El PP recuerda a Miguel Ángel Blanco y alude al espíritu de Ermua
Dirigentes ‘populares’ vallisoletanos asisten al homenaje al concejal asesinado por ETA

El presidente del PP de Valladolid, Jesús Julio Carnero, durante su intervención en el homenaje a Miguel Ángel Blanco acompañado de miembros de su partido.-ICAL
NOELIA CANTALAPIEDRA VALLADOLID
En el veinte aniversario del secuestro del joven concejal popular de Ermua, Miguel Ángel Blanco, el PP de Valladolid quiso homenajearlo en el día de su secuestro, lo que 48 horas más tarde se convirtió en el asesinado más recordado de manos de la banda terrorista ETA, y del que nació «una nueva conciencia ante el terrorismo, del que nació la mejor y más eficaz política antiterrorista».
El presidente provincial de l PP, Jesús Julio Carnero condujo el acto en el que estuvieron presentes diversos cargos populares como Miguel Ángel Cortés, Raúl de la Hoz, la diputada por Valladolid Raquel Alonso o el presidente provincial de Nuevas Generaciones, Jorge González Barrante que leyó el manifiesto Miguel Ángel Blanco: la conciencia despierta, así como parlamentarios, concejales entre otros.
Un homenaje en recuerdo al 10 de julio de 1997, día en que el entonces edil y miembro de las Nuevas Generaciones fue secuestrado, y más tarde se convirtió en el número 778 de las víctimas de ETA, donde Carnero recordó «esos días en que alguna manera todos supimos que ETA siempre que atentaba estaba atentando contra todos los españoles».
Así mismo hizo un llamamiento a la unión de las personas dejando a un lado la ideología política, y adaptando ese espíritu vivido en Ermua «de cara a la democracia, la libertad y ese bien tan fundamental que tenemos que se llama España». El presidente provincial del partido ensalzó la gran labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado «que encarnaron una lucha tenaz, clara y sin cuartel» así como «el fin de la banda terrorista ETA». Destacó por otro lado que hay que llegar al perdón y arrepentimiento «Podremos perdonar cuando corresponda, pero no podemos renunciar al derecho de saber que dolió mucho».
Un joven de Nuevas Generaciones que encarna el espíritu de la juventud de Blanco, Jorge González, se encargó del manifiesto redactado en su memoria y en el apoyo a todas las víctimas del terrorismo, así como el agradecimiento a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a su labor. Evocó las manifestaciones, el ejemplo de los vecinos de Ermua «el acuerdo de todos los partidos democráticos, y de las instituciones, de la claridad y firmeza de un gobierno que no cedía al chantaje impuesto de la identidad».
Barrante hizo eco de la concepción de como afrontaron «la victoria, la victoria de la libertad, la victoria de democracia y la victoria de España», y la «marea de indignación que recorrió España» con el asesinato de Blanco y «la nueva conciencia» sobre el terrorismo que generó el asesinato.
Jorge González terminó la lectura del manifiesto resaltando que «Miguel Ángel Blanco y todas las víctimas del terrorismo siempre estarán con nosotros».
Los asistentes culminaron el acto de la Calle Santiago con un minuto de silencio y con pancartas adornadas con la mano blanca de la paz en alto.