PLENO MUNICIPAL
El Ayuntamiento de Valladolid se alinea con Rey y rechaza que las vacaciones coincidan con la Pascua
El PSOE, Toma la Palabra y Sí Se Puede tumban la moción de los ‘populares’ para instar a la Junta a que establezca las vacaciones del segundo trimestre en los días de Semana Santa

Óscar Puente interviene flanqueado por Ana Redondo y Manuel Saravia durante el Pleno celebrado ayer.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS (PHOTOGENIC)
Cambio de papeles en el Ayuntamiento de Valladolid. La política municipal vivió ayer una de sus jornadas más surrealistas durante el debate de la moción llevada al Pleno de agosto –adelantado a finales de julio– por el PP para instar a la Junta –gobernada por los propios populares– a que haga coincidir las vacaciones escolares del segundo trimestre con la Semana Santa, propuesta que cayó en saco roto con el voto en contra de los socialistas, Toma la Palabra y Sí Se Puede, que se alinearon con la Consejería de Educación en un debate que se alargó durante casi cuarenta minutos y en el que los grupos se acusaron mutuamente de contradecirse.
La iniciativa, presentada por el portavoz del PP, José Antonio Martínez Bermejo, emulaba a la llevada a las Cortes por el Grupo Parlamentario Popular para que la Junta programase el calendario escolar de los próximos años de forma que el periodo vacacional correspondiente al segundo trimestre del año coincidiese con la Semana Santa. Debido a las críticas que el calendario suscitó entre las juntas de cofradías y los agentes económicos, sobre todo los relacionados con la hostelería y el turismo, el departamento dirigido por Fernando Rey optó por dar libertad a cada centro para que eligiese cuándo quería situar sus vacaciones, una medida que ha sumado el rechazo de las asociaciones de padres ante la dificultad para conciliar la vida laboral y la familiar en el caso de que sus hijos estudien en distintos centros.
«Es una moción masoquista», ironizó el portavoz del PSOE, Pedro Herrero, en referencia a que fuesen los propios populares los que presentasen una propuesta contraria a la decisión del Gobierno que presiden. Herrero consideró «ridículo» que el PP municipal llevase la iniciativa al Pleno y recordó que el Consistorio sólo puede decidir sobre fiestas locales –los días de San Pedro Regalado y de la Virgen de San Lorenzo, concretó–, por lo que apremió a Martínez Bermejo a «llamar a Herrera, a Mañueco o al consejero» para que realicen el cambio.
La respuesta del portavoz socialista tuvo su réplica en la bancada popular, desde donde acusaron a Puente y a su partido de dar la espalda a la festividad. «Ha quedado claro que no quieren apoyar la Semana Santa», sentenció Martínez Bermejo, frase que hizo saltar a Óscar Puente, que replicó que el que «no parece apoyarla es su consejero». «No nos traten de colocar a nosotros el marrón que tienen ustedes», espetó el regidor con visible molestia.
Más comedidos fueron el resto de grupos con representación municipal, entre los que destacó Valladolid Toma la Palabra, cuya concejala Rosalba Fonteriz explicó su rechazo a la moción presentada por los populares al considerar que los planteamientos a la hora de fijar el calendario escolar se deciden según las necesidades educativas y pedagógicas para no desequilibrar los trimestres. Fonteriz hizo hincapié en la separación entre Iglesia y Estado –el mismo argumento que esgrimió el consejero de Educación–, si bien aseguró que «no es necesario ser creyente para disfrutar de la belleza de la Semana Santa vallisoletana» y rechazó que la coincidencia entre la Pascua y el calendario escolar vaya a afectar al potencial turístico y económico de la fiesta, ya que, según recordó, se fijen cuando se fijen las vacaciones van a incluir los días que van del Jueves Santo al Domingo de Resurrección.
En la misma línea se situó la edil de Podemos Gloria Reguero, que justificó la negativa de su partido por razones similares y manifestó que «las juntas de cofradías no equivalen a la voluntad general». Reguero recordó que el calendario se aprobó con el consenso entre la Consejería de Educación y los sindicatos y aludió a que, de modificarse, es competencia de la Junta y no del Consistorio, argumento que también utilizó la concejala de Ciudadanos, Pilar Vicente, que, sin embargo, votó a favor de la propuesta del PP para facilitar la «conciliación» entre la vida laboral y familiar de los padres.
El debate concluyó con un rifirrafe sobre sobre una enmienda presentada por los socialistas en la que los grupos no se pusieron de acuerdo sobre si, según la normativa, podría añadirse, por lo que terminó rechazada.