La Policía Local pionera en la región en detectores de drogas al volante
La Guardia Civil lo utiliza desde hace 3 años en las carreteras provinciales / Será de uso selectivo, ya que el kit de medición cuesta 20 euros y el análisis de laboratorio en casos positivos, 100 euros más
-J. M. LOSTAU
La Policía Municipal ha estrenado en las fiestas de Valladolid por primera vez en su historia el equipo de detección de consumo de drogas en conductores, un sistema que se suma a los ya existentes de medición de alcohol.
Con este paso, la Policía Local cubre el apagón que beneficiaba a los posibles conductores infractores que transitaban por la capital, ya que en las carreteras de la provincia, competencia de la Guardia Civil de Tráfico, esta amenaza era real. La Benemérita ya cuenta con estos costosos aparatos desde hace más de dos años.
La jefa de la Policía Municipal, Julia González Calleja, explicó que el equipo de detección de drogas lo llegaron a utilizar en alguna experiencia piloto hace meses, pero ha sido desde la entrada del verano cuando ya se utiliza de forma oficial y, en concreto, las Feria y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo va a ser la presentación en sociedad de este aparato que perseguirá, implacable, el rastro de hasta cinco tipos de sustancias, entre ellas el cannabis, el speed y la cocaína. [La Policía Municipal prefiere no revelar el listado entero para no dar pistas al enemigo].
Se trata del primer equipo que implanta un cuerpo de Policía Municipal en toda Castilla y León, según revelaron fuentes policiales. «A diferencia de los etilómetros que son aportados por la Dirección General de Tráfico (DGT), estos equipos antidroga deben ser costeados por las Corporaciones locales. Son muy costosos, 5.900 euros, y solo están al alcance de ayuntamientos que dispongan de un gran presupuesto», advirtieron.
El precio es también un handicap a la hora de someter a los conductores a una prueba. Cada kit de toma de muestras cuesta 20 euros, motivo suficiente para ser extremadamente selectivo. Pero el coste más gravoso es si se produce un positivo, ya que las pruebas de contraste en el laboratorio, suman 100 euros más: en total, 120, que pagan las arcas municipales.
«Por regla general, solo decidimos recurrir al test antidrogas cuando previamente observamos síntomas externos evidentes. Hay dos casos claros: cuando el conductor muestra signos de dificultad en la conducción y sin embargo arroja un cero en la prueba de alcoholemia. Otambién cuando esta tasa es demasiado baja para los signos evidentes de consumo de sustancias que presenta el conductor», puntualizaron las fuentes.
El equipo antidrogas y los demás de detección de alcohol ya están patrullando con fruición desde el inicio de las fiestas. La superintendente Julia González Calleja aseguró a este diario que no quieren esconder que van a ser vigilantes «hasta el extremo» y que van ubicarse en los puntos más críticos y en las horas más calientes. Y entre ellos, claro está, figuran la salida del recinto de las Casetas Regionales y las zonas de ocio diurno y nocturno del centro de la ciudad.
A modo de ejemplo, ayer, de 15.30 a 17 horas estaba el control apostado en la acera de Recoletos.
«Queremos que la gente se conciencie de que no se pueden tomar alcohol o drogas al volante. Lo avisamos con ánimo disuasorio. No pueden volver a repetirse casos como el del conductor ‘kamikaze’ que condujo el pasado 28 de agosto 50 kilómetros por la autovía desde Cuéllar y que puso en peligro la vida de los demás», insistió Calleja.
La superintendente recordó que en fiestas «nadie de la Policía Local coge vacaciones» con la finalidad de contar con el máximo número de agentes, muchos de ellos desplegados en los controles de alcoholemia y droga que, por cierto, van a tener este año mucha movilidad para que nadie se confíe.
El reto es superar las más de 1.200 pruebas de alcoholemia realizadas en las fiestas de la Virgen de San Lorenzo de los últimos años. En 2014 fueron 1.275 (en 155 controles preventivos)con once positivos, y el pasado año se alcanzaron las 1.230, en 124 controles preventivos, con siete infracciones.
La Policía Municipal sigue así el paso de reforzar la batalla contra las drogas que ya ha dado la DGT en los últimos años. Su informe de 2015 en las carreteras de la Comunidad revela que el pasado año se contabilizaron 7.275, de los que el 34,4% fueron positivos (2.503), porcentaje parejo al 2014, cuando de 2.838 pruebas 1.027 fueron positivas. Los tests de narcóticos están creciendo de forma exponencial, ya que en 2011 se realizaron solo 64 controles y un año después, 346.
Media hora de prueba para casos positivos de drogas
Además del elevado coste de la unidad de muestreo, existe otra ‘traba’ que también aconseja ser muy selectivo a la hora de someter a la prueba a un conductor. El tiempo medio es de 10 a 15 minutos para la primera extracción de saliva. Si el resultado es positivo, los agente s introducen nuevamente el colector salival para ratificar la medición, proceso que lleva entre 10 y 15 minutos más.
«La primera prueba tarda a más o menos, en función también de la salivación del conductor. En caso de que el resultado sea positivo se repite y dura un tiempo similar», explicaron las fuentes.
«Los resultados son bastante concluyentes y llegan a revelar incluso politoxicomanías, ya que el test marca si es una sola sustancia o son varias», indicaron. Las fuentes sí revelaron que la alerta salta solo cuando el conductor está bajo los efectos de esas sustancias. «El aparato está homologado para ello. No es cierto que dos días después de fumar un porro, la prueba salga positiva. Mide los efectos en ese momento», recalcaron.
En el caso de ser cazado, el conductor puede incurrir en una infracción administrativa o en un delito. En el primer caso, la sanción es de 1.000 euros, además de la retirada de seis puntos de carnet. Por la vía penal la retirada del permiso de conducir es por un año «como mínimo» y la multa varía en función de los ingresos del conductor infractor, según determine el juez, informaron las fuentes de la Policía Municipal.