El PP considera que Puente va en contra de Ribera por adquirir vehículos diésel
Los ‘populares’ ven «incongruente» que suban los impuestos a los vehículos diésel y que luego compren autobuses con el combustible

Óscar Puente y María Sánchez presentan vehículos del servicio de limpieza-PABLO REQUEJO / PHOTOGENIC
El Grupo Municipal del Partido Popular afirmó ayer que la reciente adquisición por parte del gobierno de Óscar Puente de 12 camiones de basura y 10 autobuses con combustible diésel no encaja con las declaraciones y propuestas que realizó la ministra socialista de Medio Ambiente, Teresa Ribera, en las que dejó clara su postura de terminar con el combustible diésel. Para el Partido Popular, esta situación demuestra que el alcalde de Valladolid «es un verso libre de su partido en el gobierno».
El PP propuso al Ayuntamiento de Valladolid un protocolo para la futura adquisición de vehículos municipales que sitúa al combustible diésel en último lugar.
La propuesta –o el protocolo– aboga por escoger en primer lugar y dar preferencia a los vehículos eléctricos o híbridos sobre el resto de alternativas más contaminantes y nocivas.
Si esta primera opción no fuera posible, la siguiente alternativa de los populares es la de recurrir a vehículos con un bajo nivel contaminante de Gas Natural Comprimido (GNC) o Gas Licuado de Petróleo (GLP).
En tercer lugar, el gobierno municipal debería recurrir a la adquisición de vehículos de gasolina. Finalmente, y sólo como último recurso y una vez agotadas todas las vías anteriores, se podría optar por comprar y desplegar en la ciudad vehículos municipales que funcionen con el combustible diésel.
El plan de actuación trazado por el Partido Popular de Valladolid llega al Ayuntamiento para criticar además la «incongruencia» del gobierno municipal de Óscar Puente por la reciente adquisición de 12 camiones de basura y 10 autobuses que funcionan y circulan por la ciudad gracias al combustible diésel.
La incongruencia que observan y critican los populares es que el Ayuntamiento recurre a la opción más contaminante de todas en la compra de los vehículos municipales y, paralelamente, se penaliza a «miles de vallisoletanos con una subida en el impuesto de circulación» por poseer y circular por la ciudad con vehículos del mismo combustible que compra el Consistorio.
En este contexto, los populares consideran que «de nada sirve» la medida adoptada por el Ayuntamiento de la ciudad de limitar inicialmente la velocidad a 30 kilómetros por hora y de restringir posteriormente el tráfico en el casco histórico –debido a los altos niveles de contaminación registrados– si «día tras día el gobierno municipal va esparciendo por la ciudad kilos de CO2 y NO con sus vehículos diésel».
El Partido Popular pide que se ponga en marcha «lo antes posible» el protocolo de adquisición de vehículos diésel en último lugar y solicita al gobierno de Óscar Puente que «deje de engañar a los vecinos y se aplique sus propias limitaciones».