VALLADOLID / CONFLICTO
Puente reprocha a Auvasa el parón en Ferias, "cuando causan el máximo daño"
El alcalde considera que los trabajadores muestran así su "nulo compromiso" con la ciudad

-E.P.
"No mueven su propuesta". Con esta crítica a la dirección de Auvasa y al Consistorio, el representante de UGT en el Comité de Empresa, Urbano Blanco, apoyaba ayer la intención de convocar paros entre el 1 y el 9 de septiembre, cuando se celebran las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo, en horario de 21.00 a 23.00 horas.
El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, devolvía hoy la pelota reprochando a los trabajadores de la empresa de transporte urbano su “nulo compromiso” con la ciudad, por programar paros de actividad en la semana de Fiestas y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo, “cuando saben que causan el máximo daño a la ciudadanía por ser el momento de mayor afluencia”, y cuando además les repercute “en un mínimo coste” a su nómina, pues lo harán de 21 a 23 horas.
Por eso, mostró sus dudas en que la situación se solucione antes de las fechas previstas para los paros. “Oportunidades ha habido. Esperemos que impere el sentido común”, comentó Puente, quien señaló que la única alternativa presentada la protagonizó el sindicato CSI-F, que era “razonable”, pero “no fue compartida por el resto de trabajadores y el Serla no la aceptó”. De hecho, añadió, el comité de empresa “se negó a votar la convocatoria de paros, ni siquiera a mano alzada”.
Igualmente, lanzó una dura crítica a los empleados de la empresa municipal, a los que recordó que el 90 por ciento de los usuarios que utilizan el bus en la ciudad “cobran menos que el conductor”. No obstante, el regidor aseguró que mantiene abierto el diálogo, “dentro de las posibilidades que tiene el Ayuntamiento”.
El principal motivo de las diferencias que ha generado el conflicto laboral en la empresa pública es la ejecución de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), con cinco años de retraso con arreglo a la normativa europea y nacional del transporte. El fallo obliga a descansar media hora para el bocadillo. Pero el Ayuntamiento justifica que sería necesario partir la jornada laboral de los conductores, un escenario al que los chóferes se oponen.