Las imágenes revelan un trato «degradante» y «vejatorio»
La Policía asegura que los vídeos de niños son de una «extrema brutalidad»
Aseguran los investigadores que más allá de distribuir imágenes de menores de ocho años en posturas sexuales, la mayor gravedad era el trato humillante a la que fueron sometidas las víctimas.
Así, aseguran que los archivos fotográficos y de vídeo pedófilos que se distribuían en estos canales «se caracterizan por un evidente trato vejatorio, degradante y una desmesurada brutalidad sobre las víctimas».
Los agentes han estudiado más de 360.000 archivos que implican a los arrestados en la trama y han localizado en uno de los registros, practicado en Lugo, numeroso material manuscrito que contenía nombres, edades y lugares de encuentros con menores, algunos de ellos fechados hace veinte años.
Los administradores de la URL habían establecido criterios para la admisión y expulsión de sus miembros así como la moderación de los contenidos accesibles, incluso usaban un argot propio de los ambientes pedófilos.