, pero sí quiero dejar claro que la muerte de mi hermana es un tema doloroso para nosotros», agregó el familiar, quien agradeció al Ayuntamiento de Laguna su asesoramiento legal en el proceso.
La ventana que ahora se abierto para la familia se cerró el pasado 13 de junio por segunda vez cuando la juez de Mondoñedo.
La juez no vio delito en la muerte de Irene al entender que no había ningún indicio de criminalidad detrás de los hechos y que, a lo sumo, podría caber algún tipo de reproche civil o administrativo. La juez ya había emitido un primer archivo pocos días después del suceso ó al exponer que la investigación de la Guardia Civil ni siquiera apuntó posibles causas de infracción penal alguna.