PADRÓN DE VALLADOLID POR BARRIOS
Parquesol, a 400 vecinos de Delicias
Sólo ganan población diez barrios periféricos, con Villa del Prado, Ciudad de la Comunicación y Covaresa-Parque Alameda a la cabeza / El padrón envejece y merma en el centro y en algunas zonas tradicionales

-EL MUNDO
Delicias está a un tris de perder su título de barrio más poblado. Parquesol le pisa los talones, acortando cada año la distancia. Y ya sólo le faltan 400 vecinos para conquistar el primer puesto, cosa que podría suceder a lo largo de este ejercicio de mantenerse la tendencia demográfica.
Esa distancia que los separa es casi la población que perdió Delicias en el último año (405 vecinos menos, se queda con 26.361). Parquesol, entretanto, apenas restó 26 en 2017, según los últimos datos del padrón, recién actualizados este mes de enero.
Con más perspectiva, la evolución de ambos barrios en la última década también dibuja una línea al encuentro de la otra. Mientras el barrio obrero decrece cada año (ha perdido 3.387 vecinos desde 2008, el -13%), el cerro aguanta el tirón (128 ciudadanos menos, una pérdida mínima del -0,5%). Alejemos un poco más el foco: en 1996 residían en Delicias 33.751 personas y en Parquesol, 17.982. Y un poco más atrás: en 1986 eran 36.030 en la zona de origen ferroviario y fasero mientras el barrio más elevado de la ciudad sumaba 4.169.
La resistencia de Parquesol hay que encuadrarla en una década de sangría generalizada en la que Valladolid perdió más de 18.000 residentes (el 6%), de los cuales casi 2.500 se fugaron el año pasado (-1%). En estos momentos, la ciudad hace funambulismo sobre la peligrosa barrera de los 300.000 habitantes. Las cifras oficiales del INE ya nos sitúan por debajo de esa barrera desde el año pasado. El padrón del Ayuntamiento aún no: contabiliza 300.425 residentes en este momento. Desde el Consistorio achacan ese desfase al recuento de la población extranjera, ya que los no comunitarios tienen dos años para notificar su mudanza y pueden permanecer empadronados en dos lugares hasta la revisión municipal.
Además de la salida de extranjeros, durante este decenio de crisis económica, la fuga juvenil, el envejecimiento de la población y el éxodo a municipios del alfoz donde la hipoteca resulta más accesible han mermado la cifra global de empadronados en la capital. Y, mirando al plano, vemos cómo esos factores han ejercido una fuerza centrífuga desde el cogollo de la ciudad al arrabal vallisoletano.
Sólo diez zonas lograron aumentar su vecindad. Y se trata, sin excepción, de barrios periféricos, que engrosaron sus cifras en detrimento del centro y de algunas de las áreas populares por antonomasia, como Rondilla, Delicias, Pajarillos Bajos, La Victoria y el entorno de la plaza Circular.
El crecimiento más destacado es el de Girón-Villa del Prado, con un aumento del 78% en diez años. Algo tendrá que ver que se está poniendo de moda rehabilitar las humildes casas molineras de esta zona promovida en los años 50 por el ministro franquista a las faldas de Las Contiendas. Pero, sobre todo, el empuje hay que atribuirlo a la expansión urbanística del entorno de las Cortes, uno de los barrios más jóvenes de la ciudad nacido con la burbuja del nuevo milenio. En conjunto, ya son 9.466 los empadronados y casi la mitad (4.145) hicieron la mudanza en la última década.
Otro 75% ganó el llamado Polígono de Argales, un barrio que engloba a la naciente Ciudad de la Comunicación y a Arca Real, además de la propia zona industrial. Este sector del sur de la ciudad registra ahora 2.600 habitantes tras empadronar a 1.118 desde 2008.
Notables incrementos porcentuales cosecharon también en estos diez años Páramo San Isidro-Poblado de la Esperanza (crece un 50%, hasta los 2.807), Pinar de Antequera (28%, hasta los 981), Las Flores (18%, hasta los 2.155) y La Overuela-Navabuena (17%, hasta los 2.675).
A continuación, con un aumento del 11%, se sitúa otra de las zonas con mayor desarrollo urbanístico, que incluye Covaresa y Parque Alameda, así como Las Villas, Cañada Puente Duero y Paula López. Este perímetro acoge el tercer barrio más habitado de Valladolid: dentro viven 22.476 ciudadanos después de incorporar desde 2008 a 2.300, lo que supone, en términos absolutos, el segundo mayor aluvión de vecinos, sólo por detrás de la mencionada llegada a Girón-Villa del Prado.
Completan la lista de los diez barrios ‘ganadores’ Pilarica (crece un 9%, hasta los 8.549, al contar con el impulso urbanístico de Los Santos), Caamaño-Las Viudas (8%, hasta los 15.050) y San Pedro Regalado (crece un 8%, hasta los 2.769, aupado por la promoción de Los Viveros)
La otra cara de la moneda la pintan barrios como Delicias, que se deja más de 3.800 vecinos en una década (el 13%). Similar panorama ofrecen otras zonas también tradicionales como Rondilla (otros 3.074, el 16%) y Pajarillos Bajos (2.483, un 15%). Estos tres sectores registran los mayores batacazos en términos absolutos desde 2008. Y sus fugas representan la mitad de las 18.000 personas que ‘volaron’ de la ciudad en diez años.
Más de un millar de personas ‘se mudaron’ también desde cada uno de los siguientes barrios: Paseo Zorilla Alto (el entorno de Puente Colgante y el Paseo Arco de Ladrillo), Hospital (calles aledañas al Clínico), La Victoria, Circular, Huerta del Rey Alta (a la altura de las calles José Acosta, Mieses y avenida José Luis Arrese), Universidad y Campo Grande.
Porcentualmente, Batallas, Hospital, Universidad y Gavilla se anotaron las caídas más severas, al perder entre el 19% y el 17% de su población.