Un fotógrafo de Laguna de Duero triunfa en Tokio
Alfonso Domínguez gana dos medallas de Bronce y una mención de honor en los Tokyo International Foto Awards de la capital japonesa

Fotografía del Tower Bridge de Londres, ganadora de una medalla de Bronce en los premios de Tokio.-E.M.
Los Tokyo International Foto Awards de este año fijaron su mirada en España. El fotógrafo Alfonso Domínguez Lavín, de la localidad vallisoletana de Laguna de Duero, resultó ganador de dos medallas de Bronce y una mención de honor.
Las categorías en las que fue galardonado son ‘Naturaleza / Paisaje’ con su obra Mystical Waves; en ‘Arquitectura / Puentes’ con la imagen denominada Tower Bridge Lights y, por último, en el apartado de ‘Arquitectura / Interiores’ con la fotografía The secret London Arch. Todas ellas encierran historias, recuerdos y emociones de los viajes realizados por el fotógrafo lagunero.
En primer lugar, visitó el Tower Bridge. Un puente levadizo en Londres, construido en 1886-1894. Este puente cruza el río Támesis cerca de la Torre de Londres y se ha convertido en un icono de la ciudad. La historia de esta fotografía evoca los recuerdos más personales de Alfonso Domínguez, ya que, en ese momento, estaba disfrutando del viaje de aniversario con su mujer, Nuria. «Visitamos varias veces este puente y busqué un ángulo interesante. Por la noche se puede ver a mucha gente pasando por él. Por ello, puse mi cámara para realizar varias exposiciones de 15 segundos y conseguir esas estelas de luz a través del puente que parecen escapar al fondo de la imagen», destaca.
También durante el viaje con su mujer, Alfonso visitó la mítica Estación de King’s Cross, famosa por albergar el andén 9 y 3/4 de las novelas de Harry Potter. «Quedamos fascinados por la interesante integración entre lo moderno y lo antiguo de la estructura metálica que cubre el techo de la estación. Realicé más de 30 tomas, desde el suelo y boca arriba, para conseguir una simetría casi perfecta», destaca.
Por último, Baleal, en Portugal, es una zona costera cercana a Peniche. El autor narra que, durante las vacaciones familiares, se acercó al lugar de madrugada. «El lugar resulta espectacular pero aquel momento rodeado de niebla y al borde del acantilado resulta indescriptible. Para un fotógrafo es de esos momentos en los que puedes sentir una auténtica comunión con la Madre Tierra», relata.