EMPLEO PÚBLICO. CRISIS ECONÓMICA
Valladolid pierde 1.883 empleos públicos durante la crisis, un 5,1%
El número de empleados en la administración pública estatal descendió un 15,4% desde 2007

-EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN
Valladolid perdió 1.883 empleados públicos durante la crisis, un 5,1% del total y el 27%de los 6.900 recortados en Castilla y León desde el año 2007. Sin embargo, ocupa el 80%del total de puestos creados en la administración autonómica. Fue la única junto con León que no descendió en este sector y pasó de 18.600 a 18.977 empleados, representando un 54%en el total de la Comunidad.
La provincia sufrió una importante reducción de personal en la administración pública estatal, de 9.234 a 7.804 funcionarios, casi la mitad del total de puestos de trabajo no repuestos.
Entre las universidades públicas, con una plantilla de 2.159 trabajadores, solo por detrás de Salamanca, bajó un 19,6%.
Castilla y León perdió 6.904 empleos públicos durante los años de crisis. Este descenso del personal de la administración representa una reducción del 4%, lo que convierte a la región en la segunda con mayor caída porcentual, solo superada por Canarias, que disminuyó un 5,6% su personal desde 2007.
Otras autonomías como Castilla La Mancha (con -3,8%), Andalucía (-3,7%), Extremadura (-3,5%), Comunidad de Madrid (-3,3%) y Asturias (-2,6%) también descendieron en el total de efectivos durante los años de crisis, según revela el Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas que actualiza el Ministerio de Hacienda cada seis meses.
A nivel general, el aumento en el conjunto nacional fue del 0,2%, pasando de 2.512.038 a 2.519.280 empleados públicos. El mayor incremento se produjo en Baleares (+15%) y Navarra (+14%), debido principalmente a una fuerte subida de personal por parte de las autonomías.
Tres de cada cuatro pérdidas que se produjeron en Castilla y León las acapararon las administraciones local y central. El Estado y los ayuntamientos perdieron un total de 4.984 funcionarios en la Comunidad, frente a los 1.257 puestos que no se repusieron en la administración autonómica y los 663 trabajadores procedentes de las universidades públicas.
Castilla y León fue de las pocas autonomías que contuvo su gasto funcionarial, con un descenso de personal del 1,46%, en mayor concordancia con los ajustes realizados desde el Gobierno central. Por su parte, en el conjunto español, el empleo en autonomías aumentó un 2,7%.
Tan solo tres regiones disminuyeron en efectivos empleados en la administración autonómica: Andalucía (con un 5,5% menos de trabajadores), la Comunidad Valenciana (-5,1%) y Castilla y León, que pasó de los 85.853 funcionarios contratados por la administración autonómica en 2007, a 84.596 en 2016.
Si sumamos los datos por comunidades, el total de puestos de trabajo recortados durante la crisis, 78.462 de trabajadores, fueron llevados a cabo por los ayuntamientos y el Estado. Esta cifra contrasta con los 85.704 plazas creadas por las autonomías y las universidades públicas en el país, que dejaron un total de 7.242 empleados públicos más en 2016 de los que había en 2007, lo que choca con las exigencias de austeridad y de recorte de gasto público demandado por Bruselas.
Otras comunidades como Baleares, con un 28,9% más de empleados en la administración autonómica difieren con la reducción de casi el 4% de los empleados de la administración central, así como Navarra, que mientras por un lado aumentó el número de empleados en autonomías un 17%, el Estado recortaba un 6% del total del funcionariado dependiente del Estado.
Cataluña y País Vasco, con un incremento del 11,92% y 10,07% cada una, son otras de las comunidades que más incrementaron porcentualmente su personal en autonomías. Sin embargo, estas fueron también dos de las que más recorte de personal sufrieron por parte de la administración central, con un 21% menos en el País Vasco y un 15% en el caso de Cataluña.
En cuanto a Baleares y Cataluña cabe destacar este aumento en las autonomías, al ser estas de las Comunidades Autónomas que mayor deuda acumulan, alcanzando el 35,30% de su PIB, en Cataluña, y el 30,40% en Baleares, según datos del Ministerio de Hacienda.
Asimismo, destaca Castilla y León en el ámbito de las universidades públicas, al ser la única que no aumentó plantilla en los últimos nueve años, sino que la redujo un 7,3%. En España, el resto de regiones elevaron su plantilla y las universidades públicas pasaron de tener 96.256 empleados a 147.770, un 53,5% más, destacando Cataluña (+264%), País Vasco (+154%) o Galicia, esta última ahora con el doble de personal empleado en este sector que en 2007.
Los efectos de la crisis en las provincias de Castilla y León afectaron en mayor medida a Salamanca, con un 6,8% de reducción en personal de las administraciones, mientras Burgos fue la menos perjudicada con un -2,1%.
ÁVILA. La administración pública abulense descendió un 2,7% su número de funcionarios, de 10.992 en 2007 a 10.692 empleados en este año. Las administraciones que más reducción sufrieron fueron la administración local con un 5,9% y las universidades, que apenas cuentan con efectivos, pero en donde sin embargo estos cayeron un 11,5% lo que la hace disponer en la actualidad de 122 trabajadores.
BURGOS. En el caso de Burgos, esta fue de las pocas que aumentó considerablemente la cifra de trabajadores de universidades, un 29,8%, pasando de 897 a 1.165. En la otra punta, la administración pública estatal generó el mayor descenso en la provincia (-10,1%), ocupando el 85% del total de puestos de trabajo no repuestos en la provincia, ya que tanto la administración autonómica (-0,5%) como la local (-1%) apenas se vieron afectadas.
LEÓN. Disminuyó un 2,6% el total de funcionarios, una de las menos afectadas por la crisis. La mayor caída fue en la administración local, que pasó de 6.788 a 6.222, un 8,3%, mientras los puestos de trabajo en universidades cayeron un 9,3%, de 1.284 a 1.164.
PALENCIA. A pesar de que la provincia apenas cuenta con efectivos empleados en la universidad, fue este sector el que más retroceso sufrió en la provincia, de 255 a 221, un 13,3%, que junto con una disminución algo más moderada en el resto de sectores llegó a 2016 con 10.480 empleados públicos, un 3,8% menos que hace nueve años.
SALAMANCA. Es la provincia que más padeció los recortes en la Comunidad, 6,8% de caída, ocupando el 24% del total de la pérdida de la Comunidad (1700 funcionarios menos). Fue especialmente importante el efecto que se produjo en la administración pública estatal y la administración local, que cayeron un 7,8% y un 11,7% cada una. En Salamanca se encuentra el mayor número de trabajadores en universidades públicas de la Castilla y León, que a día de hoy emplea a 2.928 personas, habiendo descendido un 6,1%.
SEGOVIA . Se produjo el menor número de recortes de personal de la región, un -2,5%, habiendo aumentado la plantilla de funcionarios de la administración local (+2,9%), así como las universidades (+6%), a pesar de que esta última apenas cuenta con efectivos: 221 empleados.
SORIA. A pesar de no tener casi empleados en las universidades, esta registró el mayor descenso de todas las provincias, un 20,3%, de 231 a 184 empleados, así como un 6,1% menos en la administración local, de 1.586 empleados a 1.489.
ZAMORA. Fue la segunda región que más notó los efectos de la crisis en la reducción de su plantilla. Desde 2007 esta cayó un 5,7%, siendo especialmente relevante la bajada en las administraciones autonómica y local, con un 5,9% y un 7,2% menos de personal cada una.