Pablo Álvarez demanda mayor visibilidad para el sector del vino de Castilla y León
El consejero delegado de Vega Silicia es galardonado por la UEMC por "revolucionar y hacer grande el caldo de la Comunidad"

El consejero delegado de Vega Sicilia, Pablo Álvarez, recibe el Premio Fundación UEMC por toda una vida dedicada al mundo del vino, en el marco del Curso 'Los mundos del vino'. El presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero.-ICAL
El consejero delegado de Vega Sicilia, Pablo Álvarez, demanda al sector del vino de Castilla y León “moverse mucho más” y “enseñar lo que hacemos” porque aseguró que los caldos que se elaboran en la Ribera del Duero y en el conjunto de la región pueden llegar a ser “fantásticos” si existe un trabajo adecuado. Puso el ejemplo de su labor al frente de Vega Sicilia y de un grupo de bodegas “único en el mundo”, donde la clave para contar con un buen producto ha sido el equilibrio.
Álvarez, que recibió el Premio Fundación de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC) por toda una vida dedicada al mundo del vino y por "revolucionar y hacer grande el vino de Castilla y León", recordó que tuvo la suerte de enamorarse de su trabajo. “Algo habré hecho bien en Vega Sicilia porque sigo teniendo la confianza de mi familia”, apuntó tras reconocer que, tras 35 años al frente de la prestigiosa bodega, “alguno más me queda pero no muchos”.
Reconoció, según recogió la Agencia Ical, que el grupo empresarial 'Tempos Vega Sicilia' que cuenta con cinco bodegas (Vega Sicilia y Alión en Ribera de Duero; Pintia en Toro; Benjamín de Rothschild & Vega Sicilia en La Rioja y Tokaj-Oremos en Hungría) se ha convertido en un conglomerado reconocido y “envidiado” en el mundo.
Pablo Álvarez consideró que Vega Sicilia ha logrado tener prestigio y fama aunque “queda muchísimo por hacer” porque recordó a los asistentes del curso 'Los mundos del vino' de la UEMC que para “hacer un vino hace falta toda una vida”. Fue entonces cuando se refirió a las “modas” pasajeras en el mundo del vino pero lo fundamental, precisó, es el equilibrio.
Valoró el esfuerzo duro realizado por su familia desde que en 1982 su padre David Álvarez adquirió Vega Sicilia pero también mencionó la importancia de la materia prima y del terreno que permiten una producción única en el mundo. El responsable de la bodega toma el relevo del enólogo Mariano García, quien recibió el premio el año pasado, por decisión de un jurado que está compuesto por representantes de los consejos reguladores de las denominaciones de origen, periodistas especializados en el sector y miembros de la Fundación y de la Universidad Europea Miguel de Cervantes.
"Inconformista tranquilo"
La entrega del galardón, que tuvo lugar en el Museo del Vino de Peñafiel, corrió a cargo del presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, quien definió al consejero delegado de Vega Sicilia como un “inconformista tranquilo, sosegado y pausado”. No en vano, expuso que en los años 80 cuando su familia adquiere la bodega pudo conformarse en “mantener el peso de la leyenda” de Vega Sicilia pero optó por colocarla en un lugar “mucho mejor”.
Carnero valoró la búsqueda de calidad de la bodega porque apuntó que es lo que “nos distingue” del resto. Una calidad que, reconoció, ha podido comprobar cuando visita Vega Sicilia donde todo es “precisión” y funciona como un reloj suizo. “No se deja nada a la casualidad ni a la causalidad para que el resultado final sea un producto único y excelso que representa a Valladolid, Castilla y León y España”, concluyó.
El presidente de la institución provincial aprovechó la clausura del curso, para reflexionar sobre el vino, del que dijo “une” a toda Castilla y León a través del río Duero, a excepción de la Denominación de Origen del Bierzo, en León. Consideró que hablar de vino es hablar de la “esencia de lo que somos” al ser un recurso cultural, tradicional, turístico, económico y relacional porque es un producto que hay que beber en compañía.