Diario de Valladolid

PLENO DEL AYUNTAMIENTO

La renuncia municipal al soterramiento acapara las críticas al nuevo PGOU

Tanto la oposición como las asociaciones vecinales defienden la permanencia de un proyecto que Puente tacha de «mitológico»

El concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, interviene ayer en el Pleno.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS (PHOTOGENIC)

El concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, interviene ayer en el Pleno.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS (PHOTOGENIC)

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Redacción de Valladolid
Valladolid

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Y el soterramiento se coló –de nuevo– en el Pleno municipal. La sesión extraordinaria de ayer más calmada de lo habitual en los últimos meses y de donde salió aprobada la revisión inicial del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) con los votos a favor del PSOE, Toma la Palabra y Sí Se Puede, tuvo como protagonista a la operación ferroviaria, que centró las críticas al documento que servirá como base para desarrollar la política urbanística vallisoletana de los próximos años.

Que el carpetazo al soterramiento iba a estar presente en el Pleno era algo previsible. Las declaraciones de los grupos de la oposición la semana pasada tras la presentación del borrador más desarrollado del nuevo PGOU –la versión definitiva no estará lista hasta el próximo año– daban ya una idea de por dónde iban a ir los tiros, algo que se constató al comienzo de la sesión, cuando la presidenta de la Federación de Asociaciones Vecinales Antonio Machado, Margarita García, mostró su oposición a la integración en superficie por la que ha optado el Consistorio, una «sombra» en una ciudad «más pensada para las personas y menos para la especulación inmobiliaria».

García arremetió contra el «muro» que conforman las vías del ferrocarril a su paso por la ciudad y criticó al equipo de Gobierno por «rendirse» con la operación ferroviaria. «Aquiles no se habría conformado con la integración en superficie», señaló la presidenta de la Federación en referencia al protagonista de La Odisea –libro en el que se inspira la redacción del PGOU– para, después, advertir de que la renuncia al soterramiento puede traer consecuencias electorales para el Ejecutivo municipal.

«El tema económico puede ser difícil, pero no imposible», defendió García, que reclamó que el importe derivado de la venta de los terrenos que queden libres por el traslado de los talleres de Renfe en el Paseo de Farnesio, donde están proyectados bloques de viviendas y oficinas tal y como recogía el Plan Rogers, se destine a enterrar las vías.

También mencionó a Aquiles el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, al responder a la presidenta de la Federación, que comparó el carácter mitológico del héroe griego con la «criatura mitológica» del soterramiento, símil que repitió a lo largo de las dos horas de Pleno ante los reproches de los portavoces de Ciudadanos y del PP, además de los del concejal no adscrito, Jesús Presencio.

«No se han tenido en cuenta las aportaciones de los vecinos», cargó la concejala de la formación naranja, Pilar Vicente, que aseguró que, en todas las asambleas que se hicieron en los barrios durante la fase de elaboración del nuevo Plan, la eliminación de las vías a su paso por la ciudad era una reclamación constante.

Vicente criticó también que el Ministerio de Fomento vaya a «hacer caja en Valladolid para pagar los soterramientos de otras ciudades de España» y que el desembolso que realizará el Consistorio en los próximos años para desarrollar el proyecto de túneles y pasarelas que atraviesen las vías deja a la ciudad «sin capacidad de financiación».

La referencia, repetida también por el PP, a otros lugares del país donde están previstas operaciones similares, como algunas capitales vascas, hizo que Puente cuestionase con ironía si «alguno de esos sitios partía de una deuda inicial de más de 400 millones de euros», como era el caso de Valladolid y calificase las críticas de «cuñadismo político» por parte de los grupos con la vista puesta en las siguientes elecciones, acusación que se centró, sobre todo, en la portavoz de Ciudadanos, a quien reprochó «estirar el chicle del soterramiento».

El portavoz de los populares, José Antonio Martínez Bermejo, que se estrenó ayer de forma oficial en el puesto –durante los dos años de legislatura había ejercido la presidencia del Grupo, aunque, en la práctica, llevaba a cabo las labores de portavocía–, tildó de «error histórico» la renuncia al soterramiento y aseguró que sólo esa razón «sería suficiente» para no dar apoyo al nuevo Plan.

Si Puente respondió de una forma más bien política a las críticas, el concejal de Urbanismo y principal responsable del nuevo Plan, Manuel Saravia, se centró más en explicar las razones que han llevado al equipo de Gobierno a desechar el soterramiento. El responsable de Urbanismo recordó que, en diciembre, Fomento mostró su disposición a disolver la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, lo que habría implicado el desembolso de alrededor de 40 millones de euros para no hacer nada con la barrera del ferrocarril, por lo que aseguró que la permeabilización de la vía a través de túneles y pasarelas es una solución mejor que optar por una «patada hacia delante».

J.A. MARTÍNEZ BERMEJO, Portavoz del PP- «Nuestro voto será en contra de su proyecto limitador»

Trece proyectos principales contiene el nuevo PGOU y trece razones dio ayer el PP para justificar su voto en contra. Desde el «gran retraso» con el que se ha tramitado hasta el «incremento de la burocracia y de los impuestos» para actuaciones urbanísticas, pasando por la «ruralización» de Valladolid, la «congelación» a la que condena a la ciudad y el «urbanismo limitativo», Martínez Bermejo desgranó los detalles de lo que su grupo califica de «proyecto limitador».

PEDRO HERRERO, Portavoz del PSOE- «Su única política urbanística es la del pelotazo»

Tirar de hemeroteca. Ésta fue la estrategia seguida ayer por el portavoz socialista, Pedro Herrero, que se ajustó a su papel y atacó a los populares desde su primera intervención. «Su única política urbanística es la del pelotazo», espetó Herrero, que recordó las sentencias contra la urbanización de los suelos que contemplaba el PGOU de 2003 y defendió que ahora «se empieza a restablecer el orden» tras casos como el de la comfort letter o la parcela junto al Zambrana.

CHARO CHÁVEZ, Portavoz de Sí Se Puede- «Votamos a favor de un modelo de ciudad a escala humana»

«Nosotros votamos a favor de un modelo de ciudad a escala humana». Así resumió la portavoz de Sí Se Puede, que dio su visto bueno al nuevo Plan tras subrayar el «fracaso» del anterior, que «no logró un crecimiento de habitantes, no evitó el deterioro del medio ambiente ni mejoró la movilidad», Chávez también reclamó al equipo de Gobierno más proyectos de futuro y empleo y un «cambio en el modelo productivo» para no depender del turismo y la automoción.

PILAR VICENTE, Portavoz de Ciudadanos- «No estamos de acuerdo con su visión poética de la ciudad»

Las continuas referencias metafóricas del nuevo Plan no convencieron a Ciudadanos. «A nosotros nos gusta ser más prácticos», indicó Vicente, que mostró el desacuerdo de su partido con la «visión poética de la ciudad» de Saravia y aludió a diez motivos por los que su voto sería negativo, entre las que destacó la «única expansión por el este», la «falta de coherencia» y las «excesivas trabas a la iniciativa privada», además de la parálisis urbanística.

JESÚS PRESENCIO, Concejal no adscrito- «El ‘Plan Saravia’ va a hacer perder tiempo y dinero»

Como fruto del modelo ideal de Manuel Saravia definió el concejal no adscrito, Jesús Presencio, el nuevo PGOU. Presencio criticó que «la falta de flexibilidad del Plan impide atraer inversión a Valladolid», si bien aseguró que su voto en contra se debe a la renuncia al soterramiento, que pesa «más del 50%» en su balanza. El concejal no adscrito apodó como Plan Saravia el nuevo documento y vaticinó que va a hacer «perder tiempo y dinero a la ciudad».

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