DESAFÍO INDEPENDENTISTA
Cospedal defiende aplicar la ley «con toda la firmeza» en el conflicto catalán
La ministra de Defensa insta en Valladolid a hacer cumplir la legalidad «frente a las amenazas a nuestra convivencia por parte de los que quieren remover los cimientos de la propia democracia»

El director de la Academia Básica del Aire, con la medalla, flanqueado por la presidenta de las Cortes y la ministra de Defensa.-J.M. LOSTAU
Era algo previsible, inevitable, más bien. El conflicto catalán llegó ayer a las Cortes de Castilla y León de la mano de María Dolores de Cospedal, quien asistió, en calidad de ministra de Defensa, al acto de concesión a la Academia Básica del Aire de León de la Medalla de Oro del Parlamento autonómico.
La situación provocada por la proclamación de independencia del pasado 27 de octubre por parte del ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, protagonizó el discurso de una de las figuras más destacadas del PP nacional, que, sin mencionar en ningún momento la palabra Cataluña, aseguró que «frente a las amenazas a nuestra convivencia por parte de los que quieren remover los cimientos de la propia democracia», España debe aplicar la ley «con toda la firmeza».
Así lo expresó la ministra de Defensa ante una nutrida audiencia en la que no faltaron numerosos notables y excelentísimos regionales que no quisieron perderse el acto –y su posterior, distendido y, sin duda, animado almuerzo– y acudieron a escuchar sus palabras. Desde la delegada del Gobierno en la Comunidad, María José Salgueiro, hasta el subdelegado del Ejecutivo en Valladolid, Luis Antonio Gómez Iglesias, pasando por la rectora de la Universidad Europea Miguel de Cervantes, Imelda Rodríguez, el presidente de la Diputación de Valladolid y del PP vallisoletano, Jesús Julio Carnero, y el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, José Luis Concepción, entre otros, Cospedal arremetió contra las actuaciones del ya extinto Govern y defendió la legalidad española y su consiguiente aplicación como garante de la libertad y la igualdad entre los ciudadanos.
En pocas palabras: jarabe de palo para el niño malo, pero aplicado por los tribunales, cuya independencia garantiza la Constitución. Sobre esta idea pivotó la intervención de la también secretaria general de los populares, que, frente a las proclamas esgrimidas desde la capital belga por el ex president, recordó que tanto él como sus ex consejeros –a los que se refirió como «aquellos que han sido cesados», sin mencionar su nombre en ningún momento–, dejaron de ostentar su cargo «por situarse al margen de la ley y atacar los derechos de todos los españoles, no por pensar distinto».
La titular de Defensa defendió que, en unEstado de Derecho, «no hay ni bandos ni prebendas» y manifestó que la «la ley es la ley, y tiene que ser igual para todos». «Una mentira no puede atacar, de ninguna manera, y no puede ocultar, de ninguna forma, esta máxima», argumentó.
Sin embargo, pese a lo complicado del momento actual, la ministra mostró optimismo en el futuro y sacó pecho de la historia del país desde 1975, además de alabar la labor realizada por la sociedad durante los años de Transición. «España debe reivindicar, como nunca, su fortaleza como nación madura», esgrimió Cospedal, que se refirió a que la razón de que este país se encuentre «entre los más prósperos del mundo» se debe a que «ha sabido construir y alcanzar consensos en momentos de gran dificultad».
«Brújula» de la aviación
Tras esta reflexión sobre la situación política actual, la ministra de Defensa agradeció a las Cortes de Castilla y León el reconocimiento otorgado a la Academia Básica del Aire de León y señaló a la comunidad autónoma como «referente indiscutible» en la formación de personal militar, al tiempo que apuntó a la institución leonesa como «brújula» de la aviación española.
Tras repasar los 25 años de historia de esta academia y el siglo de aviación en León, insistió en que la institución encarna los «mejores» valores de la milicia como son «el amor a la patria, el compañerismo, el sacrificio y excelencia profesional».
En su intervención ante el hemiciclo, Cospedal reseñó que el mundo ha sufrido muchos cambios en los últimos 25 años y destacó la capacidad de adaptación de la Academia del Aire ante nuevos «retos y desafíos». Así, aseguró que se ha convertido en «pieza imprescindible» de la transformación y de las Fuerzas Armadas al saber conjugar «la herencia» con la «innovación».
No obstante, reconoció que otra de las claves del «éxito» es la coordinación con otras instituciones como «el mejor de los caminos» para «avanzar en sociedad», un punto en el que agradeció la colaboración de la Junta de Castilla y León y, más en concreto, ensalzó la figura de su presidente, Juan Vicente Herrera, para gobernar una Comunidad «que tanto ha aportado a España».
Para cerrar su discurso, la ministra reseñó que, ante un mundo «global» se exige la formación «continua» de las Fuerzas Armadas porque «la seguridad debe trabajarse desde muy lejos» junto a los «aliados» integrantes de la Unión Europea.
Visita a Caballería
María Dolores de Cospedal aprovechó también ayer su visita a Valladolid para asistir a la Academia de Caballería de la ciudad, donde también se refirió a Cataluña de forma velada para instar a los futuros oficiales y suboficiales a hacer una demostración de unidad frente a «algunos que tratan de poner en jaque lo que tanto ha costado lograr a lo largo de cuarenta años de democracia», informa Europa Press.
Aunque sin mencionar en momento alguno la crisis catalana, la primera visita oficial de De Cospedal a la Academia de Caballería de Valladolid contó con referencias al conflicto durante el broche de la jornada, celebrado en el antiguo picadero de la institución, donde, ante más de un centenar de alumnos y profesores en formación, la ministra defendió la unidad de España consagrada hasta la fecha, entre otras cosas, por el «papel ejemplar de las Fuerzas Armadas».
«Es nuestro deber más que nunca demostrar que la unidad hace la fuerza, que juntos somos más fuertes y que las Fuerzas Armadas están preparadas para servir siempre y para mantener esa unidad», subrayó la titular de Defensa, no sin antes ensalzar el «espíritu de sacrificio y compañerismo» de los alumnos de Caballería, «su lealtad a la nación y su constante preparación y formación», cuestión esta última, a su juicio, de vital importancia «en un mundo cada vez más exigente que obliga a estar preparados ante cualquier eventualidad».
Su alocución, precedida de una foto de familia con alumnos, personal docente y mandos de Caballería, ponía fin de este modo a la primera visita oficial de la ministra a la Academia de Caballería en la que se forman actualmente 120 aspirantes a oficiales y suboficiales.