LA ESPUELA / JESÚS ANTA / ESCRITOR Y EXDIPUTADO PROVINCIAL POR IU
«Muchos políticos están cavando su propia tumba con el tema de cataluña»
Gran conocedor de la provincia que queda plasmada en sus libros y artículos, desde hace años se dedica a estudiar al detalle cada nicho, tumba o símbolo de los cementerios. Además es uno de los encargados de guiar a los visitantes en las novedosas rutas que se hacen por el campo santo de El Carmen, y que cada vez cuentan con más seguidores. No olvida su pasado político y aprovecha la entrevista para analizar la situación que vive España y Castilla y León.
Jesús Anta.-J.M. LOSTAU
Pregunta.- Vive al lado del cementerio. Lo suyo es vicio.
Respuesta.- Sí, en el barrio Belén. De hecho soy un poco el promotor de las rutas guiadas porque pensé que aquí teníamos un vecino ilustre pero muy desaprovechado. Esto es el Valladolid B.
P.- ¿Quién falta en este cementerio?
R.- Echo de menos poner nombres y apellidos a todos los desaparecidos de la Guerra Civil. Es complicado, pero al menos con más ayudas se podrían hacer pruebas de ADN. Así, a los cadáveres que aparecen que se les pueda ir poniendo nombres.
P.- ¿Tiene más miedo a los muertos a los vivos?
R.- A los vivos, sin duda. Esos te pueden hacer daño.
P.- Tras lo ocurrido en Cataluña durante el último mes, ¿quién ha cavado su propia tumba?
R.- Muchos y de ambos lados. Yo en este tema tengo una posición discordante con mi partido. Ha habido una deslealtad por parte de la Generalitat. No se puede decir que esta democracia no sirve para nada. Una democracia que se peleó con fusilamientos y algunos enterrados en este cementerio. La ley sirve, y España es una democracia con mayúsculas, mejorable y perfecionable, pero una democracia. Y no hay que olvidar que el Partido Popular ha sido una fábrica de independentistas merced a su nefasta política.
P.- ¿Qué tesoro guarda este cementerio?
R.- No hay uno concreto, eso depende de cada uno. Pero tengo claro que guarda la sorpresa de ver una Valladolid muy viva. La calle principal parece la calle Santiago. Vamos a leer apellidos ilustres que nos van a sonar mucho. A las afueras del cementerio es como los barrios, con pabellones más modestos.
P.- ¿Su lugar favorito?
R.- Es complicado. Yo me sigo sorprendiendo cada día de visita. Por ejemplo, Miguel Delibes está con su esposa en el ‘Pabellón de los Ilustres’ porque el escritor lo dejó dicho. Hubo que cambiar el nombre de ‘Vallisoletanos Ilustres’ cuando murió Rosa Chacel por el de ‘Personas Ilustres’. Paradójicamente es un lugar que se adapta a los nuevos tiempos.
P.- ¿Y el Campo Santo más bonito?
R.- Es complicado, pero por ejemplo el de Luarca es una belleza. Si tengo que elegir me quedo con los rurales y pequeños, tienen un encanto especial.
P.- Si este cementerio hablara...
R.- Pues piensa que está enterrado el policía municipal que fue asesinado por los Garfia; está enterrado el primer concejal de la democracia de Auvasa, con una vida muy corta; los muertos en las explosiones de El Polvorín. También hay una zona de cementerio civil, separado por tapia hasta la democracia, donde eran enterrado los muertos de fuera de la fe.
P.- Tempus fugit, carpe diem. ( El tiempo vuela, aprovechemos la ocasión).
R.- Pues sí. Es un símbolo muy presente en los cementerios, el tiempo huye. La vida hay que vivirla que es muy corta.
P.- Usted aboga por hacer visitas a los cementerios. ¿No le da yuyu?
R.-Es cierto. Ha venido gente a las visitas que venían sin su pareja porque les daba miedo. Cuando entramos en los cementerios vamos a lo justito, con orejeras puestas, no nos recreamos mucho.
P.- ¿Qué tiene de atrezzo?
R.- Es puro teatro. Todo es simbología. Podríamos hacer visitas tematizadas e ir analizando escudos nobiliarios, personajes, detalles, etc.
P.- ¿Seguimos sin aceptar la muerte?
R.-Y cada vez menos. Huimos de ella, queremos vivir muchos años. Rejuvenecer permanentemente y eso no es posible. Ahora van a comenzar a venir niños durante las visitas porque los profesores nos dicen que quieren que los más pequeños acepten la muerte. Cuando tenemos que enterrar a alguien intentamos que pase cuanto antes, pero luego tenemos una muerte en televisión y queremos todos los detalles.
P.- Siendo como es un político de Izquierda Unida, ¿no cree que un cementerio tiene un componente de fe y religioso?
R.- Las guerras más duras y cruentas han sido entre el poder religioso y el civil. Antes había 20 curas en un pueblo, ahora 20 pueblos para un cura, y todos querían mandar. En los cementerios hemos vividos muchos cambios. Se dejaron de hacer capillas, se tuvo que aceptar que personas no creyentes dejaran de ser enterrados apartados. De siempre la religión se ha apoderado de la muerte. Ellos juegan con el más allá y que les arrebates eso se lo toman como un casus belli.
P.- ¿Es cierto que el cementerio está lleno de valientes?
R.- Aquí no. Aquí hay gente de la Guerra Civil, guardias civiles muertos en actos de servicio, pero aquí la mayoría es gente corriente.
P.- ¿Quién cree que es genio y figura hasta la sepultura?
R.- José Zorrilla. Es un personaje que me fascina por su historia. Me parece raro que todavía no se haya hecho una serie de él, tendría más de 350 capítulos.
P.- Su último libro se titula Pozos de nieve y abastecimiento de hielo en la provincia. ¿Quién está ahora mismo en la provincia en el pozo?
R.- No quiero ser derrotista, pero cuando sales fuera, dices ¿dónde anda Castilla y Valladolid? Te vas a Tierra de Campos y es desolador. Como ciudad está bien, es envidiable, pero lo de la provincia es tremendo. Son pueblos inviables y con un punto de no retorno. La Junta no deja de contar películas con la ordenación territorial. A los pueblos no hay que matarlos, pero hay que contar la verdad, y luego buscar soluciones.
P.- ¿Qué nombre de calles echa de menos en el callejero?
R.-Echo de más nombres propios y echo de menos acontecimientos y eventos, cosas que den memoria. Hay que intentar no poner nombre
P.- ¿Ha tomado ya ‘Valladolid la Palabra’?
R.- Mis compañeros y la corporación se están comiendo aspectos duros de esta ciudad, como por ejemplo, el soterramiento, el plan general y asuntos jurídicos. Pero creo que la gente está contenta.
P.- Ycuando Caronte llame a su puerta. ¿Dónde se ve?
R.- Mi idea es que me incineren y subirme a un pico de una montaña. Con que me recuerden con que fui buena persona, me es suficiente.