POLÍTICA / CONGRESO DEL PP DE VALLADOLID
Medrano dice que ocho años son suficientes y confía en que su sucesor sea "una persona con experiencia vital"
Dice que votará a quien mejor encarne el proyecto del PP y recuerda a los posibles candidatos que sería “un error” arrogarse del apoyo de Fernández Mañueco
El presidente del PP de Valladolid, Ramiro Ruiz Medrano, anuncia que no se presentará a la reelección en el próximo congreso provincial-ICAL
El presidente del PP de Valladolid, Ramiro Ruiz Medrano, consideró hoy que ocho años son suficientes para no optar a la reelección del cargo, una vez que se abra el plazo de presentación de candidaturas de este jueves ante la celebración del Congreso provincial, que se celebrará en junio. De quien le sustituya Ruiz Medrano confió en que sea “una persona con experiencia vital”, que trabaje por un proyecto de partido y “sin personalismos”.
En este sentido, aseguró que como presidente mantendrá la neutralidad entre los dos posibles candidatos: el actual secretario provincial, Jesús Julio Carnero, y el concejal del Ayuntamiento de Valladolid Borja García Carvajal. “Yo no tengo heredero”, sostuvo, para añadir que “si alguno se arroga de ser más o menos amigo” del presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, no podrá hacerlo ninguno del presidente provincial.
De Carnero reconoció que es “amigo” suyo y solo puede hablar bien, mientras que de Borja recordó que ha participado de las decisiones como miembro de la Ejecutiva provincial y, por lo tanto, de los “éxitos y fracasos” y mostró “su respeto como un afiliado más”. En todo caso, aseguró que votará a quien encarne mejor el proyecto del PP, “con experiencia vital y que no busque personalismos”.
El futuro presidente, aseguró Ruiz Medrano, independientemente de quién sea, luchará por que Fernández Mañueco sea el nuevo presidente de la Junta de Castilla y León. “Sería un error arrogarse al amparo de la dirección regional, provincial o local”, insistió. Además, aseguró que desconoce “presiones a alcaldes” y abogó por que este proceso se lleve a cabo con “total normalidad” y sostuvo que él “va a contribuir a que sea así”.
“Yo soy el presidente provincial hasta el 10 de junio y debo mantener la neutralidad. Serán los afiliados los que eligirán y lo harán pensando en lo mejor para el PP y para los ciudadanos de Valladolid”, si bien, subrayó que “lo más importante es el proyecto político de integración, de cohesión, no de personalismos, sino basado en el proyecto del PP”.
El presidente ha comunicado su decisión en las últimas horas al presidente regional, Alfonso Fernández Mañueco, al coordinador general, Fernando Martínez-Maillo, al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal y esta misma mañana envió un correo electrónico y mensajes de texto para agradecer a los afiliados “la sensibilidad y el cariño” con el que le han tratado los últimos ocho años, al tiempo que les mostró el “honor” de compartir esta “apasionante etapa” de ocho años.
También les pidió disculpas por si en algún momento “no ha estado a la altura” y aseguró que aspira, en esta nueva etapa, a ser un colaborador más en “la fábrica de ideas” para trabajar a través de la ilusión.
En los últimos ocho años, recordó Ruiz Medrano, se ha pasado de 6.000 afiliados a 8.200, que tendrán derecho a voto en las primarias si se inscriben para hacerlo, indicó, para recordar que en este periodo se han conseguido resultados históricos en 2011 y peores en la última cita electoral. Ni una cosa, ni la otra son responsabilidad del presidente provincial.
Sobre el supuesto bloqueo de un centenar de afiliados, el presidente provincial aseguró que “ningún miembro de la Dirección Provincial ha bloqueado a ningún afiliado”. “No voy a inventar ninguna polémica. Yo estoy para unir”, subrayó.
Ruiz Medrano es presidente del PP de Valladolid desde hace ocho años, cuando en 2009 sustituyó en el cargo a Tomás Villanueva. Fue presidente de la Diputación de Valladolid desde 1993 hasta 2011, además de ejercer como diputado nacional por la provincia y senador. En 2011 fue elegido procurador en las Cortes de Castilla y León, y en 2012 fue nombrado delegado del Gobierno en Castilla y León.