Rey insiste en «estudiar» que el Campus de Soria pase a la UBU
El consejero recuerda que la última palabra corresponderá siempre a los responsables de la UVa
Hace poco más de un año, el consejero de Educación, Fernando Rey, ya tanteó la posibilidad de que el Campus de Soria saliera de la Universidad de Valladolid (UVa) y se uniera la Universidad de Burgos (UBU). La propuesta causó un gran revuelo y mucho rechazo tanto por parte de las autoridades de la UVa como de los responsables del Campus soriano. Ayer, de nuevo durante una visita a Soria, reiteró su pensamiento de que «como mínimo» la posibilidad debería «estudiarse» aunque recalcó que la última decisión corresponderá siempre a la UVa.
«Personalmente, pienso que es un asunto que como mínimo debería estudiarse», explicó el consejero. Rey insistió en que sigue considerando que podría crearse una comisión con profesores de Soria, Valladolid y Burgos para que «analizaran junto con nosotros las ventajas e inconvenientes, ver qué estudios y cómo». Para Rey la propuesta tendría sentido «si todos ganáramos» ya que «en una cuestión como esta no puede haber ganadores y perdedores».
El consejero recordó que en materia universitaria «la consejería no tiene competencias ejecutivas» y que por lo tanto «tenemos que hablar con las universidades en virtud del principio de autonomía universitaria».
El máximo responsable educativo de la Comunidad recordó que la idea no fue bien recibida ni en Valladolid ni el Campus soriano. «El rectorado consideró que no era el momento y yo lo acepto», asevera. Rey recordó que el paso de Soria a Burgos «no lo he inventado yo» e insiste en que «nadie ha concretado pros y contras». «Pienso que por lo menos sería interesante analizar, de una manera realista, esa posibilidad, tenerlo ahí, y luego tomar las decisiones que haya que tomar a partir de ese análisis», comentó.
Aunque dejó clara su opinión el consejero también reiteró en varias ocasiones que serán el equipo rectoral de Valladolid y los miembros del equipo de Gobierno del Campus de Soria «los que tienen que decidir». «Como ya se sabe, desde Burgos se estaba conmigo, hubieran sido partidarios, pero las personas claves son las de la UVa y los profesores y responsables del Campus soriano», manifestó. Frente a las críticas surgidas el año pasado tras la propuesta del consejero que tildaron la unión del Campus de Soria a Burgos como algo «descabellado» y como una decisión «política» Rey indicó que «yo no suelo ver las cosas en esos términos tan identitarios, soy más pragmático». Por último insistió en que «en todos los asuntos hay que hacer un análisis racional».
BILINGÜISMO
A partir del próximo curso los alumnos de Infantil de la Comunidad Autónoma tendrá una educación bilingüe. La medida se incluye en el plan de mejora del bilingüismo que la consejería de Educación de la Junta está negociando con los sindicatos y que se pretende aprobar antes de que acabe este mismo curso, según avanzó ayer el consejero del área, Fernando Rey. El objetivo es «dar un salto de calidad» y entre las medidas a implementar también figuran la potenciación de las segundas lenguas, incrementar el nivel exigido a los docentes y la incorporación de auxiliares de conversación nativos.
El consejero explicó que se han encargado estudios externos para evaluar el sistema de bilingüismo de la Comunidad. De este análisis, según Rey, se extrae que Castilla y León tiene un sistema «complejo» dado la variedad de modelos implantados –secciones bilingües, colegios british y centros con proyectos educativos que giran sobre los idiomas– y que «el sistema es mucho mejor de lo que a veces uno percibe desde fuera».
«A partir de ese informe, que hicimos ya sobre Primaria y nos acaban de entregar el de Secundaria, vamos a introducir mejoras importantes», desveló el responsable de Educación. La medida más importante será la implantación del bilingüismo en Infantil. «Ahora mismo se trabaja algo, pero de una manera desigual porque no es obligatorio», explicó Rey que añadió «vamos a potenciar mucho las segundas lenguas y vamos a exigir un nivel más alto para el profesorado». El consejero asevera que la mejora de la cualificación de los docentes es «clave» y aunque la propuesta todavía se está negociando con los sindicatos «vamos a exigir que los profesores que vayan a secciones bilingües tengan un nivel C-1 por lo menos, que significa dominar el idioma». Por último, otra de las medidas será la contratación de un auxiliar de conversación nativo para cada centro.