Soria se enroca en no ceder agua a Valladolid ante la pasividad de la CHD
Regantes de Valladolid llevarán este viernes su protesta a Almazán para reclamar parte del agua sobrante para su último riego

Agricultores vallisoletanos a la salida de una reunión en la sede de la CHD.-J.M. LOSTAU
Los agricultores vallisoletanos continúan en su lucha por conseguir el agua que puede salvar parte de sus cosechas. La difícil situación por la que atraviesa la cuenca debido a la sequía y la negativa de los agricultores sorianos ante la cesión de dos hectómetros cúbicos de agua que tienen asignada, que aún no han agotado, pero que tampoco darán a los agricultores vallisoletanos, les lleva a estos últimos a continuar las negociaciones para buscar medidas.
El comisario de aguas y el director técnico de la Confederación Hidrográfica del Duero, Ángel González Santos y Alfredo González, respectivamente, se reunieron ayer con los representantes de las comunidades del Bajo Duero de las que forman parte Tordesillas, Pollos, Castronuño y Simancas-Geria-Villamarciel con el objetivo de conseguir una solución para no tener que dar por perdidos los cultivos, y analizar la situación negativa de los regantes de Alto Duero de ceder 2 hectómetros cúbicos para posibilitar una última irrigación a sus cultivos este mes de agosto.
La campaña del Bajo Duero está cerrada pero «han quedado la puerta abierta por si nosotros llegamos a una negociación con Soria», afirmó Miguel Ángel Peláez, presidente de la comunidad de regantes de Tordesillas. «Vamos a intentar retomar las negociaciones con Almazán» aseguró Peláez.
De esta forma, el viernes se acercarán hasta Almazán varios autobuses de agricultores vallisoletanos, «vamos a hablar con el alcalde de Almazán, o con quien haga falta, acudiremos en plan de manifestación», según aseveró Miguel Ángel. Afirmando a su vez que «esto es la ruina». Los agricultores vallisoletanos apostaron por el regadío, «estamos haciendo todo lo que podemos, si ahora nos cargamos también el regadío nos estamos jugando la economía de muchísimas familias».
Estos últimos días son claves para salvar los cultivos, por lo que piden unos 2,5 hectómetros para ello, «no estamos pidiendo agua del pantano, estamos pidiendo una cesión de la que les sobra a ellos para poder regar, dentro de Almazán hay varias comunidades que no lo necesitan» aseveró Peláez.
Entre estos cultivos los de la zanahoria, la cebolla, la remolacha, la fresa y la patata como afirmó Peláez «todavía se podrían salvar con la cesión del agua».
Según contó el presidente de la comunidad de regantes de Tordesillas hay muchas explotaciones abocadas a cierre pero no cesarán en su lucha por conseguir el agua necesaria para sus cultivos, «la presión está siendo muy fuerte, ahora van a intervenir más organismos y esperemos que se impliquen las azucareras» afirmó.
Por su parte, la CHD continua en su pasividad ante el tema de la cesión. Ante la sequía prolongada que vive la cuenca del Duero, consideran imprescindible extremar las medidas de reparto equitativo entre los diversos usuarios de un bien público como es el agua, y define esta alternativa ofrecida a los regantes del Bajo Duero como la única factible, para proporcionar a sus fincas un último riego, pero requiere de la cesión entre comunidades.
A su vez, solo intervendrán si Soria accede a dar a los agricultores vallisoletanos el agua, aseguran que son intermediarios, y que solo pueden aprobarlo si llegan a un acuerdo. Este acuerdo del que dicen se trata de particulares, por lo que desde la Confederación dicen «no se podría hacer nada».