Los empresarios piden que el PGOU permita construir fuera de las rondas
La CVE propone también en sus alegaciones que el Ayuntamiento aumente la edificabilidad en los suelos urbanizables / No tocan el soterramiento por entender que no es una «decisión urbanística»

Barrio de Los Santos-Pilarica, el último desarrollo urbanístico en al zona este de la ciudad.-E. M.
La Confederación Vallisoletana de Empresarios, CVE, rechaza que el Plan General de Ordenación Urbana, PGOU, en fase de revisión por el Ayuntamiento, ponga corsés al crecimiento de la ciudad. La nueva filosofía que preside el PGOU, el manual que fijará el modelo de desarrollo urbano para los próximos 15 años, establece como límites para la ampliación de la ciudad, si no de forma explícita sí de manera tácita, las rondas de circulación que rodean Valladolid .
Tanto el PSOE como Valladolid Toma la Palabra, los grupos que forman el equipo de gobierno municipal, ya se opusieron cuando estaban en la oposición a los planes urbanísticos para construir nuevas zonas residenciales más allá de las rondas al considerar que dentro de la trama urbana, de lo que es la ciudad, todavía queda mucho suelo por desarrollar. Desparramar la ciudad es costoso y, una vez que tomaron las riendas del Ayuntamiento, suprimieron la mayoría de los grandes planes supervivientes del mandato anterior para construir miles de viviendas -algunos de ellos tumbados por los tribunales- y acotaron las posibilidades para construir a los suelos que todavía están libres dentro del trazado urbano.
A los empresarios les parece bien esta idea, pero sospechan que este modelo de regeneración urbana es muy lento y proponen, en sus alegaciones al PGOU, que se permitan planes urbanísticos en el entorno de la capital, tanto para suelo residencial como industrial y de uso terciario. Recuerdan en su escrito de alegaciones que en algunas zonas ya se ha sobrepasado el límite de las rondas «y en esos puntos concretos la ciudad necesita un remate». En otras, por el contrario, entre el límite de la ciudad y las rondas hay todavía grandes espacios vacíos «muy poco atractivos», apuntan desde la CVE.
En suma, los empresarios sostienen que no se puede poner, con carácter general, la barrera para el crecimiento de la ciudad en las rondas y proponen que se estudie «de una forma más detallada» la situación de los bordes, con la posibilidad de permitir el desarrollo urbanístico fuera de este límite.
La Confederación Vallisoletana de Empresarios, que preside Ángela de Miguel, tampoco está de acuerdo con la densidad de viviendas que se contempla en el PGOUpara los suelos urbanizables. Según sus estimaciones, con los parámetros que se recogen en el documento del Ayuntamiento sólo se permiten 65 viviendas por hectárea, una densidad que consideran «muy baja» y que daría como resultado «una ciudad poco atractiva, costosa de construir y de mantener» en la que el comercio lo tendría muy difícil.
En materia industrial, piden que el Ayuntamiento dé más facilidades para la implantación de empresas de gran tamaño en suelo rústico «con las garantías técnicas y ecológicas que correspondan» y proponen que se reconsidere el doble uso, residencial e industrial, para los terrenos de la antigua fábrica Uralita, junto a la carretera de Madrid. Desde la CVE consideran que dar facilidades para la implantación de empresas en esta zona iría en detrimento de los planes para revitalizar el polígono de Argales.
No hay, sin embargo, en las alegaciones de los empresarios referencia alguna a la supresión en el PGOU del proyecto del soterramiento del tren, que sí piden que se mantenga los arquitectos. Desde la Confederación Vallisoletana de Empresarios sostienen que el soterramiento no es «una decisión urbanística, sino político-económica» y optan por «no echar más leña al fuego».