Las denuncias por acoso escolar se duplican en los centros vallisoletanos
El aumento de la vigilancia y una mayor precisión disminuyen en un 16% el maltrato confirmado en las aulas de la Comunidad / Seis de cada diez alumnos con conductas conflictivas son varones
-
El bullying siempre ha vagado por los pasillos de colegios e institutos. Sin embargo, la visibilidad de esta problemática se ha incrementado en los últimos años, activando toda una artillería de medidas donde la denuncia juega el papel más relevante en la lucha contra esta lacra.
En Valladolid, un 65% de los centros educativos comunicaron sus sospechas de malos tratos. Durante el curso 2016-2017, se efectuaron un total de 126 denuncias por acoso o intimidación, duplicando las realizadas en el anterior, cuando fueron 60. Además, poner de manifiesto incidencias significativas permitió reducir un 18% el bullying confirmado en las aulas de la provincia hasta los 11 casos.
La ciudad del Pisuerga registró así la mayor incidencia de acoso escolar de la región. En el lado opuesto se situó Zamora que, tras informar el 43% de sus centros sobre diversas incidencias, constató un único caso de acoso frente a los siete inicialmente denunciados.
El pasado curso en Castilla y León se salda con una subida, con respecto al anterior, de casi un 58% de los posibles casos de acoso –412–, mientras que los finalmente confirmados caen un 16% –47–. El incremento de los malos tratos que salen a luz responde a esta diferencia al facilitar una temprana intervención que contribuye a atajar el problema.
Tal y como recoge el informe sobre la convivencia escolar en la Comunidad presentado en la mañana de ayer, aproximadamente seis de cada diez centros comunican alguna incidencia significativa, evitando así que el maltrato físico, verbal o psicológico prospere en sus aulas.
El aumento de la vigilancia ante los posibles casos de acoso escolar y una mayor precisión en los que son confirmados explican, a juicio del consejero de Educación, Fernando Rey, los datos recogidos en el documento elaborado por el Observatorio de Castilla y León. «Tenemos herramientas para prevenir estas situaciones que nos importan y vamos a seguir trabajando en esta línea», sentenció.
El informe del curso 2016-2017 recoge, por primera vez, el ciberacoso con un total de 82 incidentes registrados a través de medios digitales. Un 35% del también conocido como ciberbullying se registró en Burgos –29 casos–; cuatro incidencias menos se dieron en la provincia vallisoletana.
La ESO es la etapa educativa que mayor tasas de acoso escolar registra, donde las denuncias se duplican pasando de 172 a 259. De estos posibles casos de malos tratos, se confirmaron 31 –un 22’5% menos que en el curso anterior–. Además, la educación obligatoria aglutinó casi el 77% del ciberacoso.
En cualquiera de las tres modalidades –cuando es una posibilidad, cuando se confirma o cuando tiene carácter virtual– el acoso presenta perfil masculino. De cada diez alumnos con estas conductas, seis son hombres.
incidencias
Durante el pasado curso escolar, 8.463 estudiantes de Castilla y León –un 2,42%– presentaron determinadas conductas que por sus características pueden considerarse contrarias a las normas de convivencia o gravemente perjudiciales para garantizar la misma.
El 36% del alumnado con estas incidencias recae en comportamientos problemáticos –el 0,85% del total de la Comunidad–; y aproximadamente un 18% es multirreincidente –0,43%–, manteniéndose así tasas similares a las de años anteriores. En ambos casos, ocho de cada diez estudiantes son varones mientras que la reincidencia de mujeres es muy baja tanto en los primeros cursos de escolarización como en los últimos.
Más de un 16,5% se incrementó la cifra total de casos comunicados en comparación con el curso anterior, alcanzando las 23.095. Las conductas problemáticas en el desarrollo de las tareas académicas –conocidas como disrupción escolar– respondieron a un 73% del total con 16.848 incidentes. En el curso 2016-2017, se dieron 2.278 agresiones a profesores; mil conflictos menos tuvieron lugar entre iguales. Además, hubo 453 destrozos de material y 238 casos de falta extrema de interacción.
En este sentido, el consejero del ramo aseguró que se trabajará «de forma especial en los 29 centros» castellano y leoneses que registran un mayor número de incidencias «al existir señales de cierta alarma». A pesar de ello, Rey se sirvió de las conclusiones recogidas por el Informe PISA para remarcar que las aulas de la Comunidad «son seguras y el clima de convivencia es bueno en general, gracias a las acciones de respeto que se llevan a cabo durante todo el año con un trabajo conjunto de profesorado, padres y estudiantes».
La Consejería que dirige publica mañana dos nuevos protocolos de actuación para el alumnado y otro relativo tanto a profesores como a personal no docente.