Podemos pide medidas para evitar bajar de los 300.000 habitantes
Charo Chávez avisa de que ya se ha podido bajar ese «escalón», lo que implica la pérdida de fondos
Charo Chávez.-EL MUNDO
El Grupo Municipal Sí Se Puede, vinculado a Podemos, advirtió ayer de las consecuencias que tendrá para la ciudad el hecho de bajar del escalón de los 300.000 habitantes, una posibilidad «más que probable» vista la tendencia demográfica registrada en los últimos años, por lo que reclamaron la puesta en marcha de medidas que, con urgencia, se dirijan a «frenar la sangría migratoria y ayuden a fijar población». «Los datos constatan la ausencia de medidas serias y contundentes para paliar la sangría y también la incapacidad de los gobiernos regional y municipal en décadas precedentes para resolver este problema», apuntó Chávez.
La bajada del escalón de los 300.000 a los 200.000 habitantes conlleva importantes implicaciones para Valladolid, que más allá de perder esa categoría de «gran ciudad» que se atribuye a las que se mantienen por encima de la barrera de los 300.000 habitantes, experimentará una «reducción en la recepción de fondos» dado que la población es, precisamente, una de las variables a la hora de abordar las distribuciones.
Conocidos los datos del Padrón continuo, las expectativas de Valladolid aseguraron que no pueden ser optimistas: a 1 de enero de 2016 la ciudad contaba con 301.876 habitantes y 2015 se saldó con la pérdida de 2.000 habitantes, lo que hace muy posible que la población de la ciudad a enero de 2017 se sitúe ya por debajo de los 300.000 habitantes. Es por ello que la situación de constante pérdida poblacional, quizá una de las más importantes que afronta la ciudad, obliga a tomar decisiones de manera urgente dirigidas, por una parte, a «trabajar en la creación de las condiciones laborales, sociales y familiares» necesarias para mantener a los ciudadanos que ya residen en Valladolid y, por otra, apostar por atraer nuevos vecinos para la ciudad.
«Tendrá repercusión en los servicios y prestaciones públicas», advirtió Chávez quien además alertó de que la caída de fondos dificultará a su vez la recuperación del descenso de población. «Uno de los problemas más graves que tienen las personas que deciden marcharse es la precariedad en los salarios y la imposibilidad de un desarrollo profesional», concluyó.