Diario de Valladolid

La negociación para frenar la huelga de autobuses de Valladolid salta por los aires

Auvasa rompe el diálogo mientras sigan los paros parciales porque ni siquiera cree que esté incumpliendo lo acordado / Los sindicatos no descartan llegar a un paro indefinido y acusan al alcalde de «parecerse demasiado al anterior regidor»

Un autobusero asignado a los servicios mínimos recoge a los usuarios en la Plaza de España.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS

Un autobusero asignado a los servicios mínimos recoge a los usuarios en la Plaza de España.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS

Publicado por
Esther Neila
Valladolid

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La negociación entre la dirección de Auvasa y los representantes de los trabajadores saltó ayer por los aires. En una reunión que apenas duró nueve minutos, la empresa municipal dio por roto el diálogo hasta que la plantilla desconvoque la huelga. Enseguida, los conductores respondieron al órdago en sus trece:mantienen los paros parciales y, llegado el caso, no descartan «llegar a un paro indefinido» para reivindicar en 2017 unos calendarios de trabajo «que cumplan con lo acordado» el año pasado.

Así lo explicaron responsables de los tres sindicatos impulsores de esta huelga (CTA, CCOO y Csif) en una rueda de prensa convocada a la una del mediodía en las instalaciones de Auvasa. Justo a esa hora llegaban en procesión decenas de autobuses a la cochera de la empresa municipal, que ayer volvió a aparcar los vehículos durante cuatro horas, de 13 a 15 y de 18 a 20. Al igual que durante la jornada anterior, el seguimiento de la huelga volvió a rozar el 80% entre los 360 conductores llamados a secundarla, según los sindicatos. Y, de nuevo, los servicios mínimos, establecidos en un 20% de los autobuseros durante esas cuatro horas, dejaron plantados a numerosos usuarios en las marquesinas.

Ante los periodistas, los portavoces del comité de huelga no se movieron ni un ápice en sus reclamaciones que, según argumentan, no son otras que el cumplimiento de los acuerdos rubricados en diciembre de 2015 para que cada conductor esté asignado a una ruta ordinaria, de modo que existan 94 tríos de trabajadores (en turnos de mañana, tarde y descanso) para cubrir esos recorridos. Aunque ese compromiso quedó prorrogado este año (no se materializó en el calendario de 2016), la plantilla se niega a postergarlo más y exige que rija ya los horarios del de 2017. «El calendario se va a cumplir;no cabe otra posibilidad», indicó Arturo Barrull, de CTA.

A su lado, Jaime de la Rosa, de Csif, abundó en que «no se trata de una negociación para llegar a un acuerdo», sino de respetar un pacto ya alcanzado. Además, subrayó la «flexibilidad» demostrada por la plantilla en este año de transición, que dio su brazo a torcer «permitiendo» calendarios con seis jornadas este año y turnos partidos de tarde, «algo que está fuera del acuerdo».

En su comparecencia, aprovecharon para responder con dureza las declaraciones realizadas el miércoles por el alcalde, Óscar Puente. Si el primer edil aludió a la «comodidad laboral y salarial» de los trabajadores de Auvasa, ayer los sindicatos replicaron «molestos» con el lenguaje empleado, que consideran «se parece mucho al del anterior regidor que tanto criticaba», indicó Barrull. José Luis Bustelo, de CCOO, cargó contra Puente y recordó que los sueldos de Auvasa están congelados desde el año 2010. «Habría que preguntarle también a él por su salario, por qué no se lo ha bajado como pedía la oposición», remachó.

Mientras, desde Auvasa no se plantean cambiar el sistema organizativo. Es más, ni siquiera ven en ello un incumplimiento de lo acordado, porque entienden que en el último año se han firmado pactos posteriores que modifican aquellas condiciones primigenias. Yeso es lo que dirección de la empresa argumentó ayer en esa fugaz reunión.

«Ese desarrollo posterior también forma parte del acuerdo», sostuvo ayer el propio concejal de Seguridad y Movilidad, Luis Vélez. Y lamenta que no se hayan aceptado las «propuestas» alternativas ofrecidas en los últimos meses. «Hemos propuesto la contratación a tiempo parcial de tres personas para completar las jornadas reducidas» que disfrutan algunos empleados, relató el edil. «Pero CTA y CCOO se oponen», remachó.

«Han elegido los peores días del año y las peores horas»

La huelga no beneficia a nadie. En eso es en lo único que coinciden ambas partes. «Seguir con los paros no le interesa a nadie», indicaron los representantes sindicales al garantizar su disposición para «hablar con la empresa para desbloquear la situación».

Por su parte, el concejal Luis Vélez lamentó que los sindicatos hayan «arrastrado» a los trabajadores a una situación «que no es buena para nadie». «Han elegido los peores días del año y las peores horas; ellos lo saben», apostilló el edil, criticando también que «los servicios mínimos se cumplen con dificultad» y, en la práctica, mantienen alteradas las frecuencias durante toda la jornada.

Los portavoces de los conductores pidieron ayer «disculpas» a los usuarios afectados, pero rehusaron el peso de esa responsabilidad. «Que cada uno asuma sus responsabilidades», puntualizaron. Además, criticaron el «juego sucio» de Auvasa, que está enviando «cartitas» a algunos empleados para que trabajen en su día de descanso, una práctica que «ralla la ilegalidad» y que han trasladado a los servicios jurídicos del sindicato.

Los paros continuarán hoy, así como los días 3,5, 9 y 13 de enero. Esta huelga de volantes deja con servicios mínimos la ciudad durante cuatro horas al día (de 13 a 15 y de 18 a 20 horas). En estos intervalos, siete rutas quedan sin servicio y la frecuencia en el resto paso puede superar las dos horas.

«Es una huelga que no tiene justificación, aunque los sindicatos tienen derecho a convocarla», agregó Vélez, confiando en que los portavoces «recapaciten y reconsideren la situación». «Tenemos el teléfono abierto», prometieron los sindicalistas.

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