Camionero y conductora de ‘El Soto’ discrepan sobre si ésta se saltó el stop
El juicio se aplaza hasta que la forense evalúe al lesionado / La acusación pide medio millón más
Turismo y camión tras el accidente doblemente mortal registrado en la glorieta de la urbanización ‘El Soto’ .-J.M. LOSTAU
La joven R. S.D. de 28 años, la conductora implicada en el accidente de Aldeamayor, registrado el 10 de noviembre de 2015, al colisionar el turismo Rover 25 que pilotaba contra un camión que circulaba por la carretera provincial VA-200, con el balance de dos ocupantes del turismo fallecidos y otro –de 19 años en la actualidad – que sufre gravísimas secuelas, aseguró ayer en el juicio, que respetó el stop porque vio la señal vertical con esta indicación y que miró a los dos lados antes de incorporarse a la vía principal.
A partir de ahí, no tiene recuerdos. «No me enteré de más. Sentí un golpe y luego me desperté (después del accidente)», relató esta joven teleoperadora que dio negativo en el posterior test de alcohol y drogas en el hospital. El fiscal pide para ella 4 años de prisión por dos delitos de homicidio y otros dos de lesiones por imprudencia.
Su testimonio fue opuesto al del transportista que colisionó con el turismo. El camionero A.I.A. aseguró que venía de descargar trigo en una fabrica cercana; que se dirigía a Aldeamayor, y, al llegar al cruce de la urbanización ‘El Soto’, vio al Rover 25 que hacía raqueta para cruzar la carretera por la que circulaba.
«Pensé que pararía, como es lógico, porque el cruce tiene un stop, pero no. Amagó para detenerse, pero no se paró, como un ceda el paso. Fue como si de me echara encima. Le di con el frontal en todo el centro del lateral derecho», narró el transportista, quien aseguró que el trayecto lo conocía al dedillo ya que es una ruta habitual en su trabajo.
La discrepancia de relatos deja en una situación delicada a la titular del Juzgado de lo Penal 1 para determinar si hubo imprudencia grave –saltarse el stop, o no– ya que son los dos únicos testigos del siniestro. De los otros tres ocupantes del Rover 25, dos fallecieron en el acto – L.A.D.H., de 24 años pareja de la conductora, que viajaba de copiloto, y S.P. de la C., de 19–, mientras que A.D.H., de 19 años y hermano del primero, arrastra gravísimas secuelas. Entre ellas, un deterioro cognitivo muy grave, superior a los 80 puntos.
Por la sala de vistas pasaron guardias civiles y un perito ingeniero de carreteras que no pudieron aportar más luz sobre si la joven se saltó el ceda el paso en base a sus informes. El primero, propuesto por la defensa, entendió que sí «ya que no se ha demostrado lo contrario», puntualizó.
Los agentes de la Benemérita, apuntaron a que se lo saltó. ¿Por qué, preguntaron la defensa, el letrado del seguro del coche, Mutua Madrileña, y hasta la juez?
«Porque fue lo que manifestó el camionero, quien solo tuvo 30 metros de reacción. No tenemos la absoluta certeza. El cruce es amplio y tiene mucha visibilidad a la izquierda y a la derecha. Lo tuvo que ver», señaló el perito que realizó el informe de la Benemérita.
continuará el día 19
Su compañero de la Guardia Civil, el agente que tomó manifestación al camionero tras el accidente, tampoco aportó más certeza a su convicción. «Por el lugar del impacto», llegó a decir. La defensa trató de sacar partido de un hecho que ayer quedó claro. No fue por mucho, pero el camionero circuló por encima del límite permitido de velocidad en los últimos 100 metros. Quedó reflejado en el tacógrafo. En un tramo donde tenía que ir a 60 km/h. circuló a más de 70. Y en la intersección (donde el límite era 50)chocó a 58 km/h.
La vista quedó aplazada ayer y proseguirá el próximo día 19 de abril, ya que no está concluido el informe de la forense sobre el lesionado A.D.H., que se encuentra en situación de incapacidad grave de por vida. La forense le reconocerá pasado mañana y su evaluación determinará si son suficientes los 985.000 euros ya cobrados o la indemnización se eleva a 1,4 millones, como pide el abogado de la familia de A.D.H.