Cae la conexión madrileña de la banda del BMW con 22 detenidos
Esta red se especializó en robo, manipulación y tráfico ilícito de vehículos de alta gama

Dos BMW calcinados por la banda tras un robo en el pinar cercano a la urbanización Las Aceñas.-E. M.
La Policía Nacional y la Guardia Civil ya advirtieron hace más de un mes, después de las primeras detenciones a integrantes de la banda del BMW, que el asunto iba para largo y que habría más arrestos.
Primero fue la caza el pasado 10 de marzo en Laguna del cabecilla de la organización en Valladolid, José Luis R.D. ‘Pipi’ –quien ingresó en prisión– más otros ocho integrantes. A esta operación se sumó la detención el pasado 30 de marzo en la capital vallisoletana de seis personas más vinculadas con la red especializada en robo de coches de alta gama para utilizarlos en posteriores golpes a joyerías, tiendas de telefonía y restaurantes por el método del alunizaje o del butrón.
En una versión más ‘industrial’, la red también actuó con profusión en el campo de robo de camiones y asaltos a naves de polígonos. Otra marca de la casa era siempre la quema de los BMW usados tras los robos para no dejar huellas.
Esta era la forma de actuar de la delegación en Valladolid, ya que la de Madrid, eludió el mechero y el garrafón de gasolina, y apostó por lucrarse con los cochazos que sustraía. Contra ellos han ido implacables policías y guardias civiles de Valladolid en colaboración con agentes de la Benemérita de Tres Cantos (Madrid), para asestar un golpe descomunal a lo que quedaba de banda.
El Instituto Armado de Madrid dio a conocer ayer la detención de 22 personas, así como la recuperación de 64 vehículos y cientos de piezas, tras una investigación que destapó un «entramado empresarial» para el blanqueo de capitales. Un dato ilustra el movimiento de esta red: solo el ‘cabecilla’ logró vender 134 vehículos.
Fuentes de la Guardia Civil de Valladolid informaron que, tras los arrestos en la provincia, más otros practicados en Zaragoza y Sanabria (Zamora) en febrero, la investigación no cesó para conocer en qué otro tipo de delitos estaban involucrada la banda, entre ellos extorsión o venta ilícita de vehículos de alta gama previamente robados.
Y tirando de este hilo, la operación llamada ‘Airbag II’ ha logrado desmantelar en la Comunidad de Madrid un grupo delincuencial perfectamente estructurado y organizado integrado por 22 personas, especializado en el robo, receptación, manipulación y posterior venta fraudulenta de vehículos de alta gama por todo el territorio nacional.
La citada investigación surgió a mediados del pasado mes de octubre tras el robo de dos vehículos de alta gama en la localidad de Tres Cantos, cuya investigación permitió localizar un punto ubicado al este de la Comunidad de Madrid donde se pudieran estar ocultando vehículos sustraídos.
Los investigadores centraron todos sus esfuerzos en la localización de las infraestructuras utilizadas por la organización criminal, permitiendo desenmarañar el entramado delincuencial, descubriendo la utilización de cuatro naves cuidadosamente seleccionadas y equipadas. En las referidas naves se llevaban a cabo las distintas fases de la actividad delictiva, tales como la ocultación de los vehículos robados, el despiece, y ensamblaje y ‘maquillaje’ de los vehículos.
Los ahora detenidos operaban organizados piramidalmente en escalones y de manera jerarquizada. Para ello el jefe de este entramado, se encargaba de invertir importantes cantidades de dinero en comprar vehículos provenientes de siniestros, todos ellos de alta gama, procediendo posteriormente a encargar al subgrupo especializado en el robo de automóviles para que sustrajeran los vehículos de igual marca y modelo que los que querían ‘reparar’.
A continuación ocultaban los vehículos en una de las naves, los despiezaban y posteriormente se trasladaban las piezas a otras naves a una localidad próxima donde otros componentes de la organización operaban como chapistas y mecánicos para ensamblar los vehículos adquiridos a bajo precio por ser declarados siniestros por las compañías aseguradoras.
Este grupo operaba a lo largo y ancho de la Comunidad de Madrid, como si de una empresa se tratase, siendo la nota distintiva de otras organizaciones criminales el alto grado de organización y disciplina impuesto por sus dirigentes los cuales tienen un amplísimo historial delictivo y que contaban con cuatro de los más especializados ladrones de vehículos de la Comunidad de Madrid, capaces de burlar los más sofisticados sistemas de seguridad de los vehículos.
Tras reparar y alterar todos los elementos identificativos, los vehículos eran vendidos a terceras personas ajenas, a través de anuncios que se interponían en páginas web especializadas en la venta de artículos de segunda mano, consumándose así grandes estafas. El cabecilla ha logrado vender en los últimos tres años 134 vehículos de los cuales 44 en este último año, estimando sus ganancias totales en 1.340.000 euros.
El líder había creado empresas y sociedades para justificar el alto nivel de vida que llevaba y enmascarar la actividad delictiva. De ellas se servía para el blanqueo y obtener seguros de flota estafando a las compañías aseguradoras ya que dichas empresas carecían en su balance de cuentas de movimientos económicos y no existían físicamente.
Con la oportuna autorización judicial, fueron realizados 9 registros en sus domicilios, naves y concesionarios en las localidades de Mejorada del Campo, Rivas Vaciamadrid, Madrid, y Ontígola (Toledo), donde se ha localizado, algunos vehículos sustraído y una gran cantidad de material para desarrollar la actividad delictiva: sistemas para la sustracción de vehículos de alta gama, mandos de garaje, llaves maestras, y una escopeta de cañones recortados entre otros efectos.
Los detenidos son 20 hombres y 2 mujeres de nacionalidades española, iraní, venezolana y peruana, con edades entre los 27 y los 50 años y cuentan con numerosos antecedentes por delitos de robo.