El nuevo ente municipal del agua necesitará 15 M€ para empezar
El Ayuntamiento pedirá un crédito para arrancar en julio y luego se financiará con la tasa por el servicio

Rotura de una tubería en la calle Joaquín María Jalón.-PHOTOGENIC
Faltan poco más de cinco meses para que el Ayuntamiento recupere, después de 20 años en manos privadas, la gestión integral del ciclo del agua, saneamiento, abastecimiento y depuración, pero falta el presupuesto; el dinero que necesitará la nueva empresa municipal para funcionar.
Ahora no figura en el presupuesto general del Ayuntamiento, aprobado antes de que se constituyera el nuevo ente municipal, pero el cálculo aproximado ya está hecho en el borrador y eleva a 15 millones de euros la partida que necesitará para su funcionamiento del nuevo órgano municipal durante sus seis primeros meses: desde julio de hasta diciembre.
Para arrancar, el Ayuntamiento solicitará un anticipo crediticio hasta que la nueva empresa regularice la situación con el primer cobro de la de la tasa del agua, un dinero que a partir de julio será de la entidad. El presupuesto de 15 millones se incorporará luego a las cuentas municipales, de la misma forma que se hace con Auvasa.
Recuperar la gestión municipal del agua es una operación muy compleja que requerirá agilizar el proceso para que todo esté listo el 1 de julio, fecha de vencimiento del contrato con Agualid. Un retraso o el hecho de no contar con todo el dispositivo que conlleva abastecer una gran ciudad como Valladolid, que además depura las aguas de algunos municipios del alfoz, podría llevar, en el hipotético caso de no llegar a tiempo, a la prórroga del contrato a los actuales concesionarios.
De lo más inmediato es la elaboración del presupuesto, que fuentes municipales confían en tener elaborado en este primer trimestre.
Agualid paga ahora al Ayuntamiento un canon de 6 millones de euros por la concesión -en el presupuesto de este año sólo figuran tres dado que en julio pasará a manos del Ayuntamiento- una cantidad que revela que los ingresos por la tasa del agua son bastante superiores. Un dinero que ahora pasará a la cuenta del nuevo ente municipal. Con el deberá pagar a los 150 trabajadores de la plantilla y acometer las inversiones que necesita la red de tuberías, en mal estado en muchos de sus tramos y con frecuentes roturas que provocan cortes en el suministro.
No lo tendrá nada fácil la entidad pública municipal que asuma la gestión del ciclo integral del agua después de veinte años en manos privadas.
La red por la que llega el agua a los grifos de los vallisoletanos tiene 622 kilómetros, con una antigüedad media de 26,3 años, aunque un 20 % supera los 55 años.
En un informe presentado en diciembre por el alcalde, Óscar Puente, y la concejala de Medio Ambiente y Sostenibilidad, María Sánchez, se recogía que para mantener la red de abastecimiento en buen estado se necesitarían 56 millones de euros en los próximos 15 años. Y el denominado ‘anillo 1.000’, una red de 19 kilómetros que circunda la ciudad denominada así por el grosor de la tubería, será una de las prioridades.
Además del cambio de la tornillería de las juntas, cuya oxidación provocó una de las últimas averías, está prevista la sustitución del tramo paralelo al Esgueva y del que discurre por la Ronda Interior Sur.
Mas necesitará, sin embargo, el trazado urbano de saneamiento. Con una longitud de 730 kilómetros y una antigüedad media de 32 años, aunque el 30% supera los 63 años, requiere 117 millones para su mantenimiento en los próximos 15 años.
Una cantidad que duplica la que se necesita en la red de abastecimiento y que se debe, sobre todo, a que la renovación de un kilómetro es mucho más cara en las conducciones de saneamiento.
En aquel informe, también se recogía que partir del 1 de enero de 2018, la tasa media (la tarifa) del agua se incrementaría un 0.971% anual por encima del IPC con el fin de asegurar los niveles necesarios de inversión.
Luego se aclaró por parte de la concejala, que se trataba de «una hipótesis de trabajo» que dependerá de una serie de factores, entre ellos del ritmo de ejecución de las inversiones previstas para cada anualidad, que rondará los 12 millones de euros.
Para el cálculo de esa tasa se proponía que fueran tenidos en cuenta criterios de progresividad social y protección del Medio Ambiente, de tal manera que se favoreciera a los realizasen un uso eficiente del agua frente a los que lo derrochan. Para ello, se anunció la elaboración de una factura de agua más transparente para los clientes.