Sesenta personas «se rearman» en las tres lanzaderas para encontrar empleo
La inserción laboral de los participantes supera el 60%, según destacó Óscar Puente

El concejal Antonio Gato, ‘Peridis’, el alcalde y el responsable de Empleabilidad de la Fundación Telefónica, Matías Figueroa.-ICAL
Sesenta personas ultiman su salida al mercado laboral en las tres lanzaderas que operan en Valladolid y que comenzaron a funcionar el 26 de octubre con el objetivo de ayudar a desempleados de diversas edades, niveles formativos y trayectorias laborales y a entrenar una nueva búsqueda de trabajo colectiva, proactiva, organizada, visible y solidaria.
Estas tres lanzaderas forman parte del Plan de Empleo del Ayuntamiento de Valladolid, que dedica 4,5 millones a este programa, gestionado por la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico, que ayer visitó el alcalde, Óscar Puente, y el presidente de la FundaciónSanta María la Real, José María Pérez Peridis.
El regidor resaltó que los participantes de anteriores lanzaderas insisten en que en sus vidas se produce «un antes y un después». «Se trata de una nueva oportunidad de crecimiento personal y profesional», declaró. También destacó que la media de inserción laboral de las lanzaderas anteriores alcanza el 60%, si bien abundó en algunas, como una dedicada al sector sociosanitario, que se situó en el 100%. No obstante, remarcó que existe variedad en tipos de sector, edades de los participantes y personas con mayor o menor riesgo de exclusión. «Pero lo importante es que además de encontrar un trabajo, muchos se resetean y afrontan la realidad tan cambiante, con nuevas herramientas e instrumentos», comentó.
Peridis señaló que para los empresarios venir aquí es «como pescar en una piscifactoría». El arquitecto, dibujante y novelista recordó que fue en Valladolid hace 30 años cuando coordinó la puesta en marcha de las escuelas-taller para restaurar el monasterio de San Benito con un grupo de algo más de un centenar de jóvenes desempleados, lo que supuso un «éxito» porque «hay que ver ahora» el resultado de aquellas obras.
El presidente de la Fundación añadió que de aquella idea para facilitar la búsqueda de empleo surgieron las actuales lanzaderas, otra iniciativa de Santa María la Real, exitosa en los resultados pues presenta una estadística de inserción laboral entre el 50 y el 60%.
Peridis comparó el concepto de ambas iniciativas y terminó por apuntar que la Fundación trata de «dar una vuelta» a un «mix» entre las escuelas-taller y las lanzaderas, que aúne el trabajo en favor de la sociedad con la búsqueda de empleo y el emprendimiento.
El divulgador matizó que, mientras hace 30 años en las escuelas-taller los jóvenes desempleados «restauraban el patrimonio», ahora se restauran entre ellos mismos, pues el concepto de la lanzadera es «trabajar para buscar un empleo» y al mismo tiempo ayudar a otros a que mejoren sus capacidades, se desarrollen formativamente y también encuentren un empleo o pongan en marcha una idea emprendedora.
«Los participantes se rearman psicológica y socialmente, mejoran como personas, entran en contacto con el mercado de trabajo», ha detallado Peridis, quien recalcó que en muchos casos se concluye el paso por la lanzadera con la consecución de un puesto de trabajo.
En todo caso, matizó que existen diferencias notables entre la segunda mitad de los años 80, cuando se pusieron en marcha las escuelas-taller, y la actualidad. En primer lugar, entonces se contaba con la importante inyección de fondos de la Unión Europea, y se tenía la seguridad de que «había mucho trabajo en la restauración y la construcción», un sector que actualmente se encuentra «muy parado».
Dos de las lanzaderas se desarrollan en los centros cívicos de Delicias y José María Luelmo y están financiadas por el Consistorio, mientras que la tercera se ubica en la propia Agencia y cuenta con la cofinanciación de Fundación Telefónica y del Fondo Social Europeo (FSE).