Rechazo a los obstáculos sobre la autonomía municipal del agua
Más de 200 personas se manifiestan por la ciudad por la remunicipalización de servicios municipales

Cabeza de la manifestación organizada por la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid ‘Antonio Machado’.-ICAL
Ataviados con bolsas de basura azules simulando una capa de superhéroe, y antifaces que ocultaban sus rostros, los enmascarados protestantes de las asociaciones vecinales de Valladolid se manifestaron ayer en señal de rechazo al bloqueo que el Gobierno del Estado pretende imponer a la autonomía del agua y de los servicios municipales.
Pulverizadores en mano como si de armas de protesta se tratase, y al grito de «¡Agua pública. Gestión pública!» los manifestantes esparcían la semilla de su protesta por las calles de Valladolid. Desde la plaza de Fuente Dorada, pasando por las miradas atentas de los vallisoletanos que disfrutaban de la mañana del domingo pucelano y de los espectadores de los últimos resquicios del Teatro de Calle, los más de 200 asistentes se desplazaron a través de la Plaza Mayor para cruzar la calle de la Pasión dirección Paseo de Isabel la Católica con un objetivo fijo: finalizar su protesta a las puertas de la Delegación del Gobierno.
Al son de los tambores de una batucada y bajo los gritos acompasados que denunciaban la intención de «privatización» del agua, tales como «¡El agua no es un negocio!», los vecinos avanzaban acompañados de algunas de las autoridades del Ayuntamiento de Valladolid, como la concejala de Educación, Victoria Soto, la concejala de Medio Ambiente, María Sánchez, el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, o la portavoz del grupo Si se puede, Charo Chávez.
La presidenta de la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid ‘Antonio Machado’, Margarita García, explicó que el objetivo de la concentración tenía un doble sentido. «Por un lado celebramos que el Ayuntamiento va por buen camino a la recuperación de la gestión pública del agua», comenzó García, quien añadió que la segunda razón que les llevaba a manifestarse era «protestar» por la disposición adicional que el Gobierno del Estado pretende incluir en la ley de Presupuestos Generales del Estado «y que impediría la remunicipalización de los servicios públicos en cualquier municipio». Sobre esto, la concejala de Medio Ambiente añadió que «hay que celebrar que el proceso sigue su curso» pero también «rechazar» la modificación de ley, pues según apuntó «cierra la puerta a posibles municipalizaciones futuras en los ayuntamientos». Sánchez declaró que esa pretensión del Estado es «una injerencia contra la autonomía municipal».
Margarita García subrayó que el Consistorio «va a adelantar los trámites de la remunicipalización del agua antes de que se aprueben los Presupuestos del Estado» y, además, recalcó que, de momento, ya se ha llegado a un acuerdo para la subrogación de los trabajadores, sobre lo que señaló que creen que se terminará el proceso antes de la entrada en vigor de las Cuentas. «Se tienen que presentar enmiendas para que se elimine esa disposición que impide el remplazo de los trabajadores de empresas y servicios municipales y, por tanto, la propia remunicipalización», apostilló.
Por su parte, María Sánchez también denunció que las empresas privadas del sector «se pongan de acuerdo» para incluir cláusulas como la que impediría la recuperación de la gestión pública de los servicios por parte de los ayuntamientos. Por lo que sentenció que «se debe reivindicar que la democracia debe estar por encima de los intereses de las empresas privadas».
Asimismo, la presidenta de la Federación de Asociaciones hizo referencia a los reventones de las infraestructuras del agua, sobre lo que exculpó a la empresa gestora y recalcó no saber en qué se había gastado el dinero de este fin el antiguo Consistorio. «Está a la vista que el canon que año a año ha estado pagando la empresa para invertir en la infraestructura no se ha destinado a esta materia. Esto se ve en la situación lamentable en la que se encuentra la red», y añadió que creen que se es un tema que se va a solucionar ya que el actual Gobierno municipal da «mucha más» importancia a la gestión del agua.
De este modo, tambores, ‘superhéroes’ enmascarados y todo aquel que quiso unirse a la protesta continuaron su trayecto hasta la Delegación del Gobierno, donde se leyó un manifiesto que reivindicaba la autonomía municipal del agua y de los servicios públicos.
Lucha contra el «ataque» a la soberanía municipal
El manifiesto que acompañó a la protesta a las puertas de la Delegación del Gobierno rezaba un espíritu de lucha contra el «ataque», por parte del Gobierno central a la soberanía municipal.
El texto refería las ciudades, regiones y países que ya han optado por remunicipalizar los servicios, recuperando así el control público sobre la gestión del agua y del saneamiento. Del mismo modo, denunciaba que el Gobierno del PP pretenda «blindar» los intereses de las multinacionales gestoras de estos servicios. Y añadían que el agua no debe de ser un negocio.
Además, también defendía que la remunicipalización es una tendencia global que tiende a mejorar el acceso y la calidad de los servicios del agua, y que permite fortalecer la rendición de cuentas, la transparencia y la participación. Asimismo, animaba a la ciudadanía a levantar la voz en favor de la gestión pública del agua.