EDUCACIÓN / UNIVERSIDAD
La baja demanda pone en peligro 31 másteres de la UVA
El Consejo de Cuentas propone eliminar 79 en Castilla y León /Recomienda también suprimir 20 grados pero ninguno en el campus de Valladolid

Alumnos en el Campus de Soria.-EL MUNDO
El Consejo de Cuentas acaba de poner las pilas a la Consejería de Educación, que está haciéndose la remolona a la hora de meter mano a la sobredimensionada oferta universitaria de Castilla y León. Si el pasado mes de julio la Junta y las cuatro entidades públicas procrastinaron hasta enero de 2020 la decisión sobre la supresión de grados con pocos alumnos (acordaron darse más de tres años para analizar su ‘viabilidad’), ayer el órgano fiscalizador precisó cuántos y cuáles son los títulos que deberían desaparecer del mapa:20 de los 198 grados y casi la mitad de los másteres (79 de los 190).
Ésta es la conclusión de un exhaustivo informe presentado ayer en las Cortes autonómicas y firmado el 13 de octubre por el presidente del órgno, Jesús Encabo. El estudio censura el «excesivo incremento» de titulaciones tras la adaptación europea exigida en el plan Bolonia sin tener en cuenta la viabilidad de esos estudios, así como su mantenimiento aun cuando la demanda no alcanza el umbral mínimo fijado en la normativa.
En realidad, el estudio apunta a priori a los 57 grados que no superan los 35 alumnos de media en los tres últimos cursos, si bien incorpora después las excepciones contempladas en la norma y alegadas por las propias universidades para esquivar la eliminación (por ejemplo, alguna se ‘salvan’ por ser una titulación única en Castilla y León, por trastarse de estudios minoritarios con menos plazas ofertadas que ese listón mínimo o por compartir docencia con otros). En consecuencia, concluye que deberían desaparecer diez grados de la universidad de Salamanca, cinco en León, cuatro en Valladolid y uno en Burgos. Los campus de Valladolid y Soria sortean la supresión de grados.
«A pesar de los datos de titulaciones deficitarias, la Consejería de Educación no ha iniciado ningún procedimiento de supresión de titulaciones», recuerda el Consejo de Cuentas al constatar los nulos resultados de las soluciones alternativas, como la implantación de dobles grados en la Universidad de León. Según ha comprobado, este recurso no han logrado incentivar la demanda y «no ofrece las mismas garantías de calidad que las titulaciones individuales». La conversión de los estudios en semipresenciales, sin embargo, sí ha elevado el tirón.
El informe aplica otros criterios a la viabilidad de los grados, como sus salidas laborales o su dispersión en el territorio. De hecho, introduce estos conceptos en su capítulo de recomendaciones, para emplazar a la Junta a «reordenar» la oferta teniendo en cuenta no sólo la demanda real, sino también «su distribución geográfica y sus posibilidades de financiación».
En los últimos cuatro años, las cuatro universidades han reducido un 16% sus matrículas, un tirón que merma más entre los alumnos de otras comunidades. Esa tendencia, junto al desplome población castellano y leonesa, lleva al Consejo de Cuentas a augurar que la «perspectiva es mejor» para aquellas instituciones capaces de atraer estudiantes de otros territorios, «tanto por su especialización como por la calidad de la enseñanza».