«Pretendemos llegar al corazón de los niños»
El presidente del Banco de Alimentos explica la filosofía de los cursos: educación basada en la igualdad y la solidaridad contra el hambre

Fernando Lores, Lourdes Álvarez y Jesús Mediavilla presentan el balance de datos de los cursos formativos del Banco de Alimentos.-ICAL
«El elemento básico para que la sociedad prospere es la formación. Y nosotros formamos en igualdad y solidaridad», aseguró el presidente del Banco de Alimentos de Valladolid, Jesús Mediavilla, durante la presentación del balance de datos del programa formativo de la fundación durante el 2016. Mediavilla explicó la importancia de enseñar y de concienciar a los ciudadanos sobre el funcionamiento del Banco de Alimentos; desde que entra 1 kilo de arroz, hasta su emplazamiento en el almacén, su organización, y su posterior distribución. Los cursos de formación, que están destinados a voluntarios, escolares, empresas colaboradoras y a todos aquellos ciudadanos que estén interesados, fueron recibidos por un total de 2.500 alumnos de 42 centros escolares de la ciudad.
Además, según informó el presidente del Banco de Alimentos, con la actual situación de crisis, todavía se siguen necesitando más voluntarios y más centros de distribución en los barrios vallisoletanos de la periferia. En la ciudad, a día de hoy, la Fundación cuenta con 153 entidades– en Castilla y León la cifra supera las 500– que distribuyen alimentos por los barrios; un número pequeño e «insuficiente», para todo el trabajo que realiza el Banco de Alimentos, dijo Mediavilla. El presidente aseguró que se necesitan más entidades para distribuir los alimentos en barrios como Las Delicias, Pajarillos, Rondilla y Barrio España.
«Pretendemos llegar al corazón de todos los niños de la ciudad, que serán los próximos ciudadanos. Enseñarles valores como la igualdad», remarcó la coordinadora del Área educativo y formativo del Banco de Alimentos, Lourdes Álvarez. La coordinadora expuso que reciben clases de niños tanto de colegios públicos como privados, y de todas las edades y cursos. El fin, según Álvarez, es informarles de la «línea de actuación» de la fundación. Son cursos formativos que, además, buscan «sensibilizar a todos los públicos sobre el problema del hambre», declaró. «Queremos que los menores conozcan que la pobreza no está sólo en los barrios marginales. El hambre también puede estar en el compañero de pupitre de al lado», remarcó Álvarez. Los cursos formativos, que cuentan con la colaboración de la Obra Social ‘La Caixa’, están destinados también a los nuevos voluntarios del Banco. «Se trata de que la gente que va a trabajar con nosotros conozca todas las áreas y la gestión de los productos. Así como la ética del Banco», según la coordinadora. En la actualidad, la organización cuenta con 80 voluntarios en Valladolid y en torno a 250 en toda Castilla y León.
El presidente del Banco de Alimentos afirmó que desde septiembre de 2016 hasta marzo, la situación del reparto de alimentos fue «estable». «Hay personas que han encontrado trabajo, pero las familias siguen sufriendo la insatisfacción y la inseguridad de no saber hasta cuando tendrán trabajo y los salarios son bajos», aseveró. Hay muchos «pobres vergonzantes» todavía, Mediavilla reconoció que ellos solo atienden a unas 17.000 personas en la ciudad, pero que «cree» que la cifra asciende a más de 30.000 en Valladolid.