«Cruz Roja me ayudó a salir de arenas movedizas»
Un programa de la ONG promueve las visitas guiadas para las personas mayores y les ayuda a ‘vencer la soledad’

Las personas mayores participan en la primera jornada de visitas guiadas en el palacio Pimentel.-J.M. LOSTAU
«Hace dos años y medio que murió mi mujer. Me hundía en casa. Parecía que estaba en arenas movedizas, cuanto más me movía, más me hundía». Este es el relato de Manuel, un hombre de 84 años que, ante la pérdida y la soledad, decidió apostar por la vida. Ante su situación, quiso pedir ayuda y esta llegó de la mano de Cruz Roja. «Gracias a la Cruz Roja me siento mejor», señaló Manuel. Y es que gracias a su programa de actividades de verano los más mayores de la casa, pueden conocer su ciudad, a gente de su edad y, sobre todo, romper con la rutina y con la soledad. Las visitas comenzarón el día 3 de agosto por el palacio de Pimentel, en la plaza de San Pablo.
Diez minutos antes de que lleguase la hora de la visita, los alrededores del palacio comienzaron a llenarse de aquellos invitados a la antigua residencia real. Algunos conversaban entre ellos sentados en la Plaza de San Pablo, era evidente que no se trataba de primerizos en las actividades de la Cruz Roja. Al contrario que Lucía, novata en el grupo, pero no en disfrutar del interior del palacio; pues ya acudió a visitarlo antes por cuenta propia. La propia Lucía destacó que las jornadas de Cruz Roja«son una buena experiencia, para las personas mayores que, por diferentes motivos, no han podido ver la ciudad antes».
Una vez que el reloj dio las 11, hora de comienzo de la visita, el grupo, formado en su mayoría por mujeres, entró en el palacio. Todos ellos escucharon las explicaciones de los guías como el más aplicado de los alumnos, tanto en la entrada del edificio, como en la antigua alcoba de la reina Isabel de Portugal. Además, difrutaron como niños en el salón de plenos del palacio, donde jugaron a ser diputados por un día y charlaron animadamente.
En general, todos ellos coincidieron en que las jornadas son una buena experiencia para relacionarse y aprender cosas nuevas. Aunque muchos no son nuevos en el programa, disfrutan de las visitas porque cambian las exposiciones y si no, nunca viene mal recordar.
Con el objetivo de no dejar solas a las personas mayores, la ONG organiza todo tipo de actividades durante todo el año, desde talleres de informática o de memoria, hasta musicoterapia o paseos saludables. Desde hace cuatro años, también los acompañan durante el verano para que se relacionen y se diviertan, porque «la lucha contra la soledad debe ser todo el año», resaltó Óscar Esteban, técnico del Programa de Personas Mayores de Cruz Roja. «Muchas veces, pensamos que el que está solo es que se la ha buscado y es mentira: la soledad te la encuentras. Hay veces que tu grupo de mus desaparece, tu familia se va, e incluso la jubilación, que es un cambio muy grande, te pilla de golpe y, tú piensas que tienes la vida controlada y no está tan controlada», añadió.
En cuanto al hecho de que haya una amplia mayoría de mujeres respecto a los hombres, Esteban destacó que estos últimos son menos propensos a pedir ayuda. «La gente tiene que entender que por pedir ayuda no eres mas debil, sino más sabio, no puedes hacer todo solo».