El Ioba estrena un láser de última generación para la cirugía de córnea
El instituto aplicará una tecnología que beneficiará al año a 500 pacientes con miopía, presbicia, cataratas o astigmatismo / Es la primera vez que se emplea en Valladolid

El director del Ioba, Miguel J. Maldonado, en las instalaciones del Instituto Universitario de Oftalmobiología Aplicada.-PABLO REQUEJO
El Instituto Universitario de Oftalmobiología Aplicada de Valladolid (Ioba) incorporará una tecnología láser de última generación para realizar determinadas operaciones de cataratas y de córnea con «mayor precisión» y mejorar así el resultado de esas intervenciones quirúrgicas oculares.
El director del instituto, Miguel J. Maldonado, estima que puedan beneficiarse de esta adquisición alrededor de 500 pacientes del Ioba cada año.
Maldonado explica que es la primera vez que este aparato de láser ultrarrápidos de femtosegundo se utiliza en Valladolid y a finales de abril planea efectuar la primera intervención con él.
Antes de utilizarlo, se debe calibrar y el personal tiene que ser entrenado para su manejo efectivo.
El láser contempla cuatro grandes grupos de aplicaciones. Uno de ellos es la cirugía de catarata, «haciéndola más precisa». El doctor Maldonado resalta que «convierte muchos pasos en más predecibles y se optimizan los resultados».
El segundo uso se centra en varias patologías que se abordan con cirugía de la córnea, como la que corrige la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo, y la que compensa la presbicia o vista cansada.
Por último, este láser también se utilizará en intervenciones de trasplante de córnea y de una enfermedad degenerativa ocular denominada Queratocono que, según indica Maldonado, «es relativamente común».
La incorporación de esta tecnología puntera supone automatizar algunos pasos de diversas operaciones oculares que se efectúan en la actualidad «de una forma más manual».
El director del Ioba señala que el paciente advertirá los efectos de este salto cualitativo. Adelanta que se traducirá en «un mejor resultado, en que la recuperación visual del usuario puede ser más rápida y la calidad de la visión finalmente percibida, superior».
Con la puesta en marcha de este láser, el instituto refuerza los tres ejes fundamentales en los que se sustenta: la investigación, la actividad docente y el servicio asistencial.
«Estamos muy ilusionados por poder utilizar por primera vez este tipo de tecnología y que sirva para poner a disposición de los pacientes el último grito tecnológico», explica Miguel J. Maldonado, que agrega que el Ioba «siempre busca estar a la última en todo lo que ofrece a los pacientes, fruto de su investigación».
La repercusión de esta actividad del instituto no sólo es sanitaria, también alcanza la vertiente de formación a universitarios. «Nos permite, como instituto, contar con un nuevo área sobre el que se pueden realizar estudios que pueden afianzar la superioridad de esta tecnología respecto a tratamientos convencionales», resalta el director.
Esta tecnología resulta novedosa en Valladolid, pero Maldonado precisa que es frecuente su utilización en otros centros sanitarios del país. Salamanca acumula experiencia con la aplicación de este láser ultrarrápido, según indica el propio director del Ioba.
A falta de concretar la fecha exacta en la que se comience a utilizar el aparato de láser, ya hay una decena de pacientes en lista de espera pendiente de su llegada y paulatinamente irán sumándose más.
El Instituto de Oftalmobiología acumula 24 años de actividad bajo el paraguas de la Universidad de Valladolid. En el último ejercicio realizó casi 17.500 consultas y atendió a 8.293 pacientes.
EL INSTITUTO EN CIFRAS
Pacientes. En 2017, el Ioba realizó 17.479 consultas y atendió a 8.293 pacientes, «lo que ha permitido volver a la senda del aumento en la facturación de ellos». 3.037 acudieron por primera vez y el 33,2% procedía de fuera de la provincia vallisoletana.
Facturación. La facturación por asistencia clínica alcanzó los 2.200.000 euros y por investigación sumó alrededor de un millón de euros.
Formación. Por el Ioba pasan más de 1.200 estudiantes. Y sus cifras incluyen 37 doctorandos (ocho de ellos nuevos); 16 tesis defendidas, seis con mención internacional, y cuatro máster acreditados (55 plazas ofertadas, 42 matriculas y 89 inscritos de quince países), entre otras actividades.