La plantilla de Auvasa pide audiencia a Puente para una solución ‘in extremis’
El alcalde ve «irremediable» partir la jornada si los trabajadores no varían su posición L La aplicación de la media hora de descanso, el convenio y el calendario de 2017 bloquean cualquier acuerdo

Puente participó ayer en la última mesa de debate de la Confederación Vallisoletana de Empresarios (CVE) con motivo de su 40 aniversario junto a la presidenta, Ángela de Miguel, y el presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero.-E.M.
La cuenta atrás para tomar una decisión en el conflicto de los trabajadores del servicio de bus ha empezado a correr y las posturas siguen donde estaban: el Ayuntamiento firme y decidido a imponer la jornada partida y la plantilla de la empresa de autobuses urbanos, Auvasa, convencida también de que los intransigentes no son ellos y es el Consistorio el que quiere imponer unas condiciones laborales imposibles de admitir.
Aunque todavía no han olvidado las palabras del alcalde, Óscar Puente, quien tachó de «estrategia de la estupidez» la actitud de los trabajadores, el comité de empresa de Auvasa presentó ayer un escrito en el Ayuntamiento para solicitar una reunión con el regidor y analizar «los problemas, perspectivas e inquietudes del conflicto» en lugar de mantener un enfrentamiento en los medios.
Los trabajadores recogen el guante lanzado por Puente cuando se declaró abierto a debatir con la plantilla, pero dejan claro que no quieren «un circo mediático» y que lo que buscan es «diálogo y eso se soluciona con una reunión», dijo el presidente del comité de empresa, José Bustelo.
La carta coincidió con unas nuevas declaraciones del alcalde durante un encuentro en la Confederación Vallisoletana de Empresarios, CVE, en las que anunció que espera cerrar este mes el conflicto de Auvasa. Yla forma de cerrarlo no es otra que imponer la jornada partida, medida de la que los trabajadores no quieren oír hablar, como única solución para cumplir la sentencia que obliga al Ayuntamiento a conceder media hora de descanso a los trabajadores que superan las seis horas laborales seguidas.
Dado que la otra opción para aplicar la media hora de descanso es contratar a 31 conductores más y, según el alcalde, el interventor municipal ya ha dicho que no es posible, Puente advirtió de que «la aplicación de la jornada partida es irremediable salvo que cambien su posición (los trabajadores)» y se produzca un acuerdo ‘in extremis.
Los trabajadores sostienen que la media hora se puede aplicar si se reparte en fracciones de 15 minutos en horas valle, es decir las de menos usuarios, pero insisten en que el problema es la falta de personal.
De hecho el presidente del comité de empresa lamentó que la empresa «imponga sanciones a los conductores por no acudir a trabajar en su día de descanso» y añadió que «casi todos los días mandan a trabajar a gente que está en su jornada de descanso», cuando el convenio vigente «deja claro que tiene que ser por acuerdo entre la empresa y el trabajador».
Falta ahora por saber si se concreta la reunión y si un encuentro con el alcalde puede resolver lo que no se ha conseguido arreglar en meses. «No será por reuniones», dijo ayer el concejal de Seguridad y Movilidad, Luis Vélez. El edil desveló que el martes hubo dos encuentros entre los trabajadores y el gerente de Auvasa, aunque, a la vista está, sin avances. Vélez explicó que el tiempo corre y hay que tomar decisiones «porque el 30 de noviembre hay que tener el calendario laboral para el año que viene y eso lleva meses de trabajo».
El calendario para el próximo año y el nuevo convenio son, junto a la media hora de descanso, los otros dos puntos conflictivos que enfrentan a los trabajadores de Auvasa y al Ayuntamiento.
Aseguró el presidente del comité de empresa que Auvasa propone para el nuevo convenio 12 días de disponibilidad total para todos, en los que pueden llamar al trabajador para prestar servicio sin poder negarse, «pero eso cuesta dinero».
Y el dinero, más dinero, es lo que el concejal de Seguridad y Vialidad considera que subyace en el fondo de un conflicto que está enquistado y para el que no se ve una solución, salvo que la reunión con el alcalde lo remedie.
Valladolid
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fernando-martin