INVESTIGACIÓN / EL GRUPO DE DELINCUENCIA ECONÓMICA DETALLA EN 160 PÁGINAS EL SAQUEO DE LOS FONDOS PARA EL EMPLEO
Lino dedicó 7 millones de ayudas públicas a especular en bolsa y gastos privados
«Su destino final era variado: plazos fijos, fondos, acciones, compras con tarjetas, nóminas, gastos de telefonía», detalla el informe de la brigada policial sobre las 26 cuentas de las sectoriales de Asaja Valladolid
Lino Rodríguez, en una imagen de archivo.-E. M.
Ni un sólo euro de los casi 7 millones, en concreto 6.946.163,27 euros, recibidos por Asaja Valladolid en ayudas públicas desde diferentes organismos del Estado y de la Junta de Castilla y León para «acciones formativas de los trabajadores y su formación continua» se dedicó a cursos.
Según detalla el grupo de delincuencia económica en su informe de 160 páginas, al que ha tenido acceso EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN y en el que bajo el título ‘Operacion Cebada’ analiza las 26 cuentas bancarias de las sociedades vinculadas a Asaja Valladolid, el ex presidente del sindicato agrario vallisoletano, Lino Rodríguez, habría dedicado supuestamente ese montante cercano a los siete millones de euros para especular en bolsa y gastos privados.
En las 26 cuentas analizadas de Derco, Ifycar, Productores de Patatas Valladolid Ecoambiente y Desarrollo, Asaja Valladolid, y Remolacheros, del exhaustivo informe de la brigada de la policía judicial de Valladolid que ya está en manos de Juzgado de Instrucción número 5, encargado de investigar la causa contra Lino Rodríguez por la supuesta apropiación de más de un millón de euros de dinero público para cursos, se deja claro que en ellas aparecen «ingresos realizados a través de transferencias bancarias provenientes del Instituto Nacional de Empleo (Inem) y del Servicio Público de Empleo (Sepe)». Hay que tener en cuenta, y a sí lo señala el informe, que el Inem desaparece con esa denominación en 2003 para dar paso al Sepe y a los servicios públicos de empleo de las comunidades autonómas.
«Pues bien los ingresos que figuran a lo largo del presente informe, tanto del Inem como del Sepe, proceden de la Fundación para la Formación Continua (planes Forcem), cuya finalidad es la realización de acciones formativas de los trabajadores y su formación continua». A lo que hay que añadir otras ayudas otorgadas por la Junta de Castilla yLeón, a través de diversos organismos públicos como el Ente Regional de la Energía (Eren). Todo junto es lo que suma los más de 6,94 millones de euros.
El informe indica que en una de las cuentas de Derco, la de Caja Duero, «aparte de los ingresos procedentes del Sepe figuran de otras entidades públicas como la Junta de Castilla y León o de la Dirección General de Tesorería de la Seguridad Social.
En Ifycar (Instituto para la Formación y Capacitación Agro Rural), «además de liquidaciones con cargo a los planes Forcem, se producen transferencias de la ADE de la Junta del Eren y de la Tesorería de la Seguridad Social». Mientras, el capital de Campo Abierto procede en su totalidad de «transferencias de la Junta y una de la Diputación de Valladolid».
La realidad, siempre según la investigación policial llevada a cabo, es que esos casi siete millones no se emplearon en ningún caso para esa labor formativa y de empleo para la que se habían creado.
El grupo de delincuencia económica detalla el saqueo de los fondos públicos para el empleo llevado a cabo desde 1993, año en el que se abre la primera de las cuentas investigadas, y hasta 2015, cuando se registran las últimas cancelaciones registradas por la brigada policial en su investigación.
«Su destino final era variado: plazos fijos, fondos, acciones, compras con tarjetas, nóminas, gastos de telefonía», detalla el informe de la brigada policial sobre las 26 cuentas de las sectoriales de Asaja Valladolid. Como ejemplo más significativo de este «flujo de dinero» entre las diferentes sociedades dependientes de Asaja en los años en que Lino Rodríguez ostentaba la presidencia del sindicato en Valladolid, la investigación policial llama la atención sobre la cuenta de Caja Duero en Ifycar, «donde además de recibir directamente grandes importes procedentes de los planes Forcem y otras ayudas de entidades públicas (al menos 1.132.266,74 euros), le llegan también transferencias procedentes de otras sectoriales investigadas y cuyo origen son subvenciones públicas». Y es que ese era el ‘modus operandi’ que destapa ahora el informe de la ‘operación cebada’, el desvío de ese dinero público para cursos entre esas 26 cuentas investigadas a través de cheques nominales –los menos– y al portador, reintegros y transferencias entre cuentas.
Así sucede con esta de Ifycar, sociedad que desde 2003 también preside Lino Rodríguez y a la que se le desvía dinero de cursos desde Derco, más de 709.000 euros; Productores de Patatas (794.394,52 euros) y de Ecoambiente y Desarrollo (390.856,2 euros).
Toda una serie de movimientos de capital, como el de los 628.443,73 euros de esta misma cuenta. Un ingreso que llega vía «cargo de cheque» el 21 de junio de 1999 desde la cuenta de Derco en Caja Duero, donde la había ingresado el Inem. Pero es que apenas mes y medio después, el 6 de septiembre, ese dinero vuelve a Derco también con un «cargo cheque», pero ya a su cuenta de Cataluñya Caixa, hoy integrada en BBVA.
El exhaustivo informe de la brigada policial es rotundo sobre esta forma de actuar cuando asegura que «no se aprecia que exista una lógica mercantil en esta operativa, sino más bien un ánimo de ocultación del origen ingresado por el Inem».
Poco importaban las cuantías. Grandes o pequeñas eran movidas de unas cuentas a otras según las necesidades. Así, 962,52 euros se transfiriendo de Derco a Ifycar para el pago de cheques y cuotas de seguros sociales. Pero es que otros 783,36 fueron transferidos a CaixaBank para hacer frente a un pago de Viajes Juter Costa.
Más de 80.500 euros que Derco recibió del Inem en 1998 se desviaron a una de las cuentas bancarias de Ifycar y «fue utilizado en el pago de cheques (uno de ellos de 66.111,13 euros a Lino Rodríguez), recibos de telefonía, pagos de cuotas de la Seguridad Social, entre otros gastos», puntualiza el informe policial.
En el 99, el Inem ingresa 628.443,73 euros en una cuenta de Derco, que después los transfiere a una segunda de Ifycar y de ahí regresa a Derco pero en otra cuenta bancaria diferentes. Pues bien, con esos más de 628.000 euros se pagaron «compras con dos tarjetas de Lino Rodríguez, cobro de cheques, una transferencia a Remolacheros de 420.701,08 euros y reintegros en efectivo».
Movimientos, un ejemplo de un sinfín de ellos, de dinero público que vienen a evidenciar que al menos aparentemente e independientemente de la cuantía esas subvenciones eran utilizadas para cualquier cosa menos para los cursos de formación, motivo por el que las administraciones y entidades públicas las concedían.
Inversiones en valores, preferentes, subordinados, fondos a plazo fijo, mantenimiento de cuentas, retiradas de dinero y pago de cheques, la mayoría de los cuales las entidades señalan que debido al tiempo transcurrido no se puede certificar quien realizó.
Lo que sí certifica la investigación policial a la que ha tenido acceso este periódico es que con parte de ese dinero se abonaron «talones-cheques» en concepto de nómina por importe de 2.875,14 euros a Lino Rodríguez, además de casi 70.000 euros en compras con dos tarjetas de crédito diferentes de la Visa Oro, cuyos gastos ya fueron desvelados en su día por EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN.
Al que fuera todopoderoso y sempiterno máximo responsable de Asaja Valladolid también se le reintegraron «mediante pago-cheque» con parte de esos fondos público 136.500 y 66.111,33 euros, entre otros muchos pagos.
Todos ellos, y muchos más, mediante continuos movimientos entre las veintieséis cuentas investigadas por el grupo de delincuencia económica de la brigada de la policía judicial. Transferencias y traspasos entre cuentas que se prolongan incluso más allá de octubre de 2013, fecha en la que Alberto Cano presenta la denuncia contra Lino Rodríguez y comienza la investigación por el supuesto saqueo de estos 7 millones de dinero público para cursos, de los que el ex presidente del sindicato supuestamente se habría llevado más de un millón para su lucro personal. Justo lo que está investigación Instrucción 5.
Valladolid
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felipe-ramos